La extravagancia de Pedro Hernández a punto estuvo de provocar la suspensión del pleno

Finalmente, y sólo cuando los portavoces del resto de grupos políticos amenazaron a Hernández con suspender la sesión si no retiraba de inmediato el panel, este accedió a hacerlo, aunque con muestras visibles de enojo y ...

Finalmente, y sólo cuando los portavoces del resto de grupos políticos amenazaron a Hernández con suspender la sesión si no retiraba de inmediato el panel, este accedió a hacerlo, aunque con muestras visibles de enojo y contrariedad porque aseguraba no entender el excesivo celo mostrado por el grupo de gobierno. "¿Es que no les gusta el mural? ¿De verdad van a seguir mirando para otro lado como hasta ahora en lugar de buscar soluciones?, preguntó entre dientes Hernández, mientras arrastraba fuera del salón de plenos el panel que había elaborado "con tanto mimo y cariño".

No fue el único sobresalto que se llevó la presidenta, que fue recriminada duramente por la consejera popular, María Dolores Luzardo, cuando sugirió a la totalidad de consejeros del Cabildo que tratasen de no airear los problemas de la Isla durante la estancia en la misma de José Luis Rodríguez Zapatero, ya que ello podría repercutir negativamente en la imagen de Lanzarote en el exterior, sobre todo porque durante esos días acudirán a la Isla numerosos medios de comunicación de carácter nacional, y que podrían transmitir un panorama desalentador de la Isla. "¿Nos está diciendo que cuando llegue Zapatero debemos levantar la alfombra y esconder debajo todos los problemas de Lanzarote?", preguntó con cierta sorna Luzardo, quien defendió que la vida de los lanzaroteños y de quienes nos visiten por esas fechas no tiene por qué verse afectada por la llegada del presidente del Gobierno.

Chalanas y pancartas

Precisamente, la inminente llegada de José Luis Rodríguez Zapatero y de su familia a la Isla para disfrutar de sus vacaciones estivales provocó un duro cruce de declaraciones entre los miembros del grupo de gobierno y el consejero de Alternativa, Pedro Hernández, quien al parecer habría anunciado su intención de coger una chalana y fondearla en frente de la residencia de Zapatero en Las Maretas, desde dónde desplegaría una pancarta en contra de las prospecciones de la multinacional Repsol-YPF, de modo que pudiese ser divisada por el presidente del gobierno. Esta actitud fue calificada por el consejero socialista Miguel González como propia de un "payasete", mientras que su compañero de formación, Carlos Espino, se limitó a decir que "todo el mundo tiene derecho a hacer el ridículo". Pedro Hernández, quien se mostró bastante dolido por las palabras de los consejeros socialistas, sólo acertó a decir que cualquier persona debería tener el derecho a manifestar libremente lo que piensa y no por ello ser tachado de "lunático". En cualquier caso, solicitó poder participar en el encuentro que mantendrá el presidente con Inés Rojas durante su estancia en la Isla, al objeto de poder trasladar a Zapatero la oposición del pueblo canario a que se lleven a cabo prospecciones petrolíferas en aguas próximas al Archipiélago. En este sentido, Rojas descartó tal posibilidad, ya que aunque el tema de las prospecciones será uno de los asuntos que a buen seguro se abordarán en dicha reunión, "la misma tiene un carácter informal, y no conviene abrumar al presidente, que hay que recordar, visita la Isla para descansar".

Crueldad política

Por otro lado, tanto el Partido Popular (PP) como Alternativa Ciudadana censuraron duramente la postura adoptada por el Partido Socialista Canario (PSC) de interponer un recurso en contra del pleno por el que se proclamó a Inés Rojas como presidenta de la Primera Corporación, ya que en palabras de los grupos de la oposición, contribuye a aumentar el desconcierto y la inestabilidad en el Cabildo. En este sentido, el consejero popular Francisco Cabrera, consideró que lo que le habían hecho sus socios de gobierno a Inés Rojas había sido una "auténtica crueldad política". En la misma línea se manifestó Pedro Hernández, quien dijo que el PSC es "un auténtico especialista en la ceremonia de la confusión", al tiempo que se quejó de que los socialistas no hubiesen "abierto la boca" en el pleno de investidura de Rojas si realmente no estaban de acuerdo con su elección.

Por su parte, el consejero socialista Carlos Espino se defendió argumentando que no habían recurrido el nombramiento de Rojas como presidenta, sino la disposición por la cual Loly Luzardo, "en solitario y obviando la necesidad de que el pleno se pronunciase, convocase un pleno con un determinado orden del día, y un determinado mecanismo de elección de la nueva presidenta". En cualquier caso, Espino dejó claro que fuera cual fuera el resultado de la sentencia, no iban a retirar el apoyo a Inés Rojas, y que la iban a apoyar hasta que concluyese la presente legislatura.

Finalmente, Inés Rojas se mostró tranquila ante la decisión adoptada por los socialistas, y mostró su convencimiento de que el PSC no tiene "la más mínima intención de romper o de modificar la estructura del actual grupo de gobierno".

Desidia de los consejeros socialistas

Otro de los puntos que puso de acuerdo a los partidos que conforman la oposición fue la impresión de que los consejeros socialistas habían accedido a sus cargos con cierta desidia, ya que tras más de un mes al frente de sus puestos, aún no se había empezado a notar el trabajo en las diferentes áreas de las que son responsables. Y eso, según declaran los populares, a pesar de que la mayoría de los consejeros socialistas están liberados.

Por su parte, Carlos Espino negó rotundamente tales acusaciones y aseguró que los consejeros socialistas están realizando una magnífica labor al frente de sus áreas, "aunque no siempre se vea reflejada en el pleno". En este sentido, reveló los avances realizados en consejerías como la de Infraestructura y Medio Ambiente, en la que el pasado jueves se consiguió adjudicar la redacción del Plan Territorial Especial tras varios años de vacilaciones, o en el área de Patrimonio Histórico, "en el que se han desbloqueado temas que llevaban ocho meses paralizados".

Víctimas de la violencia de género

El pleno celebrado ayer comenzó con un emotivo minuto de silencio en recuerdo a las víctimas de la violencia de género, en una semana en donde se han producido dos nuevas muertes en la Isla. Se trata sin duda de un problema bastante latente en la sociedad lanzaroteña, hasta el punto de que las denuncias por malos tratos se han incrementado en un 256% en los últimos cuatro años.

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