Aníbal Pino (Pequeño Palmero): "Desalojados por el volcán, volvimos a Lanzarote, donde nos habíamos enamorado"

Tras el volcán, Aníbal y Marsha reinventan su vida y lanzan 'Pequeño Palmero' en Lanzarote: ropa ecológica 100% canaria para niños y niñas. Lo cuentan en entrevista con Ekonomus

Marsha Koornneef y Aníbal Pino en familia.
Marsha Koornneef y Aníbal Pino en familia.

El palmero Aníbal Pino y la holandesa Marsha Koornneef se conocieron en Lanzarote, pero vivían en La Palma, donde nacieron sus dos hijos, cuando Koornneef vio la necesidad de crear “una ropa que se adecuara a la climatología del archipiélago, a las buenas temperaturas que continúan en invierno” cuando las tiendas del archipiélago se llenan de abrigos que pocos necesitan.

Koornneef hizo varios cursos de confección en La Palma y cuando estaban a punto de lanzar la marca Pequeño Palmeroexplotó el volcán, fuimos desalojados, la idea quedó aparcada y nos tuvimos que mudar”, explica Pino en una entrevista con Ekonomus.

Finalmente la casa se salvó por cuatro kilómetros y la lava llegó al mar. Pero el trauma de la evacuación les llevó a empezar una nueva vida en Lanzarote, la isla en la que se habían conocido como animadores de hotel, veinte años atrás. 

Así que finalmente ha sido en Lanzarote donde han lanzado la marca de ropa para niños Pequeño Palmero, con “prendas de algodón ecológico, que transpiran y que están adaptadas al otoño y el invierno de Canarias,  abrigaditas, pero cómodas”. Marsha compagina la empresa con un trabajo en el sector turístico de Lanzarote y Aníbal con un empleo como patrón de barco. 

“Hemos sido muy bien acogidos por los conejeros, que son gente maravillosa. Vivimos en Playa Blanca, que nos parece el mejor sitio del mundo para criar una familia”, comparte Pino. 

 

"Señoras maravillosas cortan y cosen prenda a prenda en Gran Canaria"

El emprendedor palmero aclara que es su esposa la que gestiona la marca: “yo ayudo en temas de marketing y transporte y hablo con la fábrica de confección en Gran Canaria, pero es ella quien decide los diseños y habla con las fábricas de tela en Holanda”. 

“Los estampados son de estilo nórdico por sus colores y diseño, pero elegimos los que encajan con Canarias como platanitos, aguacates, sol, arena…”, comparte Pino, que organizó el primer desfile de la empresa en la playa lanzaroteña de Caletón Blanco. 

Una vez elegidos los diseños, la fábrica de Holanda estampa las telas y las envía a una fábrica de confección en Gran Canaria: “Las prendas se fabrican 100% en Canarias. La fábrica de Gran Canaria es muy familiar, son señoras maravillosas que cortan y cosen prenda a prenda y le dan el acabado y el alma a cada prendita”. 

Preguntado por sus principales clientes, Pino explica que “son madres de familia canarias. Muchas de ellas, que viven fuera del archipiélago, y a las que les gusta llevarse cositas que identifiquen a sus hijos con Canarias”. 

Entre las islas, La Palma es donde la empresa tiene más ventas, “tengo muchos contactos allí y se ha corrido mucho la voz y luego Lanzarote, por supuesto, donde tenemos tres puntos de venta”. Las piezas de Pequeño Palmero también pueden encontrarse en tiendas de Tenerife y Gran Canaria.  Pequeño Palmero todavía no vende online, pero proyecta incluir este servicio en sus próximas colecciones.

 

Añadir La Voz de Lanzarote como fuente preferida de Google.

Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.

Activar ahora