El nacimiento de Melchor, Gaspar y Baltasar constituyó uno de los episodios familiares más singulares recogidos por la prensa lanzaroteña de los años sesenta. Los tres hermanos, bautizados con los nombres tradicionales de los Reyes Magos, formaban parte de una familia de 13 hijos en la que ya se habían producido varios nacimientos de mellizos. El semanario Antena publicó el 5 de noviembre de 1965 una extensa crónica que identificaba a sus progenitores y describía los detalles del parto, la celebración religiosa y las muestras de solidaridad que recibió el hogar tras la llegada de los pequeños.
Sus padres eran José Umpiérrez García, de 43 años, marinero de la falúa «Los Charcos», y Juana Santana Martín, de 38. Los tres niños nacieron en la clínica del doctor González Medina, en Arrecife, donde tanto la madre como los recién nacidos se encontraban, según la información periodística, en perfecto estado de salud. El reportaje, titulado «Melchor, Gaspar y Baltasar, primeros trillizos de Arrecife», aportaba detalles poco habituales sobre el desarrollo del parto y la situación de una familia cuya historia llamó la atención de la sociedad arrecifeña.
Un parto triple con un peso total de 6.700 gramos
La crónica describía con precisión el nacimiento. Dos de los niños llegaron al mundo a las ocho de la mañana, con un peso de 2.300 gramos cada uno. El tercero nació aproximadamente una hora después y pesó 2.100 gramos. En conjunto, los tres alcanzaron los 6.700 gramos.
El periódico señalaba que el parto había transcurrido con normalidad y que ninguno de los pequeños necesitó ingresar en una incubadora. Así lo confirmó don Marcelino de Paíz, médico puericultor del Estado y director propietario de la clínica, quien manifestó su confianza en la evolución favorable de los hermanos. La elección de los nombres de Melchor, Gaspar y Baltasar añadió un rasgo distintivo a aquel nacimiento, que pronto despertó la curiosidad de los vecinos de Arrecife.
Trece hijos y varios nacimientos de mellizos
La familia de José Umpiérrez García y Juana Santana Martín contaba entonces con 13 hijos, entre ellos varios nacimientos de mellizos, a los que se sumaba ahora el parto triple. La información de Antena precisaba que dos de los hijos habían fallecido y que los once restantes vivían en aquel momento. También indicaba que el mayor, de 19 años, permanecía ingresado en la Clínica de San Juan de Dios de Tenerife debido a una parálisis infantil.
La llegada de los tres hermanos ampliaba así una familia numerosa cuya trayectoria estaba marcada por la sucesión de nacimientos múltiples y unas circunstancias familiares que el reportaje recogió con especial atención.
El delegado del Gobierno apadrinó a uno de los trillizos
El bautizo se celebró el domingo y contó con la participación de varias personas vinculadas a la vida institucional, sanitaria y religiosa de la isla. El delegado del Gobierno se ofreció para apadrinar a uno de los niños, mientras que los otros dos tuvieron como padrinos al ayudante técnico sanitario don Luis Fernández Fuentes y a un familiar de los pequeños.
La ceremonia tuvo lugar en la iglesia y fue oficiada por el reverendo don Ramón Falcón. Al finalizar se ofreció un modesto refrigerio, con el que concluyó la celebración. El ofrecimiento del representante gubernativo para ejercer como padrino fue uno de los detalles destacados por el periódico, que también prestó atención a las aportaciones recibidas por la familia.
Mil quinientas pesetas y regalos para los tres hermanos
El nacimiento estuvo acompañado de diversas muestras de generosidad. Bajo el epígrafe «Los primeros regalos», el semanario detallaba las aportaciones económicas y materiales destinadas a los recién nacidos. El delegado del Gobierno entregó 1.000 pesetas y don Marcelino de Paíz contribuyó con otras 500, mientras que el reverendo don Ramón Falcón obsequió a los niños con un paquete de ropa. Otras personas también colaboraron con pañales, mantas y prendas de vestir para atender las necesidades de los pequeños.
La publicación expresaba, además, su deseo de que durante las siguientes fiestas navideñas los Reyes Magos de Arrecife llevaran nuevos regalos al hogar, teniendo en cuenta las necesidades de una familia con trece hijos. Aquellas contribuciones reflejaban la atención y la solidaridad que había suscitado el nacimiento en distintos ámbitos de la sociedad lanzaroteña.
El padre volvió a trabajar en el mar el día del bautizo
Uno de los detalles más reveladores de la crónica aparece bajo el epígrafe «El padre, a trabajar». Antena relataba que, durante la misma tarde del domingo en que se celebró el bautizo, José Umpiérrez García volvió a hacerse a la mar a bordo de la embarcación en la que trabajaba. Su previsión era regresar a Arrecife el miércoles por la mañana.
La escena ofrece una imagen significativa de las condiciones laborales y de la vida cotidiana de la época. Mientras la familia acababa de celebrar el bautizo de los tres pequeños, el padre retomaba su actividad como marinero, obligado a continuar con las responsabilidades de su trabajo. La noticia concluía con una felicitación a los hermanos, sus padres y padrinos, acompañada de un deseo de salud y larga vida para los recién nacidos.
El antecedente de los trillizos de San Bartolomé en 1912
La misma publicación recordaba otro nacimiento triple ocurrido en Lanzarote, esta vez en San Bartolomé, en 1912. Se trataba de dos varones y una niña, hijos de Juan Corujo, natural de San Bartolomé, e Isabel García Torres, natural de Fuerteventura y residente entonces en Tenerife.
Según la información periodística, los tres pequeños nacieron con poca vitalidad. Dos fallecieron cinco días después del parto y el tercero murió cuando tenía tres semanas. El semanario recogía el episodio bajo el título «Los trillizos de San Bartolomé fallecieron» y lo presentaba como antecedente del nacimiento de Melchor, Gaspar y Baltasar. La propia crónica diferenciaba así entre los primeros trillizos de Arrecife y otro parto triple registrado décadas antes en el municipio de San Bartolomé.
Ambos acontecimientos quedaron vinculados en las páginas de la prensa lanzaroteña, aunque con desenlaces muy diferentes: la supervivencia de los tres hermanos de Arrecife y el temprano fallecimiento de los pequeños nacidos en San Bartolomé.
Una crónica que recupera la memoria familiar de Arrecife
La información publicada por Antena constituye un valioso testimonio de la vida familiar y social de Arrecife durante los años sesenta. Sus páginas permiten recuperar la identidad de José Umpiérrez García y Juana Santana Martín, conocer la profesión del padre y las circunstancias del nacimiento, así como los pesos de los tres niños, la celebración del bautizo y las personas que participaron como padrinos.
El reportaje también conserva el recuerdo de la respuesta solidaria que recibió la familia, desde las aportaciones económicas del delegado del Gobierno y del médico Marcelino de Paíz hasta los regalos de ropa, pañales y mantas. A través de estos detalles, la historia de Melchor, Gaspar y Baltasar permite acercarse a diferentes aspectos de la memoria cotidiana de la capital lanzaroteña: las familias numerosas, el trabajo vinculado al mar, la atención sanitaria de la época y la participación de distintas personas en acontecimientos que trascendían el ámbito privado.
Más de seis décadas después, la recuperación de aquella crónica permite devolver a la memoria colectiva los nombres de los tres hermanos y de sus padres, protagonistas de un nacimiento que dejó constancia en la historia periodística de Arrecife.
FUENTES DOCUMENTALES
• Antena. 5 de noviembre de 1965. Número 634. «Melchor, Gaspar y Baltasar, primeros trillizos de Arrecife», información principal y continuación.
• Universidad de Las Palmas de Gran Canaria. Jable, Archivo de Prensa Digital de Canarias. Colección del semanario Antena.
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