La crisis del Partido Popular de Lanzarote llevaba años siendo un secreto a voces. Hasta ahora, entre los populares de la isla se repetía una y otra vez el mismo mantra y es que pese al descontento y las tensiones internas, el poder de Astrid Pérez era incuestionable. Una realidad que se resquebrajó por completo a comienzos de semana, cuando la Ejecutiva regional decidió apartarla de la dirección del PP de la isla tras dieciocho años y convocar una gestora para cambiar el rumbo de la formación política.
Astrid Pérez llegó a la Presidencia del Partido Popular en Lanzarote en noviembre de 2008. Precisamente, su mandato comenzó como punto y aparte a una crisis interna iniciada en 2005 que salió a la luz cuando el entonces presidente popular en la isla Alejandro Díaz decidió romper los pactos con el Partido de Independientes de Lanzarote (PIL) y Coalición Canaria para fraguar un acuerdo fallido con el PSOE.
Aquella decisión generó una ruptura en la formación conservadora e inició un convulso periodo de tres años a cargo de una comisión gestora. Astrid Pérez llegó entonces para cambiar el rumbo del partido. Antes ya había sido secretaria general del PP en Lanzarote.
En 2008, Pérez se sobrepuso a la candidata propuesta por el entonces presidente del Partido Popular canario, José Manuel Soria, que había apoyado la candidatura de Yolanda Perdomo, gerente de Promotur. Con el apoyo del partido, Pérez propuso hacer a un lado "los personalismos" para construir un nuevo PP.
Licenciada en Derecho y con una andadura política iniciada a finales de los 90. Pérez llevaba hasta este miércoles dieciocho años al frente del Partido Popular de Lanzarote. Mientras que continuará al frente de la Presidencia del Parlamento de Canarias hasta agotar la legislatura.
Antes de llegar a la dirección del partido en 2008, ya había sido consejera de Hacienda del Cabildo de Lanzarote entre 2003 y 2005. Luego, compaginó su puesto orgánico en el PP de la isla con varias responsabilidades. Entre 2009 y 2012 fue consejera delegada de los Centros de Arte, Cultura y Turismo y entre 2011 y 2012 también vicepresidenta del Cabildo de Lanzarote.
Además de sus cargos políticos en Lanzarote, dio el salto a la cámara regional en 2011, cuando fue escogida como diputada en el Parlamento de Canarias.
A lo largo del pasado mandato, Pérez se convirtió también en alcaldesa de Arrecife, la ciudad más poblada de Lanzarote y capital de la isla. Pese a que volvió a presentarse como candidata en la ciudad y pudo gobernar tras un acuerdo con Coalición Canaria, decidió abandonar el puesto para presidir el Parlamento de Canarias. En 2023, el presidente del Partido Popular en Canarias, Manuel Domínguez, le ofreció ejercer como presidenta del Parlamento de Canarias.
En este tiempo al frente de la Cámara canaria, Pérez y el resto de miembros de la Mesa del Parlamento protagonizaron una polémica al eliminar de la web oficial las dietas que cobraban los diputados autonómicos. Esta decisión se tomó después de que la Agencia Efe informara de que los parlamentarios canarios multiplicaban un 131% sus dietas y se situara a Astrid Pérez como la diputada que más cobró en dietas en septiembre de 2023.
Un partido dividido en dos
La decisión de abandonar la isla para presidir el Parlamento canario y las desavenencias con un sector del partido cambió el futuro político de Astrid Pérez y ocurrió lo que sus compañeros en la isla no esperaban. La crisis interna del Partido Popular de Lanzarote comenzó a mostrar sus costuras en enero de 2025. Primero, Pérez ordenó al presidente del Cabildo de Lanzarote, Oswaldo Betancort (CC), que arrebatara la Vicepresidencia de la institución a su compañero Jacobo Medina y se la diera en su lugar a María Jesús Tovar. Lo mismo sucedió con las áreas de Planificación y Coordinación de Proyectos.
Luego, en marzo ella misma expulsó a Medina de la Secretaría General del Partido Popular de Lanzarote y volvió a entregarle el bastón a Tovar. Entonces comenzó a ser evidente que el Partido Popular de Lanzarote volvía a dividirse en dos bandos: el conformado por Medina y su amigo el alcalde de Arrecife, Yonathan de León, y el de los fieles a Astrid Pérez.
"El Partido Popular es un partido presidencialista y es mi responsabilidad como presidenta conformar un equipo orgánico fuerte, cohesionado y en el que todos rememos en la misma dirección", justificó entonces Pérez la decisión de apartar a Medina. También el portavoz del PP en el Cabildo, Ángel Vázquez, salió a respaldar públicamente la decisión: "Aquí el que manda es el partido y si una decisión no me gusta, me voy a mi casa".
En este convulso periodo para el Partido Popular de Lanzarote también llamó la atención la ausencia de Astrid Pérez para solventar el intento de huida del concejal de Deportes de Teguise, Alejandro Ramírez, que trató de abandonar el gobierno municipal acusando a sus compañeros de ponerle "zancadillas". En aquella crisis, que pudo costar el gobierno de coalición en el municipio fue a Poli Suárez, secretario general del PP en Canarias, y a Yonathan de León a quien Ramírez agradeció su mediación.
Tras agradecer al Partido Popular su confianza a lo largo de los años y la oportunidad de ostentar diferentes cargos públicos, queda en el aire si Pérez seguirá afiliada al Partido Popular después de que la formación haya decidido apartarla de la Presidencia y si continuará su carrera política.
Añadir La Voz de Lanzarote como fuente preferida de Google.
Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.