La ola de calor que ha afectado esta última semana a Lanzarote y La Graciosa no solo ha complicado el día a día de la ciudadanía, sino que también lo ha hecho a la hora de dormir. Las altas temperaturas nocturnas debido a la masa de aire caliente que afecta al archipiélago ha dejado varias jornadas seguidas de noches tropicales, donde los valores no han bajado de los 20 grados.
Aunque en las noches tropicales no se tiene en cuenta la humedad, es un factor determinante en cuanto a la sensación de calor, sobre todo en zonas como Canarias. Cuanta más humedad haya, mayor será la sensación de calor. Y es que para enfriarse, el cuerpo suda, pero si el aire es muy húmedo, cuesta mucho más que el sudor se evapore, por lo que el cuerpo se calienta.
Además, el calor aumenta en el interior de las viviendas, dependiendo de la duración de las altas temperaturas, ya que en el caso de la mayoría de viviendas, no están aisladas ante las inclemencias climatológicas como las olas de calor.
En esta pasada madrugada del 6 de agosto, las temperaturas en la isla dificultaron conciliar el sueño. En Playa Blanca, por ejemplo, la mínima fue de 23,8 grados, muy parecida a la temperatura que se registró en el Aeropuerto de Lanzarote y en Arrecife, de 23,2 y 23,3 grados, respectivamente. En La Graciosa, el termómetro tampoco bajó de los 23 grados, según datos de la Aemet.
Por su parte, en Haría el mercurio no bajó de los 21,2 grados, mientras que en Tías y Tinajo se registró una mínima de 20.
Durante la madrugada del pasado 2 de agosto, el pueblo de Haría vivió una noche tórrida. Estas noches se caracterizan por temperaturas que no bajan de los 25 grados, lo que complica de forma notable poder dormir. En concreto, el pueblo norteño alcanzó los 25,8 grados durante la noche.
Durante los próximos días, la Agencia Estatal de Meteorología prevé que las temperaturas mínimas continúen siendo altas, entre los 21 y 23 grados.
Añadir La Voz de Lanzarote como fuente preferida de Google.
Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.
