¿Qué pretendemos transmitir con un reloj?

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Una imagen dice más que mil palabras. Eso lo sabemos todos… o al menos, creemos saberlo. Quizá debamos reescribir la frase y decir que "un reloj dice más que mil palabras". Porque nuestro reloj, la manera en la que lo llevamos y, sobre todo, el estilo que elegimos, dice mucho más de nosotros de lo que te imaginas.

Los relojes y nuestra personalidad

Desinhibidos, divertidos, austeros, amantes del lujo… cada detalle cuenta y, nuestro reloj, no solo cuenta los minutos. Mira todo lo que un reloj, como la amplia gama que encontramos en Joyeriadeluxe, puede decir de nosotros.

  • Relojes deportivos: Son típicos de personas con carácter despreocupado. Amantes del deporte, de caminar, no les importa la estética, sino la funcionalidad. ¡Mientras más metros sumergibles, mejor! Es una persona resolutiva, inteligente y práctica.
  • Relojes smartwatch: Es un alma tecnológica, le gusta estar a la última. Su hándicap es que se obsesiona por el control. Eso sí, son los primeros en saber las novedades de los productos más in del mercado. Sus objetivos: cumplir sus objetivos.
  • Relojes analógicos puros: Y es que siempre hay hueco para las mentes sencillas y conformistas. Este ese el caso del que, con un reloj que da la hora, lo tienen todo. Digno de alabar, aunque… sí, reconozcámoslo, un poco aburrido.
  • Relojes digitales: el de la comunión, de toda la vida. El carácter de esta persona es, cuanto menos, simplón. Las agujas no las entiende, ni las de crochet, ni las de punto de cruz, ni mucho menos las que le marcan la hora. Por eso, te va a costar que entiendan las cosas cotidianas. ¡Paciencia con ellos!
  • Relojes de marca: Estaremos frente a una persona elegante, que tiene dinero (o que, quizá, el que tuviera lo ha invertido en el reloj). Son personas seguras, que saben lo que quieren y que consiguen sus objetivos. Con mucha confianza, gran espíritu de liderazgo y mucha autoestima.

También en casa

No solo podemos averiguar muchos datos interesantes acerca de la personalidad de alguien sobre el reloj que lleva, sino también por la clase de reloj que vemos en su casa. Por ejemplo:

  • Un ostentoso reloj de salón, de esos con péndulo que hacen un dong bien marcado a cada hora en punto y que nos recuerda a las películas de detectives. Si bien antes podía ser signo de riqueza o poderío, hoy es un objeto retro que se usa como decoración vintage. Su dueño puede ser un coleccionista que, simplemente, adora lo antiguo o posee cierto carácter nostálgico.
  • Reloj de pared: independientemente del material, lo que nos importa es su tamaño. Cuanto más grande, más egocéntrico, pues el tiempo es solo para él. Controlador, le gusta llamar la atención. Cuidado, no te dejes aplastar por su carácter.
  • Reloj de cuco: una oda al costumbrismo, la cúspide de lo kirsch. Suelen ser personas solitarias, extravagantes y que alardean de sus logros, como cada vez que el cuco sale a festejar la hora.

Ya sea como mero adorno, para conectarnos, para presumir o para, simplemente, consultar la hora, el abanico es tan amplio como personalidades existen. Pero con nuestros trucos, ya puedes descubrir quién se esconde tras la identidad oculta del superhéroe del reloj.