Mariscar en Lanzarote: este es el porqué de las regulaciones, tallas y especies prohibidas

Debido a la presión humana, la captura de muchas especies está regulada para permitir su reproducción y recuperación

Vistas del mar en el litoral de Punta Mujeres, en Lanzarote. Foto: Andrea Domínguez.
Vistas del mar en el litoral de Punta Mujeres, en Lanzarote. Foto: Andrea Domínguez.

Mariscar es una de las actividades más antiguas que el ser humano sigue conservando y que suponen una de las tradiciones más arraigadas en Canarias. Sin embargo, está muy regulada en el archipiélago debido a la disminución de muchas especies debido a la presión humana, según Servicio de Biodiversidad del Gobierno de Canarias.

Estas regulaciones afectan especialmente a especies como la lapa majorera, que está extinta en casi todas las islas a excepción de Fuerteventura. Esto se debe a la presión humana, que provoca que los ejemplares cada vez sean más pequeños. Además, el mejillón canario también se encuentra gravemente amenazado en la isla majorera.

Por ello, la ley establece unas tallas mínimas para poder coger las diferentes especies. Las lapas (blanca, negra o curvina) deben tener un tamaño de 45 mm y se puede coger un máximo de tres kilos. En lo que respecta a los burgaos, del burgao común solo se puede mariscar un máximo de 1,5 kilogramos, pero los ejemplares tienen que tener un tamaño mínimo de 15 mm. En cuanto al burgao macho, debe tener un tamaño también de 15 mm y se puede coger un máximo de 0,5 kilos.

Por su parte, el mejillón canario presente en todas las islas menos en Fuerteventura, para poder consumirlo debe tener un tamaño mínimo de 70 mm.

Los cangrejos y pulpos también deben tener una talla mínima. El cangrejo moro/negro debe tener una medida de 60 mm y solo se puede recoger un máximo de 3,5 kilos, mientras que el cangrejo blanco debe medir 50 mm y mariscar como máximo 2,5 kilos. Así, los pulpos deben pesar al menos un kilo cada ejemplar y solo se puede coger un máximo de cinco kilos.

Los meses de capturas también están regulados para proteger la época de cría y ayudar a la recuperación de estas especies. En el caso de los cangrejos, se pueden recoger entre abril y noviembre, mientras que el resto del año está totalmente prohibido. Los meses para mariscar lapas y los burgados son entre mayo y noviembre, mientras que para los mejillones solo está permitido en los meses de enero, febrero, marzo, julio, agosto y diciembre. 

 

Especies prohibidas y zonas frágiles

Existen varias especies cuya captura está totalmente prohibida. Se trata de la lapa majorera (Patella candei candei); bucios (Charonia lampas, Charonia variegata y Semicassis granulata); almeja canaria (Haliotis tuberculata coccinea); mejillón canario (Perna perna, solo en Fuerteventura); langosta herreña, langosta de antena y langosta canaria (en las ZEC); Caracola tonel (Tonna galea), entre otras.

Además, en todas las islas existen zonas del litoral que son especialmente frágiles y sensibles. En el caso de Lanzarote, una de estas zonas es la que comprende la costa entre el Faro de Pechiguera hasta Los Charcones, en el sur de la isla. Así, también el litoral en el entorno de La Santa hacia la costa del Parque Nacional de Timanfaya, así como la costa de Mala.

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