El malestar frente al modelo turístico de masas no es un fenómeno exclusivo de Canarias ni de la histórica movilización que sacó a miles de conejeros a las calles de Lanzarote bajo el lema ‘Canarias tiene un límite’.
La saturación de los servicios públicos, el encarecimiento desorbitado de la vivienda y la sensación de pérdida de identidad insular son problemas idénticos que están prendiendo la chispa en otros archipiélagos. Baleares vive un escenario muy similar al de la isla de los volcanes.
Decenas de miles de personas, 25.000 según la Policía Nacional y 70.000 según los organizadores, se han manifestado este domingo en Palma para pedir a las instituciones locales, autonómicas y estatales un "ineludible" decrecimiento del número de visitantes en una isla de Mallorca en la que "no caben más turistas".
Así lo han expresado los miembros de la plataforma ‘Menys turisme, més vida’ durante la lectura del manifiesto de la manifestación, apoyada por 145 entidades de la isla, en el que han exigido a los responsables políticos que tomen nota de sus reivindicaciones en el último verano antes del ciclo electoral de 2027.
"La turistificación invadió nuestras costas, después nuestros pueblos y nuestras ciudades, y actualmente está ocupando nuestras casas. En una situación de crisis de vivienda sin precedentes, más de 105.000 viviendas en Mallorca se destinan a uso turístico, legal o ilegal", han subrayado los organizadores.
La marcha empezó pasadas las 19:00 horas desde la Plaza España de Palma. Los promotores de la protesta han asegurado que solo aceptarán "el decrecimiento turístico como solución", puesto que en Mallorca "no caben más coches, no caben más hoteles, no caben más alquileres turísticos, no caben más franquicias de café, comida rápida o tartas de queso y no caben más turistas".
Carga contra la "contención" del Ejecutivo balear
La plataforma también ha criticado al Govern del PP por presumir de políticas "de contención turística" y de "diálogo social", ya que la manifestación de este domingo demuestra un malestar social que no se corresponde con esas afirmaciones.
"Exigimos que dejen de ignorar las demandas sociales y pongan límites claros que pongan las necesidades de la ciudadanía por delante", han expresado los organizadores.
Además, han asegurado que el "decrecimiento turístico es ya una condición ineludible" para garantizar "servicios públicos dignos y ajustados a las necesidades de la población, la supervivencia de la lengua y cultura propias, vivienda para vivir y no para especular, menos desahucios, menos racismo y mejores condiciones laborales".
Durante la jornada también se han referido a las dos activistas detenidas en Santa Maria del Camí acusadas de vandalizar cinco inmobiliarias con mensajes contra la especulación, una acción que demuestra que "las fuerzas y cuerpos de seguridad han comenzado una ola represiva para detener el movimiento contra la turistificacción".
Clamor en las calles y simbología contra la saturación
Cánticos como "Marga Prohens, escucha a la gente", "Mires donde mires todo son guiris", "Tourist go home", "Se defiende, Mallorca no se vende" o "Fuera cruceros de nuestras islas" se han escuchado en la manifestación, en la que había personas de todas las generaciones.
Las banderas de Mallorca y carteles contra la turistificación también han sido habituales en la marcha, con mensajes como "Se vende, Illes Balears", "Yo no estoy de puta madre en verano", "Aforo completo", "No somos vuestro Monopoli" o "Añoro Mallorca".
También hay quien ha llevado un crucero de cartón piedra de poco más de metro y medio, mientras una 'batukada' amenizaba a los concentrados con música a la vez que sus integrantes llevaban el 'rebosillo' mallorquín, el tocado femenino tradicional, y la cara pintada como una calavera.
Añadir La Voz de Lanzarote como fuente preferida de Google.
Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.
