Los trabajadores deciden suspender todos los paros previstos en el aeropuerto esta semana y ratifican que su apuesta invariable es por una salida negociada al desacuerdo

Iberia rechaza que un arbitraje voluntario dirima el conflicto

El segundo encuentro de la mesa de negociación convocado por las administraciones públicas para intentar al menos un acercamiento entre Iberia y sus trabajadores terminó sin resultados positivos después de tres horas de diálogos. ...

Iberia rechaza que un arbitraje voluntario dirima el conflicto
Iberia rechaza que un arbitraje voluntario dirima el conflicto

El segundo encuentro de la mesa de negociación convocado por las administraciones públicas para intentar al menos un acercamiento entre Iberia y sus trabajadores terminó sin resultados positivos después de tres horas de diálogos. La compañía no aceptó la propuesta del Cabildo y del Gobierno de Canarias que plantea la constitución de un colegio arbitral voluntario, cuya decisión sería acatada por la aerolínea y los huelguistas, para de esta forma poner punto final al conflicto y desterrar los paros de los servicios de handling en el aeropuerto.

En este caso, el colegio arbitral se propuso conformarlo por tres personas. Una sugerida por Iberia, otra por los trabajadores y una tercera por el Ejecutivo regional y el Cabildo. Los árbitros serían solventes juristas en materia laboral y de reconocido prestigio nacional.

Tanto el Gobierno de Canarias como la Primera Corporación insular entienden que el arbitraje voluntario es la salida más rápida y sensata al desacuerdo. Ambas instituciones se mostraron sorprendidas por la actitud de la empresa. "Si uno cree que tiene la razón, no debe tener miedo a nada", dijo el presidente accidental del Cabildo, Manuel Fajardo.

Por su parte, el director de Trabajo del Ejecutivo, Pedro Tomás Pino, sostuvo que es hora de apelar a la jurisdicción laboral para que tome cartas en el asunto y resuelva quién tiene o no la razón. Además, Pino indicó que el Gobierno español debe intervenir cuanto antes porque cualquier resolución que se adopte en tal sentido excede el ámbito geográfico de Canarias. "El Estado debe involucrarse directamente, ya que el Gobierno de Canarias no tiene competencias en los aeropuertos. Si fuera nuestra competencia el conflicto ya estuviera resuelto", aseveró.

Iberia expuso, a través del director de Aeropuertos, Fernando Sarmentero Vidal, que rechaza el arbitraje voluntario porque supone una violación a la estructura laboral que tiene la compañía en 40 aeropuertos del país.

En la reunión estuvieron presentes, además de las partes en conflicto y de las administraciones públicas antes mencionadas, el jefe territorial de la Inspección de Trabajo, Juan de Dios Fernández, el director de aeropuertos canarios, Fernando Echegaray, el director del aeropuerto de Lanzarote, Dionisio Canomanuel, y el senador socialista por Lanzarote, Marcos Hernández.

Reacción de los trabajadores

El portavoz de los huelguistas, León Fajardo, tildó de "nuevo plantón" la decisión de Iberia de no aceptar el arbitraje voluntario propuesto por las administraciones públicas, pero confirmó a última hora de la tarde que en un nuevo gesto de responsabilidad decidieron mantener la suspensión de los paros este jueves y el próximo domingo.

Fajardo dijo que la única propuesta de Iberia sigue siendo desconvocar la huelga a cambio de nada. "Si hay algún tipo de salida negociada más adelante, nosotros mantendremos la suspensión de la huelga", recordó el líder sindical. Los trabajadores apuestan decididamente por una solución pactada porque ir a los tribunales significaría esperar alrededor de cuatro años, teniendo en cuenta que Iberia recurriría en caso de que el fallo fuese en contra de sus intereses.

"No podemos tomar decisiones en un sitio cuando podemos contaminar 40 aeropuertos". Con estas palabras el director de Aeropuertos de Iberia, Fernando Sarmentero Vidal, resumió los motivos por los cuales la compañía desechó el colegio arbitral voluntario para solucionar la huelga de los servicios de handling, que ya completa más de dos meses.

Iberia expuso que no puede aceptar voluntariamente un arbitraje, ni ceder a demandas que, según su interpretación, no sólo van en contra de la aplicación del Convenio del Sector, sino que además dinamitan el modelo de relaciones laborales que la compañía ha establecido a nivel nacional y, por tanto, resultan discriminatorias para los 10.000 empleados de handling.

Sin embargo, los trabajadores subrayan que en ningún momento están pidiendo negociar el Convenio de los Servicios de Asistencia en Tierra, sino que precisamente lo que exigen es su absoluto cumplimiento.

Iberia responde que las exigencias del Comité de Huelga llegan en un momento en el que la compañía prevé una significativa pérdida de actividad en el aeropuerto de Lanzarote, lo que hace del todo imposible aceptar medidas que pongan en peligro, aún más, la viabilidad futura del handling en la Isla. Sarmentero Vidal advirtió de que Iberia tiene los soportes necesarios para ganar el recurso interpuesto a la resolución de la Inspección de Trabajo que respalda la postura del Comité de Huelga.

Supuesta coacción

Lo más sorprendente de las declaraciones del representante de Iberia es que atribuyó a "otros mecanismos" los graves incidentes del aeropuerto cuando un domingo se quedaron en tierra 7.000 maletas y otras 4.000 no pudieron ser descargadas de los aviones por falta de personal. Preguntado a qué mecanismos se refería, contestó: "Si hay mecanismos de coacción a los trabajadores por parte de algunos trabajadores que obligan a que la gente se vaya... no tengo más que decir" .

Según Iberia, la actitud irracional del Comité de Huelga está poniendo en cuestión la credibilidad y fiabilidad del servicio que ofrece la compañía, razón por la que se ve en un callejón sin salida y la obliga a plantearse muy seriamente su concurrencia a los concursos para renovar la licencia de handling en Lanzarote.

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