Arrecife ofrece ayuda psicológica a un centenar de víctimas de violencia de género en dos años

El Servicio de Apoyo Psicológico ha proporciondo un espacio seguro de acompañamiento psicológico para favorecer la recuperación emocional y el fortalecimiento de la autoestima, entre otras cuestiones

Fachada del Ayuntamiento de Arrecife.
Fachada del Ayuntamiento de Arrecife.

El Servicio de Apoyo Psicológico a Mujeres Víctimas de Violencia de Género, puesto en marcha en junio de 2024 por la Concejalía de Bienestar Social, Igualdad e Inmigración del Ayuntamiento de Arrecife que dirige Maite Corujo, ha prestado atención a un total de 101 mujeres durante sus dos primeros años de funcionamiento. El 90% de las usuarias contaban con menores a su cargo que también recibieron atención por parte del servicio.

Financiado con fondos del Pacto de Estado contra la Violencia de Género y desarrollado en coordinación con el Centro de Información e Intervención Especializada (CIAM) del Cabildo de Lanzarote, el recurso se ha consolidado como un servicio especializado de referencia para acompañar a las mujeres en su recuperación emocional y favorecer su autonomía personal.

En este sentido, Maite Corujo señala que el objetivo del Área de Bienestar Social del Ayuntamiento de Arrecife “es reforzar el servicio para que toda mujer que necesite acompañamiento pueda acceder a una atención psicológica especializada”.

“La experiencia de estos dos años demuestra que los procesos de recuperación requieren tiempo, recursos especializados y estabilidad. Queremos seguir mejorando el servicio para llegar de manera adecuada a cuantas mujeres lo soliciten atendiendo a sus necesidades reales y reforzando además la coordinación con el resto de servicios especializados existentes en la Isla”, añade la concejala.

 

Atención

El Servicio de Apoyo Psicológico ha ofrecido atención individual y grupal a mujeres mayores de 16 años empadronadas en Arrecife víctimas de cualquier manifestación de violencia de género, con independencia de que hayan presentado denuncia. Paralelamente ha atendido también a los hijos e hijas menores de las usuarias.

Su cometido ha sido el de proporcionar un espacio seguro de acompañamiento psicológico para favorecer la recuperación emocional, el fortalecimiento de la autoestima, la reconstrucción de redes de apoyo y el desarrollo de las herramientas necesarias para que las afectadas puedan reconstruir su proyecto de vida libre de violencia.

En concreto, durante el segundo año de funcionamiento fueron atendidas 76 mujeres, de las que 45 ya continuaban su proceso terapéutico iniciado durante el primer año y 37 correspondieron a nuevas derivaciones. Desde su puesta en marcha en junio de 2024 se han registrado un total de 101 derivaciones, incluidas dos reincorporaciones de mujeres que habían finalizado previamente su intervención.

En este segundo ejercicio se cerraron 50 casos, de los que 17 concluyeron tras alcanzarse los objetivos fijados en el Plan de Atención Individual, un dato que evidencia la importancia de mantener intervenciones prolongadas para consolidar la recuperación integral de las víctimas, según se recoge en la memoria realizada por la Asociación Canaria para la Intervención y Mediación Familiar, Educativa y Psicosocial +Familia, adjudicataria del servicio.

 

Secuelas psicológicas

El balance realizado por el equipo profesional pone de manifiesto que la mayoría de las mujeres atendidas presentan secuelas psicológicas derivadas de la violencia sufrida, especialmente ansiedad, depresión y, en algunos casos, trastorno de estrés postraumático.

A ello se suman dificultades económicas, problemas de acceso a la vivienda, procesos judiciales prolongados, obstáculos para la conciliación familiar y situaciones de especial vulnerabilidad, como las que afectan a mujeres migrantes o a quienes afrontan graves problemas de salud mental.