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El día que TVE enseñó a toda España una Lanzarote que ya no existe

Atlantes (1995) Lanzarote. Foto: RTVE
Atlantes (1995) Lanzarote. Foto: RTVE

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Una fecha que quedó grabada en una cinta .

El sábado 9 de septiembre de 1995, TVE emitió el episodio de Atlantes dedicado a Lanzarote. RTVE conserva hoy la grabación completa y registra con precisión la fecha, la duración —57 minutos y 10 segundos— y la dirección de Carlos Pablos Melero. La ficha oficial resume aquella Lanzarote como un «paraíso volcánico» de ocres, azules y blancos asociado a la obra de César Manrique. 

La existencia de la grabación convierte esta efeméride en algo excepcional: no hablamos únicamente de un acontecimiento anotado en una hemeroteca, sino de un documento audiovisual que todavía puede verse. La isla de aquel día está conservada en movimiento: paisajes, edificios, personas y formas de vida quedaron registrados por una cámara que, sin saberlo, estaba construyendo memoria. 

Una serie que quiso explicar Canarias 

Atlantes fue una producción del centro de TVE en Canarias. Constó de ocho capítulos: uno dedicado al conjunto del archipiélago y siete a cada una de las islas. La propia RTVE señala que la serie abordaba los aspectos históricos, antropológicos, sociales, culturales y paisajísticos que definían Canarias. Los guiones fueron realizados por ocho autores canarios y la serie fue dirigida y narrada por Carlos Pablos Melero. 

Entre los nombres vinculados al proyecto figura Dolores Campos-Herrero, periodista y guionista canaria que desarrolló buena parte de su carrera en TVE en Canarias y que participó como guionista de Atlantes. Su trayectoria resulta especialmente significativa porque había vivido también en Lanzarote y conocía desde dentro parte de la realidad insular. 

Por eso resulta más apropiado entender Atlantes como una mirada cultural sobre las islas que como un simple programa de viajes. La Lanzarote que aparece en pantalla no es solamente la del visitante: también es la de la memoria, el territorio, la cultura popular y quienes habitaban la isla. 

Una isla entera dentro de 57 minutos 

La documentación conservada por Memoria de Lanzarote permite reconstruir el amplio recorrido del episodio. La cámara pasa por la costa, las Montañas del Fuego y Timanfaya, Alegranza, La Geria, Papagayo, el Castillo de Las Coloradas, Rubicón, Teguise, Puerto del Carmen, Órzola, las salinas del Río, Jameos del Agua, Los Valles, Arrecife, Zonzamas, Haría, Arrieta, el faro de Pechiguera y otros lugares. 

En Arrecife aparecen espacios que hoy reconocemos, pero que también permiten observar la ciudad desde la distancia del tiempo: la Casa Amarilla, el Puente de Las Bolas, el Charco de San Ginés, la iglesia de San Ginés, el Castillo de San Gabriel, la calle Real y el Arrecife Gran Hotel. No son simples nombres en una lista: juntos forman una especie de mapa audiovisual de la capital lanzaroteña de mediados de los noventa. 

El Gran Hotel: una imagen con una historia detrás 

Hay un detalle que adquiere especial fuerza cuando se conoce el contexto. El episodio incluye el Arrecife Gran Hotel y fue emitido en septiembre de 1995, menos de un año después del incendio que había devastado el edificio el 21 de noviembre de 1994. El inmueble, inaugurado en 1970 como primer establecimiento de cinco estrellas de Lanzarote, había cerrado en 1990 y se encontraba abandonado cuando se produjo el incendio. 

La referencia resulta reveladora porque demuestra hasta qué punto un documental histórico puede capturar momentos de transición. La cámara no solo estaba registrando lo que Lanzarote conservaba; también estaba filmando, quizá sin pretenderlo, las huellas de una isla que se encontraba en proceso de transformación. 

Los protagonistas que hoy son memoria 

Una de las mayores riquezas del episodio es que la cámara no se limita a los paisajes. Memoria de Lanzarote identifica la presencia de Juan Brito y de doña Dorotea de Armas, además de los tradicionales novios del Mojón. 

La presencia de Dorotea adquiere un valor extraordinario cuando se mira desde el presente. Nacida en 1899, moriría en 1997, apenas dos años después de la emisión. Las imágenes de 1995 conservan, por tanto, a una mujer perteneciente a una generación que había mantenido vivas formas tradicionales de artesanía y cultura popular. 

El caso de Juan Brito conduce hacia otra dimensión de la identidad lanzaroteña: la transmisión de la memoria. Que ambos aparezcan en una producción televisiva de alcance estatal convierte el documental en algo más que una descripción del paisaje. Es también un pequeño archivo de quienes ayudaron a explicar Lanzarote desde Lanzarote. 

La Graciosa aparece cuando el documental ya ha recorrido casi toda la isla 

Hay otro detalle que hoy adquiere una lectura especial: La Graciosa aparece aproximadamente en el minuto 50 del documental. En aquel recorrido formaba parte del relato de Lanzarote como un territorio todavía presentado desde una escala mucho más contenida. 

Volver a aquellas imágenes en 2026 permite establecer un puente directo con uno de los grandes debates actuales de la isla: cómo conservar el atractivo de un territorio precisamente cuando ese atractivo incrementa la presión sobre él. La imagen de La Graciosa de 1995 no necesita ser idealizada para convertirse en documento; basta con compararla con la realidad actual. 

1995 no fue un año cualquiera para Lanzarote 

La emisión de Atlantes debe situarse en un contexto muy concreto. Lanzarote había sido declarada Reserva de la Biosfera por la UNESCO en 1993. Dos años después, en abril de 1995, la isla acogió la Conferencia Mundial de Turismo Sostenible, celebrada en Los Jameos del Agua y respaldada por organismos internacionales. De aquella reunión nació la primera Carta Mundial del Turismo Sostenible. 

La Carta planteó una idea que hoy resulta sorprendentemente actual: el turismo debía compatibilizar el desarrollo económico con la conservación ambiental, el respeto a la identidad cultural y una distribución equilibrada de sus beneficios y costes. Es decir, mientras TVE mostraba aquella Lanzarote al resto de España, la propia isla estaba participando en una discusión internacional sobre cómo evitar que el éxito turístico terminara comprometiendo aquello que hacía atractivo al destino. 

Treinta años después, el aniversario de aquella Carta volvió a colocar a Lanzarote en el centro del debate. En 2025 se promovieron nuevas iniciativas para actualizar sus principios ante cuestiones como el cambio climático, la economía circular, la gobernanza, la digitalización y el turismo regenerativo. 

Una comparación que no necesita nostalgia 

La tentación al recuperar un documento de 1995 es afirmar que cualquier tiempo pasado fue mejor. Este artículo no pretende hacerlo. La Lanzarote de entonces tenía también sus problemas, sus contradicciones y sus aspiraciones de crecimiento. 

Lo interesante es otra cosa: las imágenes permiten comprobar cuánto ha cambiado una isla en una sola generación. Algunos edificios han cambiado de función o de aspecto; algunos protagonistas han desaparecido; algunas actividades tradicionales han perdido presencia; algunos lugares reciben hoy una presión turística que entonces era mucho menor. Y, al mismo tiempo, muchas de las claves que hicieron singular a Lanzarote continúan presentes. 

Según los datos difundidos por Turismo Lanzarote, la isla recibió 3.455.200 turistas en 2025 y superó los dos millones de visitantes entre enero y julio de 2026. Las cifras no explican por sí solas la transformación, pero ayudan a entender la magnitud del fenómeno turístico frente a aquella Lanzarote que TVE filmó en 1995. 

La Lanzarote que quedó atrapada en 57 minutos 

Quizá el verdadero valor de Atlantes: Lanzarote no esté solamente en lo que pretendía contar en 1995, sino en lo que ahora nos permite descubrir. La serie quiso explicar una isla. Treinta y un años después, nosotros podemos utilizarla para preguntarnos qué isla hemos construido. 

Porque la cámara registró algo que ningún guionista podía prever: el paso del tiempo. Registró personas que ya no están, espacios que se transformaron, costumbres que se hicieron menos visibles y paisajes que hoy miramos desde una realidad turística diferente. 

Y ahí está la fuerza de esta efeméride. El 9 de septiembre de 1995 no ocurrió en Lanzarote una gran inauguración, una batalla o una decisión política que cambiara su historia. Ocurrió algo aparentemente más sencillo: una televisión pública emitió un documental sobre la isla. 

Pero aquel documental quedó guardado. Y hoy podemos volver a darle al botón de reproducción. 

Durante 57 minutos y 10 segundos, podemos regresar a la Lanzarote de 1995. Después podemos apagar la pantalla, salir a la calle y mirar la isla de 2026. La comparación la hará cada lector. 

Fuentes documentales 

RTVE Play · Atlantes: Lanzarote, emisión 9 de septiembre de 1995, duración 57:10, dirección de Carlos Pablos Melero. RTVE · Serie Atlantes y descripción general de la producción. 

Memoria de Lanzarote · Ficha de Serie Atlantes. Lanzarote. 

Academia Canaria de la Lengua · Biografía de Dolores Campos-Herrero. 

Memoria de Lanzarote · Documentación sobre el turismo sostenible de 1995 y otros registros audiovisuales. Gobierno de Canarias · Documentación sobre el 30.º aniversario de la Carta Mundial del Turismo Sostenible. Turismo Lanzarote · Datos de visitantes 2025 y 2026.

 

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