Nueva Canarias denuncia la falta de protección contra el calor en las paradas de guaguas de Arrecife

La formación critica que los vecinos "tengan esperar la llegada de la guagua bajo un sol intenso, con temperaturas que superan habitualmente los 30 grados, sin sombras suficientes y en muchos casos sin bancos donde sentarse"

Yoné Caraballo y Sheila Guillén
Yoné Caraballo y Sheila Guillén

El Comité Local de Nueva Canarias-Bloque Canarista en Arrecife (NC-B) denuncia que, un verano más, la capital lanzaroteña continúa sin contar con marquesinas de guaguas que protejan adecuadamente a las personas usuarias del transporte público frente a las altas temperaturas que se registran durante esta época del año.

La formación canarista lamenta que "esta sea una realidad que cientos de vecinos y vecinas padecen a diario, teniendo que esperar la llegada de la guagua bajo un sol intenso, con temperaturas que superan habitualmente los 30 grados, sin sombras suficientes y, en muchos casos, sin bancos o zonas donde poder sentarse durante la espera".

A esta situación se suma la falta de información en tiempo real sobre la llegada de las guaguas, lo que provoca que los tiempos de espera sean inciertos y aún más agobiantes, especialmente para las personas mayores, menores, personas con movilidad reducida o quienes presentan algún problema de salud.

La portavoz de NC-BC en Arrecife, Sheila Guillén, considera que “no es de recibo que en pleno 2026 los usuarios del transporte público continúen esperando en condiciones que ponen en riesgo su bienestar y su salud. El calor extremo ya forma parte de nuestra realidad climática y las infraestructuras públicas deben adaptarse a ella”.

Por este motivo, Guillén reclama al grupo de gobierno de CC y PP la elaboración y ejecución de un plan integral de remodelación de las marquesinas de guaguas del municipio, que contemple la instalación de estructuras con mayor capacidad de sombra, materiales adaptados a las altas temperaturas, bancos accesibles y espacios diseñados para garantizar la comodidad y seguridad de todas las personas usuarias.

Asimismo, Guillén defiende que este plan incorpore criterios de accesibilidad universal, facilitando el uso del transporte público a las personas con movilidad reducida, así como la instalación de sistemas de información en tiempo real que permitan conocer con precisión el tiempo de llegada de las guaguas y reducir la incertidumbre durante la espera.

“Fomentar el transporte público pasa también por ofrecer unas condiciones dignas a quienes lo utilizan. No podemos pedir a la ciudadanía que deje el coche en casa mientras las paradas siguen siendo espacios desprotegidos frente al calor, incómodos e inaccesibles”, concluye Sheila Guillén.

NC-BC insiste en que mejorar las marquesinas "no debe considerarse una actuación secundaria, sino una inversión necesaria para avanzar hacia una ciudad más sostenible, accesible y comprometida con la calidad de vida de sus vecinos y vecinas".