Las religiosas del Hospital Insular se marchan agradeciendo la acogida del pueblo de Lanzarote

La sociedad lanzaroteña representada en el Cabildo y el personal del Hospital Insular rindió ayer un significativo homenaje a las monjitas, como se les llama cariñosamente, de la Congregación Hijas de María Madre de la Iglesia, ...

Las religiosas del Hospital Insular se marchan agradeciendo la acogida del pueblo de Lanzarote
Las religiosas del Hospital Insular se marchan agradeciendo la acogida del pueblo de Lanzarote

La sociedad lanzaroteña representada en el Cabildo y el personal del Hospital Insular rindió ayer un significativo homenaje a las monjitas, como se les llama cariñosamente, de la Congregación Hijas de María Madre de la Iglesia, que tras 90 años de intenso trabajo se marchan de la Isla el próximo 30 de junio.

El 15 de mayo de 1915 la entonces Congregación Amantes de Jesús e Hijas de María Inmaculada llegó a una Isla llena de dificultades para entregarse plenamente a la misión evangelizadora, pero además a prestar servicios educativos y a atender a pobres y marginados. En 1950, con la fundación del Hospital General, las religiosas comienzan su desempeño en el centro sanitario, sin embargo, después de tantos años de entrega al servicio les toca decir adiós. Cleofé Medina, Eulalia López y Eloisa Santos, auxiliares clínicas del Hospital, profundamente emocionadas agradecieron un homenaje que no se esperaban. Son las tres monjas que se despidieron de Lanzarote representando a las Hijas de María Madre de la Iglesia, nombre que adoptó la Congregación en 1965 con motivo de su expansión a América.

La superiora general, Nieves Rodríguez Menéndez, aclaró que la salida de la Isla obedece única y exclusivamente a que en la Institución cada día hay menos monjas. Es decir, sencillamente no hay vocación y por tanto no hay mujeres jóvenes que quieran prepararse para ser religiosas y llevar la misión a la práctica. "Estamos muy contentas por el trato recibido. Así como las hermanas han dado mucho también han recibido mucho", comentó la superiora poco antes de recibir una placa de manos de la presidenta accidental del Cabildo, María Dolores Luzardo.

Nieves Rodríguez dijo que haciendo una retrospectiva del trabajo de las hermanas que pasaron por la Isla hay que considerarlas verdaderas "heroínas". "Los medios eran muy precarios, no obstante, las hermanas siempre trabajaron incansablemente", añadió.

El Cabildo expresa su gratitud

La presidenta accidental incidió en la "profunda deuda" que Lanzarote tiene con la Congregación. Luzardo realzó el trabajo desinteresado en favor de los necesitados. "Su presencia, su trabajo infatigable y su dedicación a lo largo de este tiempo han sido fundamentales para una Isla que padeció mucha hambre y miseria", apuntó. La constancia, la lucha y el trabajo intenso, primero en una escuela y después en el Hospital, fue enaltecido por la máxima responsable de la Corporación, quien no dudó en calificar de "cálido y sincero" el homenaje ofrecido por la Isla.

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