Pesca afirma que la contaminación por las jaulas marinas de Playa Quemada es “mínima” y apunta a los emisarios submarinos

​Confirma que la autorización está caducada desde agosto y que se ha denegado una prórroga, pero las jaulas siguen en la zona a la espera de que se resuelva el recurso presentado por la empresa

Jaulas marinas
Jaulas marinas

La concesión para las jaulas marinas ubicadas frente a Playa Quemada caducó el pasado mes de agosto, pero la empresa se resiste a dejar la actividad, que ha sido cuestionada durante años por la contaminación generada en la zona. Sin embargo, el director general de Pesca del Gobierno de Canarias, Carmelo Dorta, sostiene que  “la afección al fondo marino es mínima”.

“Todos los años se realizan controles medioambientales muy estrictos”, ha señalado Dorta en declaraciones a La Voz, asegurando que esos controles también reflejan que “no existe afección de esta actividad a las playas circundantes”. Al respecto, no niega la contaminación que se ha generado en la playa, pero apunta “como posibles responsables de esas afecciones a varios emisarios submarinos costeros muy mal gestionados”.

Respecto al hecho de que esas jaulas de acuicultura continúen en la zona pese a haber caducado ya la concesión, el director General de Pesca ha explicado que la empresa solicitó una nueva prórroga, que ya ha sido denegada tanto por el Ministerio como por la Consejería, dado que esa zona está fuera del Plan Regional de Ordenación de Acuicultura de Canarias (PROAC).

Sin embargo, la empresa ha presentado un recurso en alzada ante la Viceconsejería de Sector Primario del Gobierno de Canarias. “Mientras no se resuelva, la empresa podrá seguir con su actividad de despesque”, precisa Dorta. Así, aclara que “la empresa no puede sembrar una nueva cosecha", pero sí puede recoger "la existente”.

 

La limpieza del fondo marino no está asegurada

Poco antes de que caducara el permiso, el Ayuntamiento de Yaiza ya empezó a reclamar no solo la retirada de las jaulas en cuando venciera la concesión, sino también que se exigiera a la empresa la ejecución de un proyecto de recuperación de la zona. No obstante, tampoco está claro eso que vaya a hacerse. 

“En el momento que se haga firme la retirada de las jaulas, se podrá exigir la limpieza del fondo si una evaluación del mismo lo aconseja”, precisa el director general de Pesca. Además, advierte que esa retirada también podría retrasarse porque “la normativa actual obliga a que una vez retiradas las jaulas de esa zona, se inicie un procedimiento de concesión de otra zona acuícola incluida en el ordenamiento del PROAC”.

Ese ordenamiento ya fue aprobado y Dorta subraya que se hizo “en la anterior legislatura a propuesta del Cabildo de Lanzarote”, pero ahora ha levantado un fuerte rechazo, ya que prevé la instalación de jaulas marinas a lo largo del litoral entre Arrecife hasta Puerto del Carmen.

“Por desgracia el Ayuntamiento de Yaiza acaba de presentar un contencioso administrativo a la Ordenación Detallada de la ZIA LZ-2 y eso, en principio, podría retrasar el traslado de las jaulas a una zona conveniente ordenada, con unos parámetros medioambientales mucho más aconsejables a la actual zona otorgada el 2 de agosto de 2001”, apunta el director general de Pesca.

No obstante, no es solo Yaiza quien ha levantado la voz contra esa nueva ordenación, sino también los ayuntamientos implicados y el propio Cabildo de Lanzarote, que el pasado mes de mayo aprobó una declaración institucional para intentar impedir la proliferación de jaulas marinas frente a los litorales de Arrecife, San Bartolomé y Tías, tachándola de “atrocidad”.

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