12/dic./2019
Sigfrid Soria
03/05/19

83 años después, ¿otro pucherazo?

83 años después, ¿otro pucherazo?

Domingo 28 de abril, 18.50 horas GMT, la APP 28A Elecciones Generales 2019 daba información del 5% del recuento de voto, ¡diez minutos antes del cierre de los colegios electorales en península! Concretamente, otorgaba 100 escaños al PSOE. Por el contrario, en esos primeros minutos informativos sobre el “recuento”, a VOX hubo circunscripciones en las que ese “recuento” otorgó el mismo número de escaños que se mantuvo hasta el 100% del proceso. Oye, tecnología punta del tercer milenio DC.

83 años y dos meses antes, se celebraron en España las últimas elecciones generales de la II República, en las que hubo un pucherazo del Frente Popular, en las que el PSOE hizo todo lo que estuvo en su mano para cambiar el rumbo de la historia alzándose fraudulentamente con el poder con las inestimables y repugnantes aportaciones del trío Prieto-Largo-Negrín, los cuales se afanaron en destruir la democracia para imponer una dictadura marxista leninista como la de la URSS de Stalin. Esas bastardas intenciones socialistas y sus indiscriminadas matanzas de civiles fueron abortadas por los Generales Mola, Sanjurjo, Queipo de Llano, Cabanellas y Franco. Cabe recordar que la II República ya recurrió a Franco dos años antes para que abortase otro golpe de estado liderado también por el PSOE, cómo no. El caso es que el vergonzante asalto al poder por los socialistas, manipulando el recuento de votos y el reparto de escaños, en febrero de 1936 acabó de hecho con la democracia de la II República 5 meses antes del alzamiento del 18 de julio.

Pero pese a que entre aquel momento de la historia y el actual han transcurrido más de 8 décadas, las coincidencias entre ambos impresionan y dan miedo a cualquier demócrata. Los compañeros de viaje del PSOE golpista de los años 30 del siglo XX eran exactamente los mismos que los del PSOE de 2019, esto es, comunistas y separatistas catalanes y vascos. ¿Puede afirmarse, pues, que el objetivo de Pedro Sánchez es el que tenían claro Largo Caballero, Indalecio Prieto y Juan Negrín? Sabemos los objetivos de aquellos y deducimos los de Sánchez, a cuenta de los mismos compañeros de viaje que abraza y que asimismo anhelan destruir España.

A todos los españoles nos llega hoy una insoportable peste a pucherazo con ingredientes blockcheindianos, a fuego de apepés soristas y cocinado por globalistas, eugenésicos, contranaturistas y antitradicionalistas con pretensiones de instaurar un nuevo orden moral adoctrinado, consumista y moralmente relativista. ¿Vamos a permitirlo?

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