El actor gallego Tamar Novas (Santiago de Compostela, 1986) se encuentra este fin de semana en Lanzarote con motivo del Festival Internacional de Cine de la isla. Novas, con una carrera de más de veinte años, ha formado parte de películas de Pedro Almodóvar o de Alejandro Amenábar. Con este último, interpretó a Javi en el famoso filme Mar adentro (2004) con el que ganó un Goya a Mejor Actor Revelación con tan solo 18 años.
Además, actualmente protagoniza junto a la actriz Clara Lago, la serie de Netflix Clanes, un éxito de la plataforma sobre una historia de amor entre ambos que gira en torno al narcotráfico en Galicia. Con motivo de su visita a Lanzarote, Tamar Novas reflexiona con La Voz sobre de su trayectoria y los trabajos que más le han marcado.
- Habías estado en Lanzarote anteriormente. ¿Qué te llama más la atención de la isla?
Lanzarote es a los sitios a donde más vengo para viajar. Después de Semana Santa estuve de nuevo, ya había estado, pero pude ir a La Graciosa y me parece que Lanzarote tiene una personalidad que no la tiene ningún sitio. Desde que conocí la isla la figura de César Manrique y tantos lugares que no te encuentras nada parecido en ningún sitio del mundo, no solo merece la pena visitarlo, sino también que siga existiendo el esfuerzo por protegerlo. Además, en el mundo audiovisual, contar una historia aquí crea una atmósfera y una magia por sí misma, es un atractivo muy grande.
- ¿Los lanzaroteños o canarios en general tienen mucho en común en la forma de ser con los gallegos?
Lo que noto, generalizando, es que los gallegos nos encontramos muy a gusto aquí. Creo que es un buen contraste y que tiene que ver con el clima, pero sí que la hospitalidad, la calidez y proteger lo de uno es algo que encuentro en común. Creo que canarios y gallegos nos complementamos muy bien.
- ¿Qué expectativas tienes de cara al Festival Internacional de Cine de Lanzarote?
Solo con ver los cortos que tiene un nivel increíble ha sido un disfrute. A mi me encanta el formato cortometraje y creo que un género que para nada es menor, sino que es fundamental. Dani Sánchez Arévalo, con el que acabo de hacer mi segunda película con él, habla del corto como un género propio... él se siente cortometrajista y hay historias que piden este formato. Que haya un festival tan consolidado como este y ver a jóvenes que están aquí haciendo prácticas que tienen que ver con el lenguaje audiovisual es fundamental para que siga ocurriendo lo que está pasando con el cine español que, al mismo tiempo que estamos aquí, estamos en Cannes con tres películas.
- ¿Pensaste siempre en dedicarte a la interpretación? ¿Cómo surgió?
La decisión me vino con 11 años porque nos hicieron pruebas a los chavales en Santiago y ahí conocí el cine. Yo era muy cinéfilo sin saber que había un oficio ni una persona que se dedicaba a eso, no tenía consciencia. Lo profesional llegó después y las primeras películas, tanto La lengua de las mariposas como Mar adentro fueron un golpe de suerte. Luego me he labrado el oficio y sigo formándome como actor porque me parece fundamental. Fue con la práctica cuando decidí dedicarme a esto y llegó un momento en el que me lo tomé en serio.
- ¿Crees que para ser actor hay que tener ese 'don' o es algo que se trabaja?
En mi experiencia, no considero que haya podido sobrevivir de esto y vivir exclusivamente de ello gracias a ningún talento vocacional. Yo no tenía referentes en la familia y me siento más actor cuanto más me formo y cuanto más aprendo de otras personas que se dedican a este oficio u otros departamentos porque el cine es un trabajo en equipo. Hay gente que sí tiene un talento natural, pero creo que es fundamental aprender y tener las herramientas porque es un oficio artesanal, más que artístico, que también.
- ¿Qué supuso para ti ganar el Goya con tan solo 18 años?
Aparte de la anécdota maravillosa porque fue un regalo enorme, supuso responsabilidad. Fue un momento simbólico porque pensé que si me han premiado por esto que no domino, tengo que aprender este oficio. Fue un empujón para tomármelo más en serio y profesionalizarme como actor.
- ¿Qué aprendizaje sacaste del personaje de Javi y de la propia película en Mar adentro al ser tan joven y tener un gran impacto?
El mayor aprendizaje fue que, si estás con gente buena y talentosa como Alejandro Amenábar, Lola Dueñas o Javier Bardem que conoce el oficio, más puedes aprender. Aprovechar que estás rodeado de esta gente es fundamental.

- ¿Cómo conseguiste el papel para rodar Clanes?
Clanes fue un casting con varias pruebas y, más allá del mundo que narra la serie, veía algo del carácter del personaje muy de Shakespeare salvando las distancias. Más allá de ser un personaje que se dedica al narcotráfico, tiene unos asuntos con el padre y con un sistema familiar que creo que fue fundamental a la hora de construirlo.
- ¿Cómo es trabajar con Clara Lago?
Es una compañera maravillosa y además creo que es un personaje muy difícil. Al final es esta historia de pez fuera del agua y que llega a un ecosistema en el que ya tiene sus normas y de repente le pasa de todo. Nos reímos muchísimo, hay mucha confianza y esto de la química a veces tiene que ver con que se hagan las cosas bien más allá de llevarte mejor o peor.
- ¿Qué crees que ha hecho que la serie tenga tanto éxito?
El amor imposible es un tema universal y engancha mucho. Creo que el guionista Jorge Guerricaechevarría es uno de los más importantes de la historia de nuestro cine y está muy bien construida. Hay muchos personajes en los que la gente se puede sentir identificados y todo el tiempo está pasando cosas, y la prueba es que la gente la está viendo de una forma compulsiva. Es una historia de entretenimiento que tiene temas que interesan mucho.
- ¿Crees que la trama en cuanto al narcotráfico es algo que toca de cerca en Galicia?
Creo que lo que atrapa tanto de esta serie y de otras no es tanto el mundo del narcotráfico porque es un poco la excusa o el vehículo en el que va. Lo que sucede aquí es que hay una historia de estar al marquen y los límites de la sociedad. En la vida real es algo terrible, pero lo que ocurre en los sistemas familiares es muy interesante a nivel humano y ver cómo se comportan esas personas con tanto poder.
- ¿Habrá tercera temporada de Clanes?
La primera temporada en teoría terminaba ahí y me parecía que tenía un final muy coherente, al igual que la segunda. Sin embargo, es verdad que en este tipo de historias con Netflix al final quien manda es el público... es muy activa la participación de la gente, que tiene una sensación de que eso puede continuar y es una probabilidad de que suceda. Las cosas también hay que saber terminarlas pero si me preguntas, creo que mi personaje tiene aún cosas que se pueden explorar y yo estaré feliz de hacerlo.
- ¿Qué es lo que te resulta más duro de los rodajes?
La espera en el cine, los tiempos muertos, es lo que más cansa. También el frío o las noches porque son horarios muy intensos pero lo que pasa es que te tiene que entusiasmar. Estar tres meses con personas que a lo mejor no conoces mucho y al ser una relación tan intensa es una parte del oficio que te tiene que gustar.
- ¿Qué es lo bueno y lo malo de tu profesión?
El componente de la fama no me interesa de este oficio, pero el reconocimiento y cuando la gente se acerca con tanto gusto y respeto, se lleva bien. A nivel cultural o artístico, lo más peligroso es que las historias se censuren. Para que nuestra cultura sea rica, debe haber una pluralidad, y el objetivo no siempre tiene ser grandes audiencias y un fin económico.
- Y en cuanto a próximos proyectos, ¿puedes contarnos qué tienes entre manos?
Acabamos de estrenar la segunda temporada de Clanes, tenemos pendiente estrenar la película Cruzados en Netflix y Ardora para Movistar Plus+. También estoy trabajando en más cosas que están pendientes por anunciarse.
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