El tablero geopolítico vuelve a sacudir los mercados globales por la escalada de tensión entre Estados Unidos e Irán. Vuelve la volatilidad en los precios de la energía, provocando un repunte inmediato en el barril de Brent, que ya supera los 85 dólares tras anotarse una subida del 2,5% este martes y un contundente 9% en la jornada anterior.
La subida supone un 20% de incremento en el precio con respecto a los niveles mínimos alcanzados a principios de este mes de julio. El aumento todavía no se ha trasladado a los surtidores de Lanzarote, pero podría notarse en los próximos días si no se produce una desescalada.
La mecha se encendió después de que el presidente estadounidense, Donald Trump, restableciera el bloqueo a los buques iraníes en esta estratégica vía marítima, exigiendo además un arancel del 20% al resto de mercancías que crucen el paso.
A esto se suman las denuncias de Emiratos Árabes Unidos sobre supuestos ataques iraníes a dos petroleros en la zona. El resultado: el crudo encadena un rally del 20% desde los mínimos de principios de julio, borrando de un plumazo la tregua que Washington y Teherán habían alcanzado semanas atrás.
Las Bolsas europeas, teñidas de rojo
El encarecimiento del petróleo ha impactado de lleno en la renta variable global, despertando los viejos fantasmas de la inflación. En España, el Ibex 35 lidera los retrocesos en el Viejo Continente con una caída superior al 1%, perdiendo la cota de los 19.300 puntos. Los números rojos también se extienden por Fráncfort (Dax -0,3%), París (Cac -0,6%) y Londres (FTSE -0,2%).
En el parqué madrileño los más castigados son valores muy sensibles al coste del combustible y al consumo, como el grupo de aerolíneas IAG, Aena e Inditex, encabezan las pérdidas.
En cambio, los beneficiados son firmas energéticas y de defensa como Repsol, Naturgy e Indra amortiguan el golpe y cotizan al alza.
La presión sobre los precios de la energía llega en un momento delicado, justo cuando los inversores analizan al detalle los próximos pasos de la Reserva Federal (Fed).
Las apuestas del mercado ya otorgan un 50% de probabilidades a que el organismo dirigido por Kevin Warsh ejecute una nueva subida de tipos este mismo mes para contener la inflación, una postura respaldada por las recientes declaraciones del gobernador Christopher Waller.
Como consecuencia directa, la rentabilidad de los bonos soberanos ha repuntado: el interés del bono estadounidense a 10 años escala al 4,62% y el español se sitúa en el 3,6%, niveles que no se veían desde finales de 2023.
