San Bartolomé sigue exigiendo a Aena que insonorice las viviendas afectadas por el aeropuerto y está dispuesto a ir a los tribunales

El Ayuntamiento aclara que, ante la falta de tráfico aéreo, se ha visto obligado a aplazar el estudio que contrató en febrero para sostener su reclamación con informes

Aeropuerto de Lanzarote
Aeropuerto de Lanzarote

El Ayuntamiento de San Bartolomé ha comunicado que se mantiene "firme" en su actitud de no estar de acuerdo ni con las mediciones de ruidos ni con las medidas previstas por Aena dentro del Plan de acción correspondiente al Mapa de ruido del aeropuerto de Lanzarote 

"Sabemos que es un tema lento, y una negociación ardua, que si no llegamos a un acuerdo terminará en los tribunales. Mantenemos todas y cada una de las convicciones y consideramos que las mediciones no son correctas, que los datos sobre frecuencia de operaciones tampoco lo son y que serán muchos más vecinos y viviendas los afectados por los ruidos sin que se prevean compensaciones claras", ha señalado el alcalde, Alexis Tejera. 

Sin embargo, por la "sobrevenida" situación del Covid, el primer edil afirma que se han visto "obligados" a hacer una recesión en el estudio que está contratado desde el pasado mes de febrero, ya que "las cifras resultantes por la inoperatividad casi del aeropuerto y su impacto sería mínimo y nada real"

Por ello, ha querido recordar a la población el "empeño" del Ayuntamiento en este tema, que desea "poder retomar lo antes posible, lo que también querrá decir que ha vuelto el tráfico aeroportuario a una normalidad".

"Nos gustaría llegar a un acuerdo con Aena, pero si no fuera posible iremos a un contencioso, como se ha hecho otras ocasiones, pero con nuestros informes en la mano y la certeza que la afección del ruido llega a prácticamente 3.000 viviendas de Playa Honda, es decir, la mitad de la población de la localidad", añade. 

 

Alegaciones del Ayuntamiento 

El Ayuntamiento recuerda que el Mapa estratégico revelaba que en Lanzarote hay 8.500 vecinos que están expuestos a unos niveles de ruido por encima de los 55 decibelios y que la mayoría de ellos están en Playa Honda.

Ante ello, antes de presentar alegaciones, lo que hizo el Consistorio fue encargar un estudio técnico a una empresa especializada, que concluye que “hay indicios claros y suficientes para afirmar que la delimitación de la servidumbre no se ajusta a los niveles sonoros existentes”. 

Además, el Consistorio apunta que ha presentado dos veces alegaciones, ya que "las primeras ni fueron contestadas", y las segundas lo hizo ante el Ministerio de Política Territorial y Función Pública. En ellas, se contemplaba la ampliación de la servidumbre acústica del aeropuerto en Playa Honda. El límite de la servidumbre según el Ayuntamiento debe fijarse mucho más al Eete, en la calle Nasa, entre Chimidas y Alisios.

De no ampliarse la servidumbre, el Consistorio solicita que se lleve a cabo una nueva delimitación de la servidumbre acústica del aeropuerto con un sistema de mediciones in situ “de modo que se ajuste a la realidad de los acontecimientos.

Asimismo, el Ayuntamiento reclama la realización de un nuevo estudio de la frecuencia de los vuelos y operaciones que se ajuste la servidumbre a dichos parámetros y, que se definan las medidas compensatorias que se van a conceder al municipio de San Bartolomé.

De igual forma, pide que se haga un estudio de trayectorias en el aeropuerto, dirigido a establecer restricciones a los vuelos nocturnos, realizar encuestas de percepción subjetiva del ruido en las zonas habitadas cercanas al aeropuerto, hacer estudios epidemiológicos entre la población afectada, realizar mediciones in situ y no solo en las viviendas afectadas, sino también en equipamientos educativos, deportivos, industriales o terciarios.

Finalmente, solicita ampliar las insonorizaciones a viviendas que, “si bien no estarán dentro de la huella, si estarán muy cercanas y que quedan desprotegidas”. “Es necesario que dichas viviendas tengan, al menos, una protección que permita que los niveles de ruido sufridos sean similares a las viviendas que se encuentran dentro de la huella”, asegura el Ayuntamiento.

 

"Ausencia absoluta de medidas compensatorias"

El alcalde señala en las alegaciones al Plan de ruido del aeropuerto “ni las mediciones incluidas son correctas ni los datos de frecuencia de operaciones son reales”. "Urge que se disponga de un sistema monitorizado de ruido, elemento imprescindible de planificación acústica y protección a la población expuesta una vez recupere el aeropuerto la normalidad y las cifras de frecuencia aérea habituales”, apunta. 

Otro de los temas preocupantes para el alcalde es la "ausencia absoluta de medidas compensatorias" concretadas en el Plan de Acción al municipio de San Bartolomé, por lo que se deben concretar “al menos se debería establecer un procedimiento con elementos tasados para la inclusión de viviendas en las que los niveles de ruidos hagan difícil el descanso y la tranquilidad”. Por eso se pide que se amplíe la zona de servidumbre, ya que, en caso de no hacerlo, esos vecinos “se verían sometidos a ruidos excesivos sin compensación alguna respecto de las edificaciones preexistentes afectadas, las medidas que resulten económicamente proporcionadas”.

“Esta ausencia absoluta de medidas compensatorias concretadas en el Plan de Acción al municipio de San Bartolomé es sumamente inquietante, por lo que se deben concretar, al menos en grandes rasgos, para poder hacer unas alegaciones al respecto”, indica Alexis Tejera, que cree que “al menos se debería establecer un procedimiento con elementos tasados para la inclusión de viviendas en las que los niveles de ruidos hagan difícil el descanso y la tranquilidad”.

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