La difusión, conocimiento y conservación del patrimonio cultural e histórico de Lanzarote y La Graciosa son los retos a los que se enfrenta la Asociación Cultural Pueblo Maho. Nacida en 2016 y con más de cuarenta miembros, este año cumple una década llena de actividades e iniciativas para recordar a la sociedad lanzaroteña de dónde viene y con la necesidad de enseñar a la población foránea la singularidad y riqueza del legado cultural heredado de los aborígenes canarios.
En una entrevista con La Voz, Orlando Hernández, presidente de Pueblo Maho, cuenta que lo que llevó a la creación de esta asociación fue "la carencia que había de conocimientos de nuestra historia aborigen". Por su parte, Nona Perera, arqueóloga, doctora en Prehistoria y miembro de Pueblo Maho, recalca que "por un lado, Lanzarote es una isla donde se hacen muchas investigaciones arqueológicas, pero por otro es una isla donde hay pocos lugares donde se difundan los conocimientos que se van adquiriendo a pesar de existir una gran demanda".
"Lanzarote fue una isla que se caracterizó por poner en marcha la red de Centros de Arte, Cultura y Turismo, antes que ninguna otra isla, pero no tiene ofertas sobre nuestra propia historia y todos los esfuerzos que se hacen desde un gobierno van en un sentido, pero nos gustaría que fuera también en otro y que haya un lugar de memoria donde conocer todos los avances que se están sucediendo en la arqueología", continúa Perera.
Todas las actividades que realiza Pueblo Maho están relacionadas con la difusión del patrimonio de la isla, como presentaciones de libros, charlas con expertos, caminatas con escolares, talleres o exhibiciones del salto del pastor, del toque de bucio o del lenguaje del silbo. Estas actividades se difunden de forma previa en sus redes sociales como Facebook o Instagram, donde informan cómo inscribirse y toda la información.
Lanzarote, única isla canaria que carece de un museo arqueológico
Uno de los espacios que impulsaría la difusión y conservación del patrimonio cultural e histórico de Lanzarote es un museo arqueológico, pero la isla carece de él. Actualmente, uno de los objetivos que persigue el Área de Patrimonio Histórico del Cabildo insular es que Zonzamas se convierta en un gran museo donde todo aquel que quiera pueda visitarlo, aprender sobre la historia aborigen y comprender cómo vivían. Sin embargo, todavía no se sabe una fecha exacta de cuándo se hará realidad esta promesa.
"No tenemos un lugar donde la gente pueda disfrutar y visitar las cosas que se están descubriendo en Rubicón, Zonzamas o en el resto de yacimientos que se están efectuando para que encuentren ese sentimiento porque cuando te cuentan algo, no es lo mismo verlo en una foto que hacerlo en persona", señala Orlando Hernández.
Inculcar los valores patrimoniales desde niños
La Asociación Cultural Pueblo Maho trabaja muy a menudo con el alumnado de los colegios de Lanzarote en un trabajo incansable por educar en el ámbito patrimonial, una acción que los más jóvenes reciben con los brazos abiertos. "La respuesta de los chinijos es brutal, les encanta porque son cosas que nunca han visto, como el bucio, y les explicamos su historia y cómo se usa", asegura Hernández. Asimismo, afirma que a los más pequeños "les encanta nuestra cultura, pero no se les enseña".
Para ello, Pueblo Maho no solo trabaja con los escolares, sino que también lo hace con el profesorado. "Hay un nivel de desconocimiento de los docentes, lo normal es que incluso no sepan que las islas fueron conquistadas ni que existió una población aborigen", señala.
Además, Nona Perera hace hincapié en que la difusión del patrimonio no solo pasa por las personas arraigadas en Lanzarote, sino que también lo hace por un grupo de población llegado a la isla en las últimas décadas y que se queda al margen de estas ofertas culturales. "Son personas poco estimuladas o también puede ser que nosotros no hayamos sabido acercarnos para que se beneficien del conocimiento que hay en la isla y nosotros aprender del suyo", indica.

En los últimos años, las redes sociales han acentuado cómo una parte de la población canaria siente rechazo a la cultura amazigh, la cultura bereber del norte de África y que caracterizaba a los aborígenes canarios. "La generaciones nuevas sienten rechazo, pero es por desconocimiento generalmente porque cuando les explicas ellos están encantados", dice. "Geográficamente las islas son africanas, ahora nos están intentando vender que Canarias es Europa, pero no, ni siquiera estamos en Europa... pertenecemos a España que sí está en Europa, pero nosotros no", prosigue.
Sin embargo, durante las diferentes actividades se han encontrado "con muy poca gente que diga que no es africano".
La protección como herramienta clave
Según defienden desde Pueblo Maho, la protección de los yacimientos arqueológicos es una de las mayores herramientas que Lanzarote debe poner en marcha. "Van muchas personas y con las redes sociales se ha ido descontrolando, de hecho, nos hemos encontrado muchos yacimientos dañados aunque suponemos que es por ignorancia", apuntan. Y es que en estos casos, la colaboración ciudadana es de gran ayuda en ocasiones en las que podemos ver a alguien atentando contra un yacimiento. En estos casos, "llamar la atención es lo mejor y, si se requiere, se debe llamar a las autoridades competentes".
Por su parte, Perera manifiesta que no solo la población atenta contra los yacimientos por "ignorancia o maldad", sino que "quien más agrede al patrimonio son las administraciones porque son quienes más actúan y, también en la debilidad que encontramos en la ejecución de los proyectos". Uno de estos proyectos es la Zona de Aceleración de Renovables (ZAR) que, a juicio de la arqueóloga, "lo único que ha hecho el Gobierno es facilitar la imposición quitando los impactos ambientales y suavizando lo que es necesario hacer previamente a la ocupación de un territorio".
Durante sus primeros diez años de vida, desde Pueblo Maho echan la vista atrás y destacan el conocimiento adquirido por los ponentes y las caminatas, pero también de la enorme red de amigos que se ha formado durante este camino que no ha hecho más que empezar.









