Un dron se estrella a plena luz del día contra la prisión de Tahíche

Habitualmente, estos aparatos se usan para introducir drogas y móviles de última generación, aunque desde la prisión no aún confirmado aún qué trataban de ingresar en las instalaciones

Un drone. Foto: Kevin Bidwell.
Un drone. Foto: Kevin Bidwell.

Un vehículo aéreo no tripulado, conocido como dron, se estrelló al mediodía de este pasado domingo, 5 de julio, en la prisión de Tahíche, la única cárcel de Lanzarote. Al ser interceptado la aeronave llevaba una bandeja pegada con cinta aislante, pero sin rastro de drogas. 

Los sindicatos de prisiones informan de que el aparato se precipitó contra el suelo tras sufrir un choque contra una de las torres de seguridad de la cárcel; mientras fuentes de la cárcel de Lanzarote han informado de que la aeronave fue interceptada por la seguridad exterior de las instalaciones y posteriormente derrumbada.

Así, los sindicatos de prisiones Agrupación de los Cuerpos de la Administración de Instituciones Penitenciarias (ACAIP) y la Unión General de Trabajadores (UGT) han advertido de que se trata del primer dron que aparece en la cárcel.

Habitualmente, estos aparatos se usan para introducir drogas y móviles de última generación. Fuentes de la cárcel han relatado que no es habitual que este tipo de aeronaves frecuenten la prisión lanzaroteña. 

Según han informado, la introducción de drogas mediante este sistema suele hacerse de noche, para evitar ser detectados. Aunque el ruido puede delatarles, la tecnología cada vez es más silenciosa. En esta ocasión, fue el sonido de la aeronave el que alertó al personal de seguridad.

"Estos drones transportan generalmente drogas como cocaína, heroína o hachís así como móviles de última generación, cuya incautación ha aumentado exponencialmente en los últimos meses", han revelado. Por el momento, fuentes de la institución no han confirmado de si esta vez se usó para estos fines. Sin embargo, desde el sindicato han señalado que la droga pudo haber sido soltada antes de que se derrumbara la aeronave.

Así, estos sindicatos han advertido de que estos drones están "comprometiendo el funcionamiento del centro y el objetivo fundamental del sistema" penitenciario que es la reeducación y reinserción social.

El uso de estas aeronaves no solo pone en peligro la seguridad dentro de la prisión, sino que puede afectar a los pasajeros de los aviones que transitan desde o hacia el Aeropuerto César Manrique, dado que la prisión está dentro del radio de influencia. 

La vigilancia exterior de la prisión corresponde a la Guardia Civil y la interior a los funcionarios de prisiones, mientras han añadido que "en ninguno de los casos" existen "recursos tecnológicos ni materiales para hacer frente a dicha tarea, salvo la observación directa".