El primer cultivo autorizado de cannabis en Canarias aspira a impulsar una nueva industria

Descubre la primera empresa con permiso para cultivar cannabis medicinal en Canarias que innova con un sistema de trazabilidad único para impulsar una nueva era agroindustrial y farmacéutica en las islas

Instalaciones de la empresa Nivaria Tech
Instalaciones de la empresa Nivaria Tech

En los alrededores de las instalaciones de Nivaria Tech en Tenerife pueden verse los restos de un pasado agrícola del que solo quedan algunos invernaderos abandonados; sin embargo, a pocos metros un edificio de reciente construcción esconde un proyecto industrial que incluye el primer cultivo de cannabis medicinal autorizado en Canarias.

La iniciativa cuenta con la aprobación de la Agencia Española de Medicamentos (AEMPS) y destaca tanto por su alto nivel de tecnificación, con la utilización de maquinaria de última generación o la creación de un software para la trazabilidad de las plantas, como por su versatilidad, ya que presenta la posibilidad de adaptarse a otros cultivos y reducir el impacto ambiental de estos.

El director de planta de Nivaria Tech, Valeriano Rodríguez, explica en una entrevista con EFE la importancia que puede tener el cultivo de cannabis medicinal en el archipiélago, ya que la planta florece cuando el "fotoperiodo cambia", es decir, necesita doce horas de luz y doce de oscuridad, algo que en Canarias se produce de "manera natural".

Y es que las islas reúnen unas condiciones "idóneas", gracias a la "cercanía al continente africano y los vientos alisios", que hacen que la climatología y la oscilación térmica entre el día y la noche sean "ideales para el cultivo en el exterior", así como el hecho de que se sitúa en una de las regiones del mundo con mayor insolación.

Se trata de algo difícil de encontrar en otras zonas como Europa o Norteamérica, donde la industria del cannabis medicinal ya está "consolidada" y conforma un sector que solo en Estados Unidos ha generado cerca de 56.000 millones de dólares desde su creación.

"Otros fabricantes a nivel europeo y americano trabajan con luces artificiales, mientras que nosotros vamos a desarrollar nuestros principios activos con la luz solar. De esa manera, esperamos que los quimiotipos que ya llevan las propias plantas se puedan expresar en su totalidad al estar influenciados por el estrés lumínico solar y no por unas luces", detalla Rodríguez.

A ello se suma la alta "rotatividad de los cultivos", ya que han conseguido que cada zona pueda ser renovada cada 60 días, lo que permite un total de seis cosechas anuales.

Sin embargo, el camino hasta lograr ser un fabricante autorizado ha durado cuatro años y ha requerido de una fuerte inversión, que pasa por la apuesta por unificar el "cultivo y la poscosecha", indica Rodríguez, lo que permite la fabricación del producto y su procesamiento en las mismas instalaciones, un aspecto diferencial.

Para ello cuentan con una serie de medidas correctoras para proteger el proceso, como la instalación de generadores de peróxido de hidrógeno que evitan la contaminación de las zonas de cultivo, o el uso de la criopausterización para "desactivar todas las colonias de bacterias mediante frío", algo posible con una máquina específica de la que solo hay tres unidades en Europa.

Rodríguez habla con entusiasmo mientras recorre un enjambre de naves, pasillos y salas que dan forma a las instalaciones, donde a cada paso aumentan los requisitos de vigilancia sanitaria y seguridad, entre los que se encuentra la presencia de guardias armados las 24 horas, videovigilancia, grandes muros de hormigón y hasta un búnker para custodiar el producto, todos ellos requisitos para cumplir la normativa EU GMP (buenas prácticas de fabricación).

"Nuestro proyecto nos abre la puerta no solo a ser la primera empresa canaria que obtiene esta solicitud y autorización, sino también ser una empresa que apuesta por un saber hacer, por la economía circular y el uso de energías renovables en la captura de energía (...) Buscamos producir un medicamento para que el usuario final tenga una experiencia. No solo en el uso, también en la trazabilidad", ha detallado Rodríguez.

Y es que para poder llevar a cabo su actividad, la empresa ha patentado y diseñado un sistema de trazabilidad vegetal que permite saber todos los detalles de la planta, desde su clonación, hasta que cumple su ciclo, pasando por el proceso de empaquetamiento y envío al laboratorio para hacer los análisis correspondientes.

Por todo ello, desde Nivaria Tech consideran que están introduciendo un concepto novedoso en Canarias, el "agroindustrial", frente a un sector primario "abandonado", una realidad que les convierte en un "proyecto tractor" que ha abierto un nicho "que no existía" y ha llamado la atención de varias empresas en un archipiélago que "no tiene fabricantes de medicamentos" pese a ser "muy buenos importadores".

"A nivel de Consejería de Sanidad, a nivel Ministerio de Sanidad y a nivel Estado, se podría crear una sinergia que posibilite que en Canarias haya una delegación de la AEMPS y de inspección para fabricantes. Ahora mismo muchos de los fabricantes de principios activos se van para atrás, porque no hay nada y no quieren ser los primeros en crearlo. Nosotros hemos creado un precedente, pero no solo a nivel de cannabis, sino de cualquier producto farmacéutico", defiende.

Por eso, desde la empresa aspiran a lograr el apoyo por parte de las instituciones "no mediante subvenciones", sino con "regulaciones flexibles, transparentes y que den seguridad jurídica" para que Canarias pueda "ser el motor de la locomotora" y dejar de aspirar a ser "el último vagón", aprovechando "las condiciones climatológicas y fiscales" para convertirse en un 'hub' de esta industria.