El lanzaroteño Sergio Cabrera, con una larga trayectoria en la venta de vino y varias generaciones en su familia que lo han producido, decidió abrir su propia bodega artesanal, La Verea, hace tres años.
En una entrevista con el espacio radiofónico Más de Uno Gourmet de Radio Lanzarote-Onda Cero explica su trayectoria y las cuatro referencias de su última producción de vinos.
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¿Cuál ha sido tu trayectoria antes de montar la bodega?
Ha sido un gran paso en mi vida, tanto a nivel personal como profesional. Es un sector duro, pero muy bonito. En mi familia hay hasta cuatro y cinco generaciones que han elaborado vino en la zona de Tinajo y de La Geria y creo que tenía la obligación de mantener esa tradición.
Yo me he dedicado a la venta de vino, así que es un sector que conozco desde hace muchos años y desde pequeño, la empresa familiar me ha inculcado el amor por la tradición.
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¿Cómo nace La Verea?
Hacía muchos años que había tomado la decisión de abrir una una bodega artesanal pequeña con mínima intervención para hacer el vino que a mí me apetecía hacer. La bodega nació en 2023. La segunda añada la saqué este año. Son vinos de guarda, blancos y espumosos, que requieren un poquito más de tiempo.
Nuestro vino tiene una evolución tremenda en botella con una buena crianza y luego la burbuja, que es mi pasión.
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¿Cómo es el vino de La Verea?
Es un vino no muy diferente a lo que hay en el mercado porque es cómodo, agradable, tiene un punto de acidez muy rico, característico de los vinos nuestros. Siempre busqué un vino que fuera para todo el público, pero que fuera especial.
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¿Estudiaste enología?
No, soy autodidacta, pero siempre tengo ayudas externas. Cuando te surge una duda llamas a uno, llamas a otro y siempre te dan opiniones diferentes y tú sacas las conclusiones finales y tiras para adelante hasta que consigues el vino que quieres.
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Háblanos de las cuatro referencias de la bodega…
Hay dos líneas, una de blanco de guarda (Tabaiba) y rosado (Malvarrisco) asociados a plantas endémicas canarias, y otra de espumosos que se llama Nubium, hay un Nubium blanco y un Nubium Brut Nature Rosé. Pero cada año cambio, cada año investigación e I+D.
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¿No es más difícil vender vino rosado?
A mí el rosado me encanta, es un vino muy fresco, muy rico, acorde a muchos platos de los que degustamos en los restaurantes en Lanzarote y es un vino que que sinceramente en a nivel nacional está por descubrir. En Francia, por ponerte un ejemplo, se consume muchísimo.
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¿Y por qué Nubium?
Nubium viene de Mare Nubium, que es la cara de la luna que se asemeja un poco al Timanfaya. Es una palabra que a mí me gustaba y que puede pronunciarse en cualquier idioma. Lo hacemos con un método ancestral, de primera fermentación. La última añada con un 70% de listán negro y un 30% de malvasía volcánica.
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¿Cuántas botellas salen de cada vino?
Son producciones muy pequeñas. Del Tabaiba son 2.209 botellas, del Malvarrisco 114, del ancestral 516 y del Brut Nature 98.
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¿Dónde se puede probar?
No queda nada en bodega. Lo pueden probar en la hostelería, en restaurantes de Lanzarote.
¿Qué feedback te están dando los restaurantes?
Positivo, muchos de los hosteleros me dicen que los clientes que han probado el vino, al volver, repiten.
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