A prisión un acusado de violar a una mujer tras dejarla inconsciente mientras su esposa grababa en Canarias

La jueza de Violencia sobre la Mujer nº 2 de Gran Canaria aprecia indicios de agresión sexual con posible sumisión química y da mayor credibilidad al testimonio de la denunciante frente a las contradicciones de los investigados

EFE

15 de enero de 2026 (18:27 WET)
Juzgados de Las Palmas de Gran Canaria
Juzgados de Las Palmas de Gran Canaria

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La juez de Violencia sobre la Mujer número 2 de Gran Canaria ha ordenado el ingreso en prisión sin fianza de un hombre al que se acusa de haber violado a una mujer tras dejarla inconsciente con alcohol o algún otro tipo de sustancia disuelta en una copa, mientra su esposa grababa la escena.

En un auto dictado esta semana, al que ha tenido acceso EFE, la magistrada María Auxiliadora Díaz explica que los hechos sucedieron el pasado 25 de octubre, en un municipio del norte de Gran Canaria.

De lo ocurrido, hay dos versiones: según el procesado y su mujer, fue la denunciante la que les propuso hacer un trío y se metió en su cama; de acuerdo con la denunciante, todo pasó contra su voluntad tras perder el conocimiento a raíz de tomar una copa que los acusados le sirvieron en su casa sin que ella viera lo que le ponían dentro.

La juez sostiene que en lo instruido hasta el momento hay indicios que le hacen decantarse por la versión de la denunciante de que fue violada, una serie de detalles que ve reforzados por las contradicciones en las que considera que han incurrido los procesados a la hora de explicar los hechos, cuando les tomó declaración.

Todo sucedió el mismo día en que los tres se conocieron, una tarde en la que los procesados invitaron a charlar y tomar algo en su casa a la denunciante, una joven chilena que vive sola en España.

 

La denunciante solo recuerda "flashes"


En su testimonio, la denunciante relató que de lo ocurrido solo recuerda 'flashes', pero que sí tiene en mente con claridad que el procesado la penetró sin su consentimiento mientras que la mujer de este tomaba imágenes de la escena con el teléfono móvil.

La magistrada cita tres indicios principales que apuntalan su testimonio incriminatorio: un informe médico que le hicieron a la denunciante en el Hospital Materno Infantil de Las Palmas de Gran Canaria el día de los hechos, que activó el protocolo de agresión sexual; la insistencia de los procesados en verla en los días siguientes, pese a su oposición; y una conversación grabada en audio.

"Debido a su insistencia injustificada (en verla), la perjudicada decidió hacer una llamada a (la denunciada) en presencia de una amiga, la cual grabó en ese acto. En ella se pudo escuchar cómo (la denunciada) reconoció haber sacado una foto cuando la perjudicada y su marido se encontraban desnudos y en el sofá del salón, en la que esta se encontraba encima del investigado", relata el auto.

La juez considera que las explicaciones de los procesados son "vagas" y no creíbles". Se pregunta así cómo es que invitaron a dormir en su casa "una extraña" a la que acaban de conocer y por qué todos acabaron en el mismo colchón habiendo tres habitaciones.

También se plantea la razón de "tanta insistencia en saber de ella los días posteriores, hasta el punto de acudir, sin ser invitados, a su casa para pedirle explicaciones de por qué les bloqueó (en el teléfono móvil) y no contestaba sus llamadas".

"Eso tiene un nombre y se llama miedo y culpa de lo sucedido, siendo ambos absolutamente conscientes de que la perjudicada estaba privada de sentido y, aun así, atentaron contra su libertad sexual sin su consentimiento", argumenta la juez.

Finalmente, sugiere la posibilidad de que se utilizara algún tipo de sumisión química contra la denunciante, porque le "llama mucho la atención" que los acusados no recuerden que le sirvieron un licor de hierbas en su casa antes de irse juntos a un bar cercano.

"No será que ese licor es el causante de la pérdida de la conciencia de la perjudicada y por eso no quieren decir la verdad", se pregunta la instructora, que justifica la orden de prisión dictada contra el procesado en el riesgo de que se dé a la fuga.

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