25/Jun/2019

Día del Turismo

27 DE SEPTIEMBRE, Día internacional del Turismo desde 1980 y tras su declaración conmemorando la aprobación de los Estatutos de la Organización Mundial del Turismo un 27 de septiembre de 1970.

Invitando al debate

Buenos tiempos son, sin duda, los que en estos momentos vive nuestra primera industria. Después de un espectacular 2014, volvemos a mejorar cada mes los datos de visitantes y nuestro acumulado del año, que ya alcanza los 1.667.978 turistas y un incremento del 3,60% con respecto al periodo enero-agosto del “extraordinario” año pasado.

Sin duda indicadores de que estamos en el camino y que el trabajo emprendido de forma conjunta entre los entes públicos y privados que trabajamos en el sector a través de la SPEL comienza a dar los frutos esperados. Un día de agradecimientos éste a todos aquellos que, de una manera u otra, contribuyen a que Lanzarote sea un destino turístico apetecible y que ofrece respuestas a las demandas del cada vez más exigente abanico de emisores, mejorando, incluso, este último mes. 

Unas buenas cifras que, sin embargo, no deben servir para relajarnos ni para caer en la autocomplacencia, sino para iniciar un diálogo tranquilo y ordenado sobre dónde estamos y hacia dónde queremos ir. El turismo lo es todo en esta isla, y TODOS debemos sentarnos a decidir sobre su futuro.

Debemos iniciar el debate sobre nuestra oferta alojativa. Aún nadie ha puesto encima de una mesa cuántas y de qué tipo deben ser las camas que ofrezcamos a nuestros visitantes, y cuál y por qué debe ser nuestro tope de crecimiento. Somos una isla, un territorio limitado, y nuestros paisajes naturales son uno de nuestros principales reclamos, pero ¿caben más camas, sobran algunas o simplemente debemos recualificar y quedarnos como estamos? El obsoleto Plan Insular del 91 dictó para esta isla un techo máximo de aproximadamente 105.000 camas, pero la realidad es que hemos cerrado agosto a un 95,5% de ocupación hotelera. Parece claro, pues, con los datos en las manos, que las opciones pasan por ampliar la oferta, o por cualificar la existente para que esa cifra no sólo se mantenga sino que pueda generar más economía.

Reclamamos a un “sordo” Estado Español la necesidad de mejorar nuestra pista de Guacimeta, y desde Madrid contestan, en cambio, sobre el papel colocándonos al nivel de Gando o del Reina Sofía que, por sus condiciones sí que pueden aspirar a otro tipo de aviones pero que aplican la misma política de tasas aeronáuticas que el de Lanzarote. AENA debe compensar al destino para que podamos competir en igualdad de condiciones y las soluciones, desde luego, son dos: o mejorar nuestra pista para que las tasas que se pagan se ajusten al servicio prestado y podamos iniciar la búsqueda del mercado americano y plantearnos destinos más lejanos, o que nos las reduzcan para que mejoremos nuestra competitividad y el destino resulte más interesante a los operadores y compañías de los países consolidados para los que la pista actual permite operar sin complicaciones.

Nos llenamos la boca hablando de Destino Sostenible y de la belleza de nuestros paisajes pero, en cambio, se nos legisla para que los mismos se abandonen y se deterioren. El Plan Especial de la Geria y el P.R.U.G. del Archipiélago Chinijo son claros ejemplos de cómo crear normativa para que nada pueda tocarse. Ningún legislador de despacho debe crear una norma sin conocer el entorno sobre el que marcará los pasos. Los agricultores y vitivinícolas de la Geria, o los pescadores y vecinos de La Graciosa y La Caleta tienen mucho que decir sobre la normativa que les afecta. La Geria o el Archipiélago Chinijo no se crearon bajo el paraguas de ninguna restrictiva normativa sino de la mano de quienes, desde sus orígenes, sacaron de ellos y con el más exquisito respeto su fruto durante décadas.

Debemos plantearnos también qué tipo de servicio queremos dar a nuestros visitantes porque, no es de recibo, que en las mejores cifras turísticas de la historia, también sigan siendo históricas nuestras tasas de paro o la precariedad de nuestros contratos. La experiencia del Turista en Lanzarote siempre va impregnada de la amabilidad y hospitalidad de nuestras gentes y, sin duda, eso nos invita a construir un destino de servicios que no sólo mejore la experiencia de nuestros turistas sino además el bienestar y el empleo de nuestra sociedad. Para esto debemos caminar de la mano de la calificación y la formación de nuestra gente, debemos ser referentes en la formación profesional y universitaria, así como de especialización de nuestra gente. En ello tienen un importante papel nuestros centros educativos y la Escuela Universitaria de Turismo, a la que también debemos sentar en esa “mesa de diálogo”.

Consolidar el destino como destino deportivo, gastronómico, cultural o experiencial es uno de los caminos iniciados sin olvidar que ser, también, un destino de sol y playa, complementa la oferta para “ganar" frente a otros destinos que también lo ofrecen. Usar las nuevas tecnologías para medir la experiencia de nuestros visitantes y dar respuesta en tiempo real a sus demandas es una posibilidad técnicamente viable, que nos hará dar un salto cualitativo y nos colocará como referente en el mercado mundial. Una isla Reserva de la Biosfera, perteneciente a la red mundial de GEOPARQUES y con tantas cosas y experiencias por vivir a poca distancia unas de otras no puede dejar pasar el tren de la tecnología para saber y medir lo que nuestros visitantes nos demandan en cada momento. El turismo es una industria de cambios constantes y estar preparados para reaccionar a ellos de forma inmediata nos colocará a la vanguardia de los destinos inteligentes. 

En la mesa no puede faltar ningún agente. TODOS sumamos en el destino Lanzarote y el objetivo está más que claro que nunca, CONVERTIRNOS EN UN DESTINO DE REFERENCIA PARA QUE MEJORE NUESTRA SOCIEDAD SIN PERDER NUESTRA IDENTIDAD.

Disfruten del día del Turismo porque queda mucho trabajo por hacer.

 

Echedey Eugenio Felipe, consejero de Turismo del Cabildo de Lanzarote.

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