El encarecimiento del coste de vida continúa modificando el consumo cotidiano y la planificación del descanso estival de los trabajadores.
EL 82,1% de los trabajadores en Canarias modificará de alguna manera sus planes de verano, ya sea recortando los días de estancia (43,5%) o eligiendo un destino o alojamiento más económico (38,6%), según los datos del último análisis de la empresa de trabajo temporal Randstad. Por su parte, un 17,9% de los trabajadores afirma que mantendrá sus vacaciones sin cambios.
En la comparativa autonómica, Canarias lidera el reajuste vacacional del país (82,1%) y se suma al patrón de comunidades como Madrid (42,1%) o Castilla-La Mancha (42,5%), donde la reducción de días es la opción principal con un 43,4%. En cambio, en regiones como la Comunidad Valenciana (41,5%) o Navarra (46,9%), la prioridad pasa por buscar alternativas de viaje más baratas.
Asimismo, Canarias encabeza el impacto a nivel nacional en el consumo cotidiano: el 93,7% ha tenido que modificar sus hábitos diarios como consecuencia del aumento del coste de vida. Entre ellos, el 80,1% los ha modificado completamente, mientras que el 13,6% solo en algunos casos.
El aumento del coste de vida condiciona el consumo y el descanso en toda España
Según una encuesta de Randstad realizada a una muestra representativa de casi 5.700 trabajadores, el 73,9% de los trabajadores españoles ya ha tenido que modificar sus hábitos cotidianos de consumo y el 77,3% afirma que el aumento del coste afectará directamente a sus vacaciones.
El presupuesto para las vacaciones de verano es el gran sacrificado de este año. En el desglose, el 40,1% de los trabajadores encuestados optará por reducir la duración de su viaje (menos días de estancia), mientras que el 37,2% priorizará buscar destinos o alojamientos más económicos. Tan solo un 22,7% de los trabajadores mantendrá sus vacaciones sin ningún tipo de reajuste.
Las mujeres trabajadoras sufren un mayor ajuste global en sus vacaciones (80,1% frente al 74,6% de los hombres). En concreto, un 39,3% de las trabajadoras elegirá un destino más barato (frente al 35,2% de los varones) y un 40,7% recortará días de estancia (frente al 39,4% de los hombres).
El colectivo de 25 a 44 años es el más castigado (79,2% modifica sus planes), al ser la generación más expuesta al encarecimiento de las hipotecas y los alquileres. Este grupo lidera tanto el recorte en días de viaje (40,6%) como la búsqueda de alojamientos más económicos (38,6%), superando claramente a los mayores de 45 años (76,2% de modificación) y a los jóvenes de 18 a 24 años (73,5%).
Por último, el nivel educativo actúa también como factor diferenciador ya que, de forma generalizada, un mayor nivel formativo suele ir vinculado a salarios más altos. Los trabajadores con un nivel formativo de postgrado o doctorado son los que más conservan sus vacaciones (un 27,5% no las modificará). En el extremo opuesto, los trabajadores con educación básica (42,0%) y bachillerato o FP (40,9%) son los que más se ven obligados a recortar los días de estancia fuera de casa.
Añadir La Voz de Lanzarote como fuente preferida de Google.
Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.