Ecologistas en Acción Lanzarote ha denunciado este lunes que la nueva ordenanza que regula el tráfico en La Graciosa contempla la autorización provisional de hasta quince vehículos y su acceso al entorno del Parque Natural a través de las vías habilitadas.
La organización ecologista ha defendido que esta modificación de la ordenanza "no se encuentra suficientemente justificada desde el punto de vista técnico, jurídico y ambiental" y ha advertido que "puede comprometer los objetivos de conservación que rigen uno de los espacios naturales de mayor valor ecológico del archipiélago canario".
Así, ha indicado que la ordenanza vigente, aprobada en el año 2005, respondió precisamente a esta realidad, "configurando un modelo de movilidad basado en la excepcionalidad del tráfico motorizado y en la prioridad de los desplazamientos peatonales y ciclistas, limitando estrictamente la circulación de vehículos a motor como instrumento esencial" para preservar la identidad territorial y los valores ambientales de la isla".
El colectivo alude que los impactos medioambientales derivados del tráfico motorizado no depende exclusivamente del número de vehículos autorizados, sino también de la frecuencia de circulación, la reiteración de los recorridos, el aumento del tránsito sobre pistas de tierra, la compactación del suelo, la generación de polvo, el ruido, la alteración del paisaje y las molestias ocasionadas a la fauna silvestre.
La modificación ahora propuesta supone una alteración relevante de dicho modelo, particularmente mediante el incremento del número de vehículos destinados al servicio de excursiones, de 2 en el año 2005 a 15 en la nueva redacción.
También recuerda que el Tribunal Supremo ha señalado en reiteradas sentencias que las Administraciones Públicas no pueden reducir el nivel de protección ambiental ya alcanzado de un espacio protegido sin una justificación reforzada; el principio de no regresión actúa como un límite al ejercicio de la potestad discrecional de la Administración.
Finalmente, Ecologistas en Acción Lanzarote solicita que "se reconsidere" el régimen previsto para el transporte de visitantes suprimiendo las excursiones turísticas, pudiendo sustituirlas por un programa de visitas guiadas a pie o en bicicleta que contribuya a un modelo de movilidad coherente con la especial fragilidad ambiental de La Graciosa.
Al mismo tiempo, ha insistido en que el transporte entre los núcleos poblacionales debe ser "público y colectivo", debiendo quedar reservadas las pistas que transitan hacia Playa de las Conchas, Montaña Amarilla y Playa Francesa de forma "exclusiva" para el tránsito peatonal y ciclista con prohibición de acceso a vehículos a motor, salvo emergencias, residentes por razones justificadas o labores de gestión del Parque Natural.
