La crisis climática ralentiza la corriente atlántica, que podría colapsar antes de lo previsto

La AMOC es un sistema fundamental para el planeta, responsable de desplazar inmensas cantidades de agua cálida y salada de los trópicos al norte y de trasladar aguas profundas en la dirección contraria

22 de abril de 2026 (20:34 WEST)
Oleaje en Punta Mujeres. Foto: Andrea Domínguez.
Oleaje en Punta Mujeres. Foto: Andrea Domínguez.

Escucha el artículo ahora…

0:00
0:00

Un estudio climático advierte de que la circulación del retorno meridional del Atlántico, conocida por sus siglas AMOC, podría llegar a colapsar parcialmente a finales de siglo, antes de lo que se había previsto. Así lo expone un nuevo estudio publicado por la revista Science a mediados del mes de abril, que advierte de que hay una probabilidad elevada (del 90%) de que este sistema crucial para el planeta se debilite y pierda la mitad de su fuerza para 2100. 

Este sistema es el responsable de desplazar inmensas cantidades de agua cálida y salada desde los trópicos hasta el norte del planeta y trasladar aguas profundas en la dirección contraria, logrando distribuir el calor acumulado. La Corriente Canaria y las corrientes de talud de continente africano forman parte de este sistema.

Su colapso, es decir, la posibilidad de que reduzca considerablemente su fuerza y de que, por tanto, no sea capaz de transportar estas corrientes, podría suponer que la temperatura media de los países que componen la Europa Noroccidental caigan estrepitosamente, según informó en 2024 la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet), mientras que parte del calor que debería trasportar hacia el norte se quede retenido en el sur.

El estudio actual señala que la desaceleración de la AMOC influirá "fuertemente" en los climas futuros del Atlántico, pero también supondrá el desplazamiento de la zona de convergencia intertropical, donde coinciden los vientos alisios del hemisferio norte con los del sur. La investigación advierte de que esta desaceleración podría provocar una sequía generalizada en la región del Sahel, que presionará la agricultura de Mauritania, Mali, Burkina Faso, Níger y Chad y también pondrá en riesgo su seguridad alimentaria. Una parte de las personas que arriban al archipiélago a través de la ruta migratoria hacia Canarias proceden de Mauritania y Mali.

Entre estas proyecciones climáticas, uno de los elementos más estudiados es la circulación del retorno meridional del Atlántico, por su "impacto global". Los últimos modelos climáticos concluyen que la AMOC "disminuirá" a lo largo de este siglo, pero no coinciden en la magnitud de esta disminución, que podría suponer incluso su colapso. Para atajar esta incertidumbre, esta investigación ha empleado un método poco "inusual" en la ciencia del clima: la regresión lineal regularizada de cresta. 

Esta investigación científica ataja las discrepancias entre las diferentes proyecciones climáticas elaboradas hasta la fecha, que prevén que la AMOC redujera su fuerza entre un 32 y un 37%, frente a la pérdida de aproximadamente la mitad de su fuerza, que propone este nuevo método.

 

Readaptar los planes de adaptación

Los planes de adaptación y mitigación climática se apoyan en este tipo de proyecciones basadas en modelos climáticos que contemplan diferentes escenarios, que dependen directamente de la capacidad de los Estados para dejar de emitir gases de efecto invernadero que aceleren la crisis climática. Sin embargo, las proyecciones climáticas tienen en cuenta diferentes variables y, en función de qué variables se escojan, pueden existir "diferencias sustanciales" en las simulaciones. 

Con este método científico, se estima que el debilitamiento de este sistema fundamental para el planeta será "más fuerte" que lo que proyectan la media del resto de investigaciones científicas.

Así pues, la investigación advierte de que una desaceleración mayor de la AMOC supondrá "modificaciones significativas" en las proyecciones climáticas para diferentes regiones del mundo y la aparición de "riesgos adicionales" que deben considerarse. 

 

Su impacto en Canarias

Mientras tanto, la Aemet explicó hace dos años que la AMOC ya había sufrido otros colapsos históricos. Al mismo tiempo, en que señaló que su debilitamiento actual se evidenció en el siglo XIX y se aceleró a lo largo del XX. Entre las consecuencias de esta pérdida de fuerza advirtió del calentamiento del Atlántico Sur, al transportar menor cantidad de calor hacia el norte y estas aguas cálidas se quedarían retenidas en el sur. Lo que también supondría un enfriamiento del continente europeo, incluida España, y de Canarias, que estarían influenciadas por las altas presiones sobre Europa y a la intensificación de la corriente de Canarias.

La corriente de Canarias y las corrientes talud del continente africano forman parte de esta Circulación meridional de Retorno del Atlántico Norte. Una investigación de 2017 llevada a cabo por la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria y el Instituto Español de Oceanografía ya expuso que los cambios en la corriente canaria influían en este complejo sistema. 

LO MAS LEÍDO