El 93 % de los lectores de LA VOZ califica de "malas o pésimas" las fiestas de San Ginés

Algo debe estar pasando con las fiestas de San Ginés. Parece ser que poca gente aprecia las tradicionales fiestas que se organizan en toda la geografía de la Isla, sobre todo cuando hablamos de jóvenes y del extenso porcentaje de ...

Algo debe estar pasando con las fiestas de San Ginés. Parece ser que poca gente aprecia las tradicionales fiestas que se organizan en toda la geografía de la Isla, sobre todo cuando hablamos de jóvenes y del extenso porcentaje de población no conejera que reside en Lanzarote, que apenas se asoman al sinfín de celebraciones que semana tras semana intentan atraer un gran público, y al final se tienen que conformar con los de siempre, amantes de lo tradicional, o sea, lo que se repite año tras año hasta llegar a cansar a todos.

Si los organizadores de tanto jolgorio no hacen algo por atraer las generaciones venideras hacia sus festejos, no estará lejos el día en que algunos se vean forzados a suspender las celebraciones. En tiempos de la era de la información y la cultura de lo visual, los parranderos y los trajes de toda la vida lo tienen crudo.

Un total de 1030 encuestados

La edición digital de LA VOZ preguntó a sus lectores sobre los actos de San Ginés, y nada menos que un 93 por ciento de los encuestados calificó de "malas o pésimas" las fiestas que organiza el Ayuntamiento de Arrecife. Además, un 51 por ciento de un total de 1030 encuestados, o sea, 534 personas, optó por señalar que las fiestas "son malas este año y todos los anteriores", añadiendo que "habría que hacer un concurso de ideas para hacer unas fiestas nuevas". Visto así el asunto parece grave.

Por su parte, 444 votos fueron a parar a la respuesta según la cual éstas son "las peores fiestas que se han organizado", suponiendo que "el Ayuntamiento cada día tiene menos imaginación y se gasta menos". Aunque no debe ser el dinero el problema, porque el año pasado se invirtió más en el Departamento de Festejos que en Sanidad y Educación juntos.

Por contra, tan sólo un uno por ciento de los participantes en el sondeo "creen que son unas fiestas magníficas, las mejores de la Isla", mientras que el tres por ciento restante opina que los festejos de la capital "siempre son mejorables y habría algunas cosas que cambiar, pero en general no están mal".

El panorama del apoyo popular de las fiestas es desolador. LA VOZ se puso ayer en contacto con la concejal de Festejos de Arrecife, Encarna Páez, para que valorara los resultados de la encuesta. Páez reconoció, ciertamente dolida, que hay mucha gente por la calle que también se queja de las fiestas, pero la edil opina que lo que pasa es que la gente ha pasado de los festejos de la capital y se quejan de vicio. "No creo que haya un programa tan malo, sino que la gente no acude a los actos que organiza el Ayuntamiento", señaló la concejal, añadiendo que "la gente de fuera es la que más está participando". Cierto, muy cierto es el dilema que ha planteado Páez.

Aún colea la polémica suscitada por aquel concurso de pasodoble que se organizó en el Recinto. Y muy a pesar de que los que participaban eran en su mayoría gente de la Isla, y como poco canarios, muchos fueron los mensajes enviados a las cadenas locales de televisión que estaban emitiendo el evento quejandose de que se organizara en Lanzarote un certamen con un baile peninsular como protagonista. Y es que a algunos aún les parece que son pocos los interminables bailes y actos tradicionales.

En la isla de Lanzarote hace ya mucho tiempo que hay casi tanta gente de fuera como la que vive aquí. Es lo que tiene el turismo, y precisamente a los venidos de fuera debe la Isla en buena medida el nivel de desarrollo económico que se ha alcanzado en los últimos 25 años. Y no es de extrañar, por tanto, que se deban organizar actos dirigidos también a aquellos que vienen de fuera, pero lo mismo llevan muchos años residiendo en la Isla de los Volcanes. La propia concejal reconoció que "las fiestas deben de ser para todos, porque yo lo que no voy a hacer es ir al Recinto a dejar pasar sólo a la gente de la Isla".

Y además, los propios amantes del folklore se quejan, en palabras de Páez, de que "todos los años traen a los mismos. Y a quién voy a traer si no", replica la edil, "pues traigo a los de aquí, a los de la Isla".

Encuesta de la próxima semana

A partir de ayer, LA VOZ está preguntando a los lectores de su edición digital sobre quién tiene la responsabilidad de que Lanzarote sea la segunda Isla más cara del Archipiélago.

Los lectores podrán culpar a los empresarios "porque solamente piensan en sus propios beneficios, obviando a los consumidores", o bien a los políticos "que no hacen nada por mejorar la calidad de vida de los residentes". Otra posibilidad responsabiliza la propia coyuntura de una isla "eminentemente turística", mientras que una última respuesta echa en falta las infraestructuras en Lanzarote, lo que "hace que sea imposible disminuir los precios".

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