Las relaciones entre abuelos y nietos siempre han sido siempre muy especiales y diferentes a las que se pueden tener con otros miembros de la familia. Patricia Montelongo y Victoria Martín son dos grandes ejemplos de ello. Patricia Montelongo comenzó a publicar diferentes vídeos de su día a día junto a su abuela de 94 años para visibilizar el reto al que se enfrentan las familias con el deterioro cognitivo que sufren los más mayores y, también, guardar recuerdos pasando tiempo juntas.
Victoria Martín, natural de Arrecife, vive actualmente con su nieta y una de sus hijas en Playa Honda, quienes la cuidan y le dan el cariño y el amor que necesita ahora más que nunca. Según cuenta su nieta Patricia Montelongo en una entrevista con La Voz, el deterioro cognitivo de su abuela comenzó hace diez años tras la muerte de uno de sus tres hijos, momento en el que "comenzamos a ver que estaba decayendo".
Este deterioro comenzó poco a poco al olvidarse de situaciones y le empezaron a resultar difíciles las labores básicas del hogar que "ella siempre hacía, como hacer las camas, cocinar, lavar los platos o poner las lavadoras".
La muerte de su hijo, el desencadenante de su deterioro
Tras el empeoramiento de su salud cognitiva, la vida de Victoria cambió radicalmente. "Antes era mucho más independiente, tenía mucha facilidad para recordar las cosas y para mantener conversaciones con la familia y también iba a caminar con sus primas y su hermana, tenía mucha energía pero ahora necesita mucha ayuda", cuenta su nieta.
Asimismo, señala que hay cosas que ahora le cuestan más y de las que se olvida. "Repite preguntas como que si ya ha comido, le cuesta recordar determinados momentos", apunta.
Montelongo afirma que lo más duro de la situación de su abuela es que sea tan dependiente. "Antes hacía las cosas por sí misma y ahora le tenemos que ayudar y eso al final nos cuesta a nosotras", indica.
Y es que es su propia familia quien la cuida, aunque hace varios años contrataron a una persona para que se encargara de ella. "Yo antes estudiaba fuera y con el covid empecé a estudiar a distancia aquí en la isla, pero también porque veía cómo estaba ella y me costaba mucho separarme porque ella es la que me ha criado, por lo que decidí venirme y somos mi madre y yo quienes la cuidamos", cuenta.
La hermana de Victoria y sus sobrinas también han sido las encargadas de cuidarla. "Si mi madre tenía que trabajar o yo tenía algún plan, ellas se encargaban de cuidar a mi abuela", dice.
A pesar de que un principio una persona externa a la familia cuidaba a su abuela, la joven cuenta que Victoria "lo pasaba bastante mal, lloraba y no quería que mi madre se fuese". Por ello, la propia familia decidió cuidarla ella misma.
Patricia, el 'ojito' derecho de su abuela
Los abuelos quieren, en general, por igual a sus nietos, pero muchas veces hay uno que es más especial que ningún otro. Es el caso de Patricia, quien se crió con su abuela. "Desde que se murió su marido hace más de 35 años, mi abuela siempre se ha quedado en mi casa, por lo que la que a quien más ha cuidado ha sido a mí", explica.
Mientras sus padres trabajaban, su abuela Victoria era la encargada de cuidarla como si fuera su propia hija. En España, el 85% de los abuelos forman parte en algún momento de su vida del cuidado de sus nietos mientras los progenitores trabajan, según un informe publicado por el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) en 2025. Además, el 46,7% cuida a sus nietos de forma habitual, un 39,2% lo hace varias veces por semana y un 28,6% a diario.
Los recuerdos más bonitos que tiene Patricia junto a su abuela Victoria ocurrían en verano, cuando se iban de vacaciones en familia. "En los veranos nos íbamos a la playa todos los días y pasábamos el día con toda la familia, con su hermana y mis primas, y la verdad es que es algo que echo de menos porque cogíamos un apartamento en Puerto del Carmen todos juntos", cuenta con añoranza.
Para que no pierda su vitalidad, la familia de Victoria sigue haciendo que recoja la ropa tendida, la doble y que coma sola. "Antes solíamos ir a menudo a merendar con la hermana de mi abuela, a la iglesia de Los Dolores o a visitar a sus amigas, aunque ahora está más cansada porque tiene problemas de corazón", recuerda.
Compartir su día a día en redes sociales
Patricia Montelongo comenzó a subir vídeos junto a su abuela a sus redes sociales como una manera de guardar recuerdos juntas. "Yo pasaba mucho tiempo con mi abuela y siempre grababa pequeños momentos para pasárselos a mi familia, pero surgió subirlos a redes y a la gente le gustó", declara.
Además, señala que muchas personas "conectaban con nosotras porque hay muchas familias que lo están pasando mal con sus padres y abuelos".
A raíz de gustarle tanto a la gente, decidió continuar subiendo ese tipo de vídeos con su abuela donde muestra sus rutinas, sus paseos juntas o sus salidas a comer churros con chocolate, algo que le encanta porque "es una golosa".
"También subo los vídeos para que la gente entienda mejor lo que supone convivir con una situación así y para guardar recuerdos para mí porque el tiempo pasa y las cosas pueden cambiar, así puedo conservar estos vídeos en mi vida y recordar estos momentos", asegura.
En redes sociales como TikTok e Instagram, es común ver a familiares de personas dependientes compartir vídeos de su día a día. Esto ayuda a que otras personas sientan que no están solos en esa situación, lo que hace que se sientan comprendidos. Así, es una forma de visibilizar esta realidad que afecta a cientos de miles de familias en España.
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