De acuerdo con los datos del portal inmobiliario pisos.com, sumados a los del último informe trimestral del Colegio de Registradores, las costas españolas siguen siendo uno de los destinos favoritos del comprador extranjero en Europa.
En la provincia de Las Palmas, la compra de casas por parte de extranjeros aumentó un 20,3% al pasar de representar el 16,7% del total en 2021 a suponer un 20,1% del total de compraventas en 2025.
En cambio, la provincia de Santa Cruz de Tenerife fue la única provincia costera en la que el porcentaje de compraventas protagonizadas por extranjeros ha descendido, pasando del 26,79% de 2021 al 26,05% de 2026.
No obstante, este retroceso relativo en la participación foránea no ha frenado la escalada de precios en Canarias. En el conjunto del archipiélago, el precio medio de la vivienda en costa ha subido un 59,55% en cinco años, de 198.605 euros a 316.869 euros.
Las provincias españolas con más compraventas por parte de extranjeros son Alicante (44,65%), Málaga (34,30%) y Baleares (28,89%), consolidando el eje mediterráneo-insular como el gran imán de la inversión foránea.
En el otro extremo, Lugo (2,48%), A Coruña (2,80%) y Pontevedra (3,36%) registran los porcentajes más bajos entre todas las provincias costeras, aunque los datos de evolución cuentan una historia muy diferente. El impacto del comprador internacional se refleja también en los precios.
La Costa del Sol, donde Málaga acapara el 34,30% de las compraventas en manos de extranjeros, es al mismo tiempo el litoral que más se ha encarecido en el último lustro: un 73,14% más caro, al pasar de 280.497 euros de media en 2021 a 485.645 euros en 2026. Las Islas Baleares siguen la misma lógica. Con un 28,89% de compradores foráneos, el precio medio de la vivienda en la costa balear se ha incrementado un 65,04% en cinco años, hasta los 578.562 euros. Y en la Costa Blanca, donde Alicante lidera el ranking nacional con ese 44,65% de inversión extranjera, el encarecimiento supera el 46,60%.
El norte, la gran sorpresa
Si los datos de 2026 muestran un mapa costero dominado por el Mediterráneo y las islas, los de la evolución desde 2021 apuntan a un giro que no puede pasarse por alto.
Pontevedra es el caso más extremo, en el que el porcentaje de compraventas por parte de extranjeros ha pasado del 0,71% al 3,36%, un incremento del 373,24% en cinco años.
Le siguen Asturias (del 2,12% al 6,89%, +225%), Lugo (del 0,81% al 2,48%, +206,17%) y A Coruña (del 1,18% al 2,80%, +137,29%). También destacan Cantabria (del 2,47% al 3,97%, +60,73%) y Barcelona, cuyas costas del Maresme y el Garraf han visto crecer la presencia foránea un 78,51% en el mismo periodo (del 7,77% al 13,87%).
"Lo que vemos en el norte es el inicio de un proceso de internacionalización del mercado costero que tardó décadas en producirse en el Mediterráneo. Los precios todavía bajos en términos relativos, sumados al atractivo de un litoral menos masificado y, en el caso gallego, a una naturaleza muy diferenciada, están actuando como palanca para ese comprador extranjero que busca alternativas a destinos ya maduros", explica Ferran Font, director de Estudios de pisos.com.
