Una universidad canaria lucha por salvar un alga endémica amenazada por el cambio climático

La investigación localiza más de doscientos especies de microinvertebrados que viven en estos lugares

13 de marzo de 2026 (10:07 WET)
Actualizado el 13 de marzo de 2026 (10:08 WET)
Imagen de algas afectadas. Foto: ULL.
Imagen de algas afectadas. Foto: ULL.

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La Universidad de La Laguna ha anunciado que está trabajando en salvar las algas rojas gelidiales (Gelidium canariense), un alga endémica especialmente vulnerable ante la amenaza del cambio climático. La universidad pública expone que la biodiversidad marina de Canarias está en riesgo por su "fuerte disminución". 

Estas algas son fundamentales para la salud de los ecosistemas costeros y para absorber carbono. Se trata de la única macroalga endémica de Canarias que se encuentra en peligro de extinción por el cambio climático, y que solo se encuentra en zonas frías y sombreadas del norte de La Palma, La Gomera, Tenerife y Gran Canaria.

Para frenar esta pérdida, la Universidad de La Laguna, con la financiación de la Fundación Biodiversidad y el Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER), ha puesto en marcha el Proyecto Gelirock (Refugios de biodiversidad en declive: caracterización de áreas prioritarias para la conservación de la comunidad de gelidiales en Canarias), liderado por el investigador José Carlos Hernández, y que cuenta con la participación de la profesora Rocío Pérez, de la Universidad de Barcelona.

 

Un presupuesto de más de 500.000 euros

Esta iniciativa, con un presupuesto de 501.000 euros y que se llevará a cabo hasta finales de 2028, pretende evaluar su estado actual, cartografiar la distribución de la comunidad y de sus poblaciones e identificar zonas prioritarias para su conservación y restauración, con el objetivo de impulsar medidas de protección específicas en el litoral canario.

Hernández destaca la importancia histórica de la Gelidium canariense. “En el norte de Tenerife, especialmente en el Puerto de la Cruz, esta especie se recolectaba para la extracción de agar porque había grandes arribazones, acúmulos de alga en la costa, y posee el olor típico que existe en estos lugares”, señala.

Además de su valor cultural, el alga cumple una función ecológica crucial: “Hemos localizado más de 200 especies de microinvertebrados que viven en estos lugares, ejemplares espectaculares”, entre las que se incluyen algunas especies nuevas para Canarias que viven exclusivamente en estos sitios. Estas especies actúan como edificios en los que habitan estos pequeños invertebrados, por lo que, señala el investigador, su pérdida supondría romper la cadena trófica y afectaría a la actividad pesquera y a la biodiversidad marina de distintas zonas de Canarias.

La evolución de las especies objeto del proyecto que ahora se inicia ha sido analizada durante los últimos años por estos especialistas. Un estudio realizado por investigadores de los grupos de investigación Ecología de Comunidades Marinas y Conservación y Botánica Marina de la Universidad de La Laguna, publicado en la revista Regional Environmental Change, confirmó que más del 90% de las poblaciones de Gelidium canariense ha desparecido de la costa norte de Tenerife durante los último años. La investigación comparó datos históricos de 1987 con registros de 2008 y 2019 y mostró que la disminución de esta especie se correlaciona directamente con el aumento de la temperatura superficial del mar y del aire y la radiación ultravioleta.

A su vez, la publicación reveló que las áreas donde antes predominaba la especie Gelidium canariense, ahora se encuentran afectadas por la proliferación de Pterocladiella capillacea, una especie de distribución global y más resistente a las nuevas condiciones climáticas. Los investigadores comprobaron además que la cobertura de Gelidium arbuscula también ha disminuido significativamente, mientras que la comunidad dominada por la endémica Gelidium canariense se ha fragmentado, afectando a toda la estructura trófica que depende de ella.

El Proyecto GELIROCK combinará diversas herramientas científicas, como mapas climáticos, datos satelitales y boyas oceanográficas para abordar esta crisis y evaluar las condiciones que favorecen la supervivencia de estas algas. Además, mediante técnicas novedosas de genética de poblaciones, los investigadores estudiarán la diversidad genética de Gelidium canariense y la conectividad entre poblaciones, identificando así las áreas más importantes para su conservación.

Hernández compara la desaparición de estas algas con lo que sucede en la selva amazónica: “No solo estamos perdiendo uno de los pulmones del planeta, están desapareciendo especies que ni siquiera hemos llegado a descubrir, y eso está ocurriendo en Canarias debajo del agua”, advierte.

El proyecto persigue además identificar posibles refugios climáticos analizando las condiciones ambientales históricas en las zonas donde aún sobreviven estas comunidades. De esta manera, se podrá entender cómo han evolucionado en relación a variables vinculadas al cambio climático como el aumento de la temperatura o la radiación ultravioleta.

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