Lanzarote presentó este jueves en la sede de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), en Roma, su singular patrimonio agrícola, paisajístico y gastronómico a través del evento 'Lanzarote, la cocina del ingenio: los sistemas agrícolas del jable y las arenas volcánicas (SIPAM)', acción coordinada por el Área de Promoción Económica del Cabildo, a través de la marca Saborea Lanzarote, SPEL-Turismo Lanzarote, y el Área de Medio Ambiente y Soberanía Alimentaria, responsable del desarrollo y seguimiento del SIPAM Lanzarote.
La iniciativa, impulsada por Turespaña a través de la Oficina Española de Turismo en Roma, coincidió con la celebración de la 30ª sesión del Comité de Agricultura (COAG), principal órgano técnico de la FAO en materia agroalimentaria, que reúne del 20 al 24 de julio en la capital italiana a representantes institucionales y expertos internacionales para abordar los principales retos y estrategias agrícolas globales. El acto, celebrado en el espacio FAO MuNe–Foods Lab, reunió a cerca de un centenar de asistentes, entre participantes del COAG y representantes y profesionales del sector turístico italiano invitados por Turespaña.
La presentación permitió mostrar cómo las particulares condiciones naturales de Lanzarote dieron origen a unos sistemas de cultivo únicos, capaces de transformar la escasez de agua, el viento, el jable y las arenas volcánicas en paisaje, alimento, cultura e identidad.
En 2025 Lanzarote fue reconocida por la FAO como Sistema Importante del Patrimonio Agrícola Mundial por sus sistemas agrícolas en jable y arenas volcánicas. Esta designación incorpora a la Isla a una red internacional integrada por más de un centenar de sistemas agrícolas y reconoce unos métodos de cultivo basados en el conocimiento acumulado durante generaciones y en la adaptación de la agricultura a unas condiciones ambientales especialmente complejas.
El presidente del Cabildo de Lanzarote, Oswaldo Betancort, agradeció a la FAO este reconocimiento internacional y destacó que “el SIPAM no es únicamente una distinción para Lanzarote, sino también un compromiso con las generaciones de agricultores y agricultoras que han sabido convertir las dificultades del territorio en conocimiento, creatividad y oportunidades”. Betancort señaló que “la estrategia desarrollada por el Cabildo persigue fortalecer el sector primario y proteger nuestra identidad mediante una alianza entre agricultura, gastronomía y turismo”.
“Esta combinación está contribuyendo a preservar nuestro paisaje, favorecer el relevo generacional, generar actividad económica local y conseguir que una mayor parte de los ingresos procedentes del turismo permanezca y se distribuya en la propia Isla”, añadió.
Un sistema agrícola vivo y resiliente
La directora adjunta de la Oficina de Cambio Climático, Biodiversidad y Medio Ambiente de la FAO, Piedad Martín, puso en valor la incorporación de Lanzarote a la red mundial de Sistemas Importantes del Patrimonio Agrícola Mundial.
Martín destacó que “los SIPAM no son paisajes detenidos en el tiempo, sino sistemas vivos, dinámicos y resilientes, en los que la producción de alimentos, la biodiversidad, los conocimientos tradicionales y la identidad cultural se encuentran profundamente relacionados”.
“Lanzarote constituye un ejemplo extraordinario de adaptación al territorio. Sus agricultores han desarrollado durante generaciones soluciones capaces de conservar la humedad, proteger los cultivos frente al viento y producir alimentos en unas condiciones de gran aridez”, afirmó.
Por su parte, el consejero permanente de España ante la FAO, Fernando Miranda Sotillo, destacó que la designación de Lanzarote “permite proyectar internacionalmente un sistema agrícola que reúne tradición, capacidad de innovación y una gestión extraordinariamente eficiente de unos recursos naturales limitados”.
Asimismo, consideró que “la protección de estos modelos debe ir acompañada de medidas que garanticen su continuidad económica y social, apoyando a los agricultores, facilitando el relevo generacional y promoviendo el intercambio de conocimientos entre los territorios que forman parte de la red SIPAM”.
Representando a Lanzarote, a través del Área de Medio Ambiente y Soberanía Alimentaria del Cabildo, Samuel Martín, subrayó que el reconocimiento “pone en valor mucho más que unas técnicas agrícolas singulares, porque reconoce una cultura construida alrededor de la tierra, un conocimiento transmitido entre generaciones y una forma de producir plenamente adaptada a los recursos disponibles”. Martín explicó que “los cultivos en jable y arenas volcánicas constituyen sistemas que debemos conservar, pero también fortalecer para que continúen siendo productivos y tengan futuro”.
En este sentido, destacó la necesidad de “respaldar a quienes trabajan la tierra, proteger la biodiversidad agrícola, recuperar variedades locales y favorecer que las nuevas generaciones encuentren oportunidades reales de desarrollo profesional y económico en el sector primario”.
“La designación de la FAO supone una responsabilidad colectiva. No se trata solo de conservar un paisaje, sino de mantener vivo un sistema que produce alimentos, preserva conocimiento, sostiene nuestra identidad y refuerza la soberanía alimentaria de Lanzarote y La Graciosa”, añadió.
La gastronomía como herramienta de divulgación
La responsable de Divulgación y Promoción de la Oficina de Comunicación de la FAO, Clara Vélez Fraga, valoró el formato elegido para acercar a los asistentes el patrimonio agrícola lanzaroteño. Vélez Fraga destacó que “la gastronomía permite trasladar conocimientos agrícolas y medioambientales a una experiencia cercana, comprensible y capaz de conectar con públicos muy diversos”.
“Cada producto y cada elaboración cuentan una historia sobre el paisaje, la biodiversidad, el trabajo de las comunidades y su capacidad para encontrar soluciones ante las dificultades del entorno”, señaló.
Asimismo, indicó que “uno de los principales retos de la divulgación es conseguir que el valor de estos sistemas agrícolas llegue más allá de los ámbitos técnicos y especializados”. A su juicio, “la presentación de Lanzarote demuestra cómo la comunicación, la cultura y la gastronomía pueden contribuir a generar conciencia sobre la importancia de conservar el patrimonio agrícola mundial”.
Tres chefs de la Isla desarrollaron una presentación gastronómica y un showcooking elaborados a partir de productos vinculados al SIPAM Lanzarote y a la tradición culinaria insular, con la colaboración de productores, restauradores y profesionales del sector gastronómico lanzaroteño.
La recepción comenzó con papas arrugadas acompañadas de mojos verde y rojo, batata crujiente del jable y una selección de quesos de cabra de Lanzarote con confituras artesanales. Bajo el concepto de «la cocina del ingenio», el menú incluyó jurel marinado con escabeche de zanahoria del jable; tomate de Tinajo con carabinero de La Santa y esencia de hierbas; sancocho canario con mojos y gofio amasado; escaldón de gofio con caldo de pescado de la Reserva Marina; y caldo de millo.
La mesa dulce reunió frangollo, gofio amasado, truchas de batata del jable, mantecados de gofio y bombones elaborados con queso ahumado de cabra de Quesería El Faro y sal de Janubio.
La propuesta se acompañó de vinos de las bodegas El Grifo y La Geria, vermut Primo de Lanzarote y una selección de cervezas artesanas de Malpeis, Nao, Vulcan Aloe Pale Ale y 2 Cabras.
Como consejera de Promoción Económica del Cabildo de Lanzarote y La Graciosa, Nori Machín, destacó que esta presentación “ha permitido mostrar la capacidad del producto lanzaroteño para competir y diferenciarse en un escenario internacional de primer nivel, no solo por su calidad, sino también por la historia, el paisaje y el esfuerzo de los productores que hay detrás de cada elaboración”.
Machín explicó que “Saborea Lanzarote trabaja para conectar el sector primario con la restauración, la industria agroalimentaria y los mercados, generando nuevas oportunidades de comercialización e incrementando el valor añadido de nuestros productos”.
“Llevar hasta Roma a nuestros chefs, productores, vinos, quesos, cervezas artesanas y elaboraciones tradicionales contribuye a abrir nuevas vías de promoción y a reforzar un tejido económico local en el que agricultura, ganadería, pesca, restauración y turismo avanzan de manera coordinada”, afirmó.
La consejera incidió además en que “el valor del producto local no termina en su producción, sino que crece cuando somos capaces de transformarlo, incorporarlo a la restauración, promocionarlo y hacer que llegue a nuevos mercados».
Un destino conectado con su identidad
Finalmente, el consejero delegado de SPEL-Turismo Lanzarote, Héctor Fernández, valoró la oportunidad de presentar la Isla ante un público internacional especializado y aseguró que “la gastronomía no es un elemento complementario de la experiencia turística, sino una expresión directa del territorio, del paisaje y de la cultura de Lanzarote”.
Fernández señaló que “la cocina del ingenio representa el modelo turístico que estamos impulsando: un turismo de mayor valor añadido, sostenible, conectado con los productores locales y capaz de generar beneficios que alcancen al conjunto de la sociedad lanzaroteña”.
Asimismo, destacó que “llevar este relato a la sede de la FAO refuerza el posicionamiento internacional de Lanzarote como un destino singular, en el que agricultura, paisaje, patrimonio y gastronomía forman parte de una misma experiencia”.
Por su parte, el consejero de Turismo de la Embajada de España en Italia, Turespaña-Ministerio de Industria y Turismo, Gonzalo Ceballos Watling, destacó que “la gastronomía constituye uno de los grandes activos de la promoción turística internacional de España, porque permite presentar nuestros destinos a través de sus productos, de las personas que los elaboran y de la cultura vinculada a cada territorio”.
Ceballos explicó que la presentación de Lanzarote “se enmarca en las acciones de promoción internacional de la gastronomía española desarrolladas por Turespaña en coordinación con el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación”.
“Esta colaboración busca integrar la oferta turística con la calidad y la diversidad de los alimentos y bebidas españoles, reforzando el posicionamiento de España como un destino gastronómico de referencia”, añadió.
En este contexto, señaló que “Lanzarote representa de manera especialmente clara la complementariedad entre la promoción turística y la agroalimentaria, porque su gastronomía permite comprender su paisaje, su patrimonio agrícola y la capacidad de su población para adaptarse al medio”.
Ceballos también puso en valor la presencia en el acto de representantes y profesionales del mercado italiano, al considerar que “estas acciones acercan los destinos españoles a prescriptores, agentes turísticos y actores especializados, y contribuyen a posicionar la gastronomía como una experiencia cultural y como una herramienta de promoción económica”.
La colaboración entre Turespaña y el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación se desarrolla mediante campañas y eventos en mercados internacionales, jornadas profesionales, presentaciones gastronómicas, ferias y acciones de comunicación en las que participan chefs, productores y profesionales del turismo y la alimentación.
