De nuevo me veo obligada, por mi misma, a salir en defensa el Hospital Insular de Lanzarote.
Hemos oído hasta la saciedad que somos un referente en el ámbito de la geriatría, pero ¿por qué? ¿En qué sentido somos referente?
Supongo que, en primer lugar por la calidad humana en los cuidados, por intentar en todo momento dar una atención centrada en la persona que tenemos que atender y que no es un numero ni un usuario más, sino un ser humano, en ese momento vulnerable por su estado de salud, o por su situación se dependencia en el caso de que no padezca en ese momento una enfermedad aguda.
El segundo motivo que nos convierte en referentes además de la especialización de médicos, enfermeras y auxiliares de enfermería en geriatría, la formación especializada de todos nuestros tecnicos y terapeutas (fisioterapeutas, logopedas, terapeutas ocupacionales y tecnico en animación socio cultural) es el hecho de estar todos los niveles asistenciales en el mismo espacio, lo que permite que el equipo interdisciplinar siempre pueda estar al día de los cambios en el tratamiento individualizado de cada paciente.
Una doctora experta en Geriatría afirma que la justificación de trasladar a los pacientes de la unidad de agudos al Hospital José Molina Orosa, se basa en la conveniencia de tener cerca a un centro con todas las especialidades que en un momento dado puedan necesitar esos mayores ingresados en una unidad de agudos del Hospital Insular.
No les puedo dar una cifra de cuántos reingresos se realizan desde el HI al HJMO, pero mientras trabajé allí eran muy pocos, casi ninguno.
Es cierto que en algunos casos que han sido trasladados a la UME (Unidad de media estancia) tienen alguna reagudización clínica y de nuevo tienen que ser trasladados a UGA (Unidad de Agudos), estando ésta en el mismo edificio y sin necesidad de acudir a un Hospital General. También ocurría muy pocas veces.
¿Por qué necesito decir todo esto? Porque efectivamente se sigue con la idea del traslado, y se está empleando un dinero que bien podría ser empleado en la adecuación del Hospital Insular, ya existente, en una unidad que supuestamente ya estaba preparada para ese cambio.
Ignoro en qué consisten esos arreglos, lo cierto es que el edificio donde supuestamente estarán los mayores con enfermedad aguda, ni siquiera tienen ventanas que den al exterior, solo ventanucos en la parte superior de cada habitación, por lo que ni siquiera podrían ver, qué sucede fuera de esas cuatro paredes.
Con el cambio se perdería además una de las joyas de la corona de nuestro Hospital Insular, que es la comida.
Ya sabemos que en general todos los pacientes de cualquier edad pierden peso al ser ingresados en un hospital, tengan la edad que tengan, una es porque están enfermos, pero otra por la mala calidad de las comidas que se sirven los es hospitales, aspecto que es vox populi,
Si se hace el traslado, ¿quién nos garantiza que seguirán comiendo bien?
¿Qué comerán los que queden en el Hospital Insular?
La impresión es que a la Gerencia del HJMO, la Geriatría le parece una “Maria”, que no merece tanto gasto y les sale mucho más económico dividir el servicio, y convertir la atención a los mayores con enfermedad aguda, en un servicio más de un Hospital General.
La manifestación que hicimos el 20 de junio, demostró que la ciudadanía de Lanzarote aprecia tener un servicio como el que da el Hospital Insular, pero me temo que será necesario, volver a salir a la calle, para que de verdad nos hagan caso y comiencen a liberar presupuestos para la Rehabilitación del Hospital Insular, que ya sabemos que con dinero y voluntad política, es posible.
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