CREE QUE EL CONSEJERO "NO SE ACORDABA" SIQUIERA DE QUE HABÍA UN EVENTO

Ravelo, tras el "dantesco" episodio: Me da pavor que Óscar Pérez represente a la cultura de Lanzarote

El cineasta cree que el consejero "no se acordaba" de que le habían cedido un espacio para proyectar su cortometraje y considera una "falta de respecto" que "encima se presentara así", afirmando que "venía de un asadero"...

 Ravelo, tras el "dantesco" episodio: Me da pavor que Óscar Pérez represente a la cultura de Lanzarote
Ravelo, tras el "dantesco" episodio: Me da pavor que Óscar Pérez represente a la cultura de Lanzarote

El cineasta Armando Ravelo ha lamentado lo sucedido con la proyección de su cortometraje Mah el pasado viernes en Lanzarote, criticando la “incompetencia” y la “desidia” del consejero de Cultura del Cabildo, Oscar Pérez. Según afirma, el consejero se había comprometido a cederle el Salón de Actos de la Biblioteca Insular para la proyección, pero al llegar nadie sabía nada de ese acto y el lugar estaba en “condiciones deplorables”. Después, el consejero apareció "intentando justificarse y excusarse por el estado en que se encontraba", ha denunciado Nueva Canarias. “Es una cuestión de respeto a un trabajo que hemos hecho y que ha costado mucho esfuerzo y mucho dinero, y encima presentarse así, diciendo que estaba en un asadero…”, ha lamentado  por su parte Ravelo.

“He proyectado en más de 500 sitios alrededor del mundo y nunca jamás me había pasado algo así”, ha asegurado el cineasta. Lo sucedido el viernes saltó a la luz pública a raíz de un comunicado de Nueva Canarias, que señalaba que Oscar Pérez había protagonizado un “espectáculo lamentable” y exigía su “destitución inmediata”. Ravelo ha relatado en Radio Lanzarote-Onda Cero cómo sucedió todo y ha criticado duramente la actitud de Pérez. "La gente hablaba de boicot, yo creo que es algo peor", ha dicho el cineasta, que cree que se trata de "incompetencia" y "desidia" por parte del consejero. “Lo malo es que en cierta forma está representando a la cultura de Lanzarote, a mí lo que me da es pavor”, ha dicho.

Ravelo ha explicado que cuando él y su equipo llegaron, media hora antes de la hora prevista para la proyección, en la sala no había “nadie responsable del acto” y “el propio personal de la biblioteca decía que no había nada esa noche”. De hecho, ha señalado que “hubo gente que había ido y se había marchado, porque no vieron nada, no había ni un cartel, nadie sabía nada”. Fue el vigilante de seguridad quien “muy amable intentó ayudarnos”, explica. Así, ofreció a Ravelo y su equipo que pusieran ellos mismos el cortometraje, pero el director le explicó que se trata algo que debe hacer un técnico, pero en la sala no había ninguno, ni de imagen ni de sonido. 

Un técnico llegó 40 minutos más tarde, ya con la sala llena, con 180 personas esperando que el evento comenzara, ha señalado Ravelo. “Cuando hizo la prueba de la proyección se veía fatal, la lámpara estaba a punto de fundirse, se veían colores violetas, verdes, el sonido era bastante malo. En fin, la sala no reunía las condiciones mínimas para proyectar”, apunta el cineasta. Ante esa situación, cuando el director se disponía a anunciar que se cancelaba la proyección, apareció el consejero de Cultura. Ravelo cree que “se sorprendió al ver a tanta gente allí”. “No sé si se acordaba, yo creo que no”.

 

Discusión con Pérez ante una situación “muy desagradable”


“Llegó y dijo qué problema había, le dije que evidentemente no se podía proyectar en esas condiciones y que lo mejor era suspender. Entonces me intentó convencer para que proyectase, vio que la sala estaba llena y que se metía en un buen berenjenal. Le dije que en esas condiciones no iba a proyectar, que me parecía realmente deplorable el espacio que nos habían cedido, ni siquiera lo habían revisado, no había nadie, era bastante fuerte…”, ha explicado el cineasta, señalando que el consejero y él tuvieron una discusión. 

Después, “me pidió disculpas y tal, se vio bastante afectado al salir”, ha continuado. Fue, luego, al final, cuando le dijo “que venía de un asadero”, ha explicado Ravelo. “Me parece muy bien que usted estuviera en un asadero, no es mi problema. No es ningún problema para nadie, pero no puede ser una excusa para que, primero, no hayas venido, para que… Es que me parece una cosa de locos”, ha agregado, recalcando que en los más de 500 lugares en que ha proyectado sus trabajos alrededor del mundo “nunca jamás” le había ocurrido algo así. 

Acerca de la discusión con Pérez, el cineasta admite que la situación “era tan fuerte” que le “sobrepasó”. “Todo el mundo a mi alrededor… era una situación bastante desagradable, que vino derivada de una serie de irresponsabilidades por parte de la Consejería”, ha lamentado. “Me parece alucinante, fue una situación dantesca”, ha añadido. Ante ello, “discutimos” y “hubo palabras”, ha dicho Ravelo sobre su desencuentro con el consejero. “Tampoco se puede decir que fuera muy conciliador, pero bueno, intentó luego arreglarlo”, ha añadido. Sin embargo, cree que trató de arreglarlo “de una forma un poco extraña”, porque “luego decía que yo le tenía que pedir perdón a él”. No obstante, el cineasta ha dicho que ha vuelto a hablar con Pérez tras lo ocurrido y que le reconoce “un cierto talante”. 

 

"La gente hablaba de boicot, es algo peor"


Otro de los aspectos que criticó Nueva Canarias es que, a diferencia de otras islas, no hubiera representación política en la proyección. Ravelo, por su parte, afirma que ese hecho “sinceramente” le da “igual”, pues cree que en el fondo el problema es la “falta de respeto” a su trabajo. “Quien quiero que lo vea es el público en general, pero tiene que haber un técnico. Es lo mínimo, es una cuestión de respeto a un trabajo que hemos hecho y que ha costado mucho esfuerzo y dinero”.

Ravelo ha criticado también que los partidos políticos solo “hagan caso” a su proyecto, “que es cultura canaria", para "pedir la dimisión” del consejero. De otro lado, ha explicado que a diferencia del trato que han recibido en islas como Fuerteventura, donde el Cabildo les ha facilitado “hotel y coche de alquiler”, el consejero de Cultura le había asegurado que no había tiempo suficiente para organizar el evento y le propuso posponerlo. El director rechazó esa posibilidad por motivos de “calendario”. “Le dije, mira, si quieres cédenos el espacio y nosotros nos encargamos del resto. Pero es que ni eso”, le reprocha. Así, Ravelo y su equipo (acudió con dos actores), corrieron con sus gastos y, a raíz de la cancelación no pudieron “tener la recaudación de las 180 personas que había en la sala” ni del merchandising que suelen vender. El Cabildo tampoco hizo “publicidad de ningún tipo”, ha añadido.

Para este cineasta, “lo malo” es que Oscar Pérez “en cierta forma está representando a la cultura de Lanzarote”, algo que asegura que le da “pavor”.  “Hemos pensado un proyecto que queremos hacer ahí en Lanzarote y me da pánico, porque este señor, ¿qué es lo que está haciendo? Esa es la pregunta que yo hago", ha añadido, pues cree que el consejero de Cultura es un “desastre”. “La gente hablaba de boicot, yo creo que es algo peor. Es peor, porque si es un boicot al menos ves que tiene unos ideales y está intentando luchar contra algo. Pero no es ni ese nivel, es un nivel mucho más bajo aún, de incompetencia y de desidia”, considera.  

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