LOS 3 FIRMARON UN INFORME CONTRA CLUB MES Y MEDIO DESPUÉS DE LA INCAUTACIÓN

El Consejo y el Consorcio hicieron "visitas" antes de la incautación sin advertir de irregularidades

Los tres firmantes del informe en el que se basó la denuncia de San Ginés contra Club Lanzarote conocían la desaladora y la depuradora, pero no advirtieron de supuestos vertidos contaminantes hasta mes y medio después de la incautación. "No noté nada extraño en las visitas, yo no soy técnico", declaró José Juan Hernández?

4 de septiembre de 2015 (13:14 CET)
El Consejo y el Consorcio hicieron visitas antes de la incautación sin advertir de irregularidades
El Consejo y el Consorcio hicieron visitas antes de la incautación sin advertir de irregularidades

Los tres autores del informe en el que se basó la denuncia contra Club Lanzarote habían visitado anteriormente las instalaciones de la depuradora y la desaladora de Montaña Roja, pero nunca advirtieron de irregularidades. Sólo lo hicieron un mes y medio después de la incautación, concretamente en octubre de 2014, cuando las plantas ya estaban en manos de Canal Gestión.

Eso fue lo que los tres confirmaron en los Juzgados el pasado 11 de agosto, cuando acudieron a declarar en calidad de testigos a raíz de la denuncia presentada hace dos meses por el presidente del Cabildo, del Consejo y del Consorcio, Pedro San Ginés. "No lo recuerdo", respondió por su parte San Ginés, cuando se le preguntó si antes de la incautación se había instruido algún expediente sancionador contra Club Lanzarote "por deficiencias en sus instalaciones que pudieran tener un impacto medioambiental".

San Ginés presentó la denuncia contra Club Lanzarote el pasado mes de julio, poco después de ser llamado a declarar como imputado por la incautación de la desaladora. El presidente acusaba a la empresa de cinco presuntos delitos, aunque el juez solo vio motivos para abrir diligencias por uno de ellos, relacionado con supuestos vertidos contaminantes. Y es que en su denuncia, San Ginés aportó dos informes que alertaban de esos supuestos vertidos. Uno de ellos fue elaborado por el propio gerente de Canal Gestión, Gerardo Díaz, en septiembre de 2014, y el otro estaba firmado por el gerente del Consorcio, Domingo Pérez Callero; el vigilante de cauces José Juan Hernández; y el actual gerente del Consejo Insular de Aguas, Erik Martín.

 

"No noté nada extraño, no soy técnico"


"No había visto antes una cosa similar" y "nunca había visto una instalación en tal mal estado de conservación como ésa" fueron algunas de las afirmaciones de los gerentes del Consejo y del Consorcio en los Juzgados, al ser preguntados por la visita que realizaron a las plantas uno o dos días antes de hacer ese informe. Sin embargo, ambos declararon también haber visitado las instalaciones de Club Lanzarote antes de la incautación, sin haber realizado ninguna advertencia.

Por su parte, José Juan Hernández (hijo del ex gerente del Consejo, José Juan Hernández Duchemín), confirmó que antes de la incautación había visitado las plantas "unas tres o cuatro veces". "No soy técnico, no hice ningún informe de irregularidades", declaró ante el juez. "No noté nada extraño en mis visitas. No soy técnico", insistió Hernández, tras explicar que entre sus funciones como vigilante de cauces están "todo lo relativo a servidumbre de barrancos, autorizaciones de plantas desaladoras y depuradoras del Consejo Insular de Aguas".

Sin embargo, este trabajador sí firmó el informe posterior a la incautación junto a los actuales gerentes del Consejo y del Consorcio, Erik Martín y Domingo Pérez Callero (éste último imputado junto a San Ginés, al igual que Hernández Duchemín, por la incautación de la desaladora).

 

"No se trataba de inspecciones"


En su declaración como testigo por la denuncia contra Club Lanzarote, Pérez Callero confirmó que había realizado "visitas previas" a las instalaciones, pero según él "no dejó constancia de las deficiencias porque no se trataba de inspecciones". Sin embargo, en el Juzgado declaró que lo que encontraron en esa visita posterior suponía "un riesgo grave para el medio ambiente, por la contaminación de patógenos y la posible afectación a los acuíferos, en caso de existir".

Además, en cuanto a las visitas previas que según dijo "no eran inspecciones", explicó que se realizaron con personal de Club Lanzarote, que no podía impedimentos para que accedieran a las instalaciones. "No me consta que pusiera problemas", respondió el gerente al ser preguntado por este tema, que ya ha sido planteado por el juez en varias ocasiones, para confirmar si el Consejo y el Consorcio podían haber realizado inspecciones antes de la incautación en caso de haber querido hacerlo.

Por su parte, el actual gerente del Consejo, Erik Martín, también declaró que había visitado las instalaciones de la desaladora anteriormente para hacer otro informe. Preguntado por la fecha en la que se realizó, respondió que "no lo recuerda exactamente". Sobre la depuradora, dijo que también la había visitado, aunque "no había hecho informe".

 

"Un lodazal de mierda"


Durante su declaración, los tres firmantes del informe se refirieron especialmente a un "lodazal" que afirman que encontraron en la parte trasera de la depuradora, donde aseguran que Club vertía los lodos sobrantes tras la depuración. "En la parte trasera de los terrenos de la planta, había cantidades y cantidades de residuos consientes en lodos de depuradora, residuos de aguas residuales, en fin, un lodazal de mierda", llegó a declarar Erik Martín.

Sin embargo, aunque tanto él como los otros dos autores del informe habían visitado previamente las instalaciones, ninguno lo había advertido hasta el 31 de octubre de 2014, cuando en realidad quien se encargaba de la planta era ya Canal Gestión. En el caso de José Juan Hernández, dijo que en las anteriores visitas no vio ese "lodazal" porque "no se le llevó a esa parte". 

Por su parte, Canal Gestión asegura que puso remedio a esa situación en cuanto se hizo cargo de las plantas, aunque nadie de la administración acudió a hacer inspecciones, visitas o controles hasta mes y medio después de la incautación. De hecho, tal como ya adelantó este martes La Voz de Lanzarote, los dos gerentes y José Juan Hernández reconocieron que ni siquiera tomaron muestras de los supuestos vertidos que denunciaban en su informe y que las muestras, al igual que muchos de los datos sobre otras supuestas deficiencias de las que advertían, fueron aportados por Canal Gestión, que supuestamente ya las había resuelto cuando realizaron la visita.

 

Sin denuncia inmediata


Pese a lo que se advertía en ese informe de octubre de 2014, no fue hasta julio de este año cuando San Ginés acudió a presentar una denuncia por estos hechos como presidente del Consejo. "Después de la redacción del informe, no me consta que se hiciera denuncia de lo que se observó", declaró Hernández en el Juzgado. Además, también afirmó que "desconoce" si antes de la incautación "se le encargó alguna analítica del agua de riego de las instalaciones", que es otro de los temas que se han denunciado.

Por su parte, Domingo Pérez Callero también se refirió a la existencia de zonas del plan parcial de Montaña Roja no integradas en la red de saneamiento general, en referencia a otro de los temas planteados en la denuncia de San Ginés, pero no admitidos a trámite por el juez, al entender que la denuncia era "excesivamente genérica" y que, en cualquier caso, la existencia de depuradoras o pozos negros privados dentro de la urbanización tampoco sería responsabilidad de Club Lanzarote.

Sobre este tema, el gerente del Consorcio declaró en el Juzgado que hay "zonas no integradas en la red de saneamiento general", "tuberías no conectadas a la depuradora" y "agua residual que se acumula dentro de colectores, hasta que se desborda o se retira por un camión". Respecto a su ubicación, dijo que es "una zona compuesta por varias calles afectadas" y que "cree recordar" que "se trata de calles con nombres de volcanes y quizá alguna calle más". Sobre si esos pozos los había ejecutado Club Lanzarote, declaró que lo desconoce. Además, como responsable del Consorcio, respondió que la competencia para haber denunciado esas "deficiencias, en caso de existir", correspondería al Ayuntamiento de Yaiza o al Consejo Insular de Aguas. 

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