El Cabildo de El Hierro ha aprobado este jueves, con los votos a favor de Agrupación Herreña Independiente (AHI) y Asamblea Herreña y en contra del Grupo de Gobierno (PSOE - PP - IU-Reunir Canarias), una propuesta de Asamblea Herreña para impulsar una fórmula que permita implantar viviendas unifamiliares en explotaciones agrarias y ganaderas reales.
La iniciativa pretende facilitar el acceso a la vivienda en El Hierro y propone desarrollar un instrumento territorial que permita facilitar el acceso a la vivienda de agricultores y ganaderos, garantizar el relevo generacional y fijar población en el medio rural.
Según ha señalado durante el Pleno el portavoz de Asamblea Herreña, David Cabrera, “no podemos seguir hablando de proteger el territorio mientras obligamos a quienes lo cuidan cada día a marcharse porque no tienen dónde vivir. Sin agricultores y ganaderos no hay paisaje, no hay soberanía alimentaria y no hay futuro para nuestros pueblos”.
Cabrera recordó que El Hierro atraviesa una de las mayores crisis de acceso a la vivienda de su historia, una situación que afecta especialmente a los jóvenes que desean incorporarse a la agricultura y la ganadería y que encuentran enormes dificultades para desarrollar un proyecto de vida en la isla.
“El mayor riesgo para nuestro territorio no es que viva gente en el campo; el verdadero peligro es que el campo se quede sin gente”, ha dicho.
La moción insta al Cabildo a la elaboración de los estudios técnicos, jurídicos, territoriales y ambientales necesarios para analizar la viabilidad de un instrumento que permita autorizar viviendas unifamiliares ligadas inseparablemente a explotaciones agrícolas y ganaderas, estableciendo estrictas garantías para impedir cualquier utilización especulativa o turística.
Entre los principios que deberá recoger la futura regulación destacan la vinculación permanente entre la vivienda y la explotación, la obligación de acreditar una actividad agraria o ganadera real y continuada, la prohibición de destinar las viviendas a uso vacacional o turístico, la imposibilidad de segregarlas de la explotación y la exigencia de una plena integración paisajística y arquitectónica.
La iniciativa incorpora además una apuesta decidida por la arquitectura tradicional herreña mediante la elaboración de una Guía de Arquitectura Rural que promueva edificaciones inspiradas en la identidad constructiva de la isla, utilizando materiales tradicionales como la piedra y soluciones arquitectónicas respetuosas con el entorno.
El acuerdo también prevé la creación de una Mesa Insular de Trabajo en la que participarán las administraciones públicas, el sector agrario, los colegios profesionales y los agentes económicos y sociales para elaborar una propuesta consensuada que permita compatibilizar la conservación del territorio con las necesidades de vivienda del sector primario.
