La expareja del único acusado del 'caso Catastro' que ha reconocido los hechos, Santiago Ramón M.M., ha afirmado este jueves ante la Audiencia de Las Palmas que su exnovio le vendió "a buen precio" fincas que habían ido adquiridas de forma ilegal, extremo que conoció cuando fue detenida por la Guardia Civil.
En la tercera sesión del juicio del conocido como 'caso Catastro', la testigo ha indicado que fueron unas ocho o nueve parcelas y que se las volvió a vender a su exnovio cuando concluyó su relación porque no le salía rentable legalizarlas, si bien el documento notarial que firmó para su adquisición y posterior venta es del mismo día, el 25 de febrero de 2014, algo de lo que se ha enterado cuando se le ha mostrado en la sala, según ha afirmado.
Esta testigo ha sostenido que desconocía que las fincas eran de otras personas, ya que supuso que "todo estaba bien" porque la transacción se llevó a cabo en una notaría y con abogados, y ha detallado que el dinero que pagó por los terrenos fue en efectivo.
La expareja de Santiago Ramos M.M., acusado al que se reclamaba inicialmente la mayor pena, 17 años de prisión, en esta supuesta trama dedicada a falsificar expedientes del Catastro y documentos para apropiarse 141 fincas rústicas en Gran Canaria, Fuerteventura y Lanzarote entre 2011 y 2016, ha dicho que no conoce a los otros dos procesados que siguen en la causa, ya que dos han fallecido, Roque M.M. y Gustavo A.G.G.R.
Un primo de este último ha manifestado también al tribunal que en una herencia familiar de la que se encargó de tramitar Gustavo A.G.G. R. incorporó propiedades que no eran de la familia y que, al tener conocimiento, pidió que se corrigiera y que tuvo problemas en el Catastro al tratar de arreglarlo.
Según ha señalado, la inscripción en el Catastro de esas fincas la hizo la mujer de su primero sin contar con ninguno de los aceptantes de la herencia.
Otro testigo que ha declarado por videoconferencia ha manifestado que acudió a la inmobiliaria de Santiago Ramón M.M. en Fuerteventura para que le arreglara la herencia de su padre y localizara unos terrenos que sabía que eran de su progenitor, y que años después se dio cuenta que habían sido engañados por el acusado.
Firmaron la aceptación de la herencia y la transmisión a Santiago Ramón M.M. de 20 propiedades que no estaba acreditado que fueran de ellos, ya que pertenecían a otras personas, y también plasmaron sus firmas de fincas y lotes de terreno que no eran conscientes de que estaban vendiendo, pensaban que estaban autorizando que se investigara la titularidad de terrenos que creían que eran de su padre.
Este testigo ha señalado que tampoco conoce a los acusados Jesús O.M., funcionario del Catastro de la oficina territorial de Las Palmas ubicada en Primero de Mayo, y José María C.F., propietario de una gestoría de trámites catastrales situada en la misma calle.
Un socio de una empresa que operaba en Tenerife y que contrató los servicios de la gestoría para evitar desplazarse a Las Palmas de Gran Canaria, ha dicho que conoce a José María C.F. y que de Jesús O.M. no se acuerda, porque han transcurrido muchos años.
"No sé si se hizo algo mal, se juzgará", ha apuntado, antes de reconocer que se sintió engañado por la gestoría, a la que se limitaba a llevar los papeles "y no por iniciativa suya".
A preguntas de la defensa, ha señalado que no recordaba si las escrituras que pretendieron cambiar la titularidad fueron desestimadas.
El juicio continuará la próxima semana con la declaración de nuevos testigos.
Añadir La Voz de Lanzarote como fuente preferida de Google.
Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.
