Lanzarote y sus muertes sin respuesta: lo que revelan los archivos y lo que todavía falta por saber

Desde dos muertes violentas de hace unos 1.800 años hasta varios casos recogidos en la hemeroteca insular, este recorrido distingue los hechos documentados de las hipótesis y de los desenlaces judiciales que aún no han podido confirmarse

Análisis de los materiales de un yacimiento arqueológico

Este 19 de octubre, la mirada sobre la historia de Lanzarote se detiene en las huellas que permanecen bajo tierra y en los expedientes que todavía plantean preguntas. Desde dos muertes violentas de hace unos 1.800 años, reconstruidas por la arqueología, hasta varios casos recogidos en la hemeroteca insular, este recorrido distingue los hechos documentados de las hipótesis y de los desenlaces judiciales que aún no han podido confirmarse.

 

Un territorio que aún guarda preguntas

Encontrar un cadáver, identificar una lesión en unos huesos o conocer una detención no significa que una historia haya quedado esclarecida. La ciencia puede reconstruir parte de lo ocurrido; en otros casos, los datos permanecen dispersos entre noticias publicadas en distintos momentos y documentos cuyo recorrido posterior resulta difícil de seguir. Por eso, investigar exige separar las pruebas de las hipótesis y de lo que la prensa pudo contar en cada momento. Una detención no acredita culpabilidad, una sospecha no demuestra que hubiera homicidio y la ausencia de noticias posteriores tampoco permite afirmar que una causa siga abierta.

 

Dos muertes violentas hace 18 siglos

Mucho antes de que Lanzarote se convirtiera en destino turístico, dos personas murieron violentamente y sus restos quedaron en tubos volcánicos de la isla. Décadas después de su hallazgo, una investigación científica publicada en 2024 volvió sobre ambos casos y aportó nuevas claves para interpretar las lesiones y las circunstancias de aquellas muertes. El estudio, aparecido en la revista Quaternary Science Reviews con el título In the Bowels of the Volcano. Lethal violence in the dissemination of AMAZIGH groups to the Canary Islands, fue firmado por Verónica Alberto-Barroso, Teresa Delgado-Darias, Marco Moreno-Benítez, Ibán Suárez-Medina, Félix Mendoza-Medina y Javier Velasco-Vázquez. Los investigadores analizaron lesiones en los restos de dos individuos procedentes de La Chifletera y Jameos del Agua, y aportaron nuevas evidencias sobre la violencia en las primeras comunidades amaziges de Canarias.

 

La Chifletera: las huellas de un ataque con arma cortante

En 1968, un grupo de espeleólogos descubrió restos humanos en La Chifletera, un tubo volcánico próximo a El Golfo, en Yaiza. Al año siguiente se realizó una intervención para recuperar parte del esqueleto. Junto a los huesos apareció una trenza de cabello de unos cincuenta centímetros; el cráneo, sin embargo, no se conservó entre los restos recuperados.

Los análisis antropológicos estiman que el individuo era un hombre de entre 25 y 35 años, de constitución robusta y una estatura aproximada de entre 1,75 y 1,81 metros. La datación por radiocarbono sitúa su muerte entre los años 207 y 338 de nuestra era.

Las lesiones observadas, especialmente los traumatismos en la región torácica, apuntan a varias heridas producidas por un instrumento cortante. Su distribución y características son compatibles con una muerte violenta en la que la víctima habría recibido múltiples puñaladas. El arma empleada constituye uno de los aspectos más relevantes del estudio. Sus características no parecen compatibles con una fabricación a partir de los recursos minerales disponibles en las islas, un indicio que abre interrogantes sobre su procedencia y los contactos entre las comunidades insulares y otros territorios.

Por sí solo, sin embargo, no permite identificar al agresor ni reconstruir el ataque. Tampoco se ha podido establecer por qué el cuerpo terminó en aquel tubo volcánico. La ciencia se aproxima a la causa de la muerte, pero no puede recuperar todos los detalles de una historia ocurrida hace cerca de dieciocho siglos.

 

Jameos del Agua: cuatro lesiones en el cráneo

El segundo caso corresponde a una mujer cuyos restos fueron descubiertos en 1977, durante los trabajos de acondicionamiento turístico del tubo volcánico de Jameos del Agua. Su cráneo permaneció durante décadas entre los materiales arqueológicos de Lanzarote, sin que se conocieran con precisión las circunstancias de su muerte. El análisis moderno identificó cuatro lesiones contundentes en la cabeza. Por su distribución y características, los traumatismos apuntan a una muerte violenta.

Los investigadores plantean la posibilidad de una ejecución, aunque esa interpretación no equivale a una certeza sobre el contexto en que se produjo. La identidad de la mujer continúa siendo desconocida. Tampoco se ha determinado el motivo de la agresión ni quién pudo causarla. Los dos hallazgos demuestran el valor de revisar materiales arqueológicos con técnicas actuales y, a la vez, recuerdan sus límites: los huesos pueden revelar lesiones y aportar indicios sobre la muerte, pero no siempre explican la vida de la víctima ni las razones de lo ocurrido.

 

Cuando la hemeroteca no cuenta el final

En los sucesos contemporáneos cambia el método de investigación, pero no la necesidad de cautela. Los periódicos registran hallazgos, resultados preliminares de autopsias, detenciones y decisiones judiciales; cada noticia, no obstante, refleja lo que se sabía en la fecha en que se publicó y no certifica por sí misma la situación actual de un expediente.

La crónica de sucesos insular recoge fallecimientos que despertaron interrogantes durante las primeras pesquisas. En algunos hubo actuaciones policiales y judiciales cuya evolución posterior aún debe comprobarse.

En otros, las hipótesis difundidas entonces no bastan para demostrar que se tratara de un homicidio. Volver a esas informaciones permite reconstruir los hechos sin convertir las sospechas iniciales en conclusiones. La pregunta decisiva es si las dudas planteadas entonces recibieron respuesta. Para contestarla no basta con reproducir noticias antiguas: hay que localizar resoluciones, consultar fuentes oficiales y comprobar si hubo actuaciones posteriores.

 

Expedita Santana: detenciones y un desenlace por confirmar

El 7 de diciembre de 2008, dos pescadores aficionados localizaron el cadáver de Expedita Santana Guerra, de 35 años, en la costa de Mala, en el municipio de Haría. Las informaciones publicadas aquellos días describieron signos de violencia y señalaron que la víctima tenía las manos y los pies atados.

Según las noticias de la época, la autopsia apuntó a la asfixia como causa de la muerte. En febrero de 2009, la investigación condujo a la detención de dos hombres presuntamente relacionados con el caso. Ambos comparecieron ante el Juzgado de Instrucción número 7 de Arrecife y quedaron en libertad provisional, sujetos a medidas cautelares que incluían la prohibición de salir de la isla y la retirada de sus pasaportes. La información disponible permite reconstruir parte de las actuaciones, pero no establecer cómo terminó el procedimiento.

Para aclararlo sería necesario localizar una resolución judicial posterior o conseguir una confirmación oficial. La libertad provisional no equivale a una declaración de culpabilidad ni permite concluir lo contrario; y no haber encontrado noticias posteriores tampoco demuestra que la causa continúe abierta. El desenlace judicial queda, por tanto, sin confirmar.

 

Cathaysa Rodríguez: el archivo provisional no cierra todas las preguntas

La desaparición de Cathaysa Rodríguez comenzó el 9 de noviembre de 2006. En abril de 2007, su cadáver fue encontrado en el maletero de un vehículo abandonado en Arrecife. El hallazgo lo realizó su madre, que llevaba meses intentando conocer el paradero de su hija. El 28 de enero de 2011, La Voz de Lanzarote informó de que el Juzgado de Instrucción número 5 de Arrecife había archivado provisionalmente la causa sin que se hubiera detenido ni inculpado a nadie por la muerte.

Según aquella información, el procedimiento podía reabrirse si aparecían nuevas pistas o pruebas. La noticia permite fijar la situación conocida en enero de 2011, pero no aclara si después se produjeron nuevas actuaciones. Para despejar esa incógnita habría que comprobar si el procedimiento registró novedades o si aparecieron pruebas que modificaran su situación. La historia no se agota en las fechas de la desaparición y del hallazgo ni en el archivo provisional. La búsqueda emprendida por su madre forma parte de la dimensión humana del caso, que merece respeto y rigor: el sufrimiento de la familia no debe confundirse con aquello que puede acreditarse judicialmente.

 

Alfonso Fernández Ramos: el caso de Tahíche

En febrero de 2007, Alfonso Fernández Ramos, de 49 años, fue encontrado muerto en el interior de un armario de una vivienda de Tahíche. El cuerpo estaba maniatado y envuelto en plástico. Las informaciones publicadas tras la autopsia señalaron que había fallecido por asfixia. La investigación policial trató de localizar a dos hermanas de nacionalidad polaca, de apellido Jurkszak, que convivían con la víctima. Los agentes intentaban reconstruir sus movimientos y esclarecer lo ocurrido en la vivienda.

La prensa informó también de la existencia de una fosa excavada en el jardín, aunque el cadáver no llegó a ser enterrado allí. En 2009, La Voz de Lanzarote publicó información sobre la familia de Alfonso y recogió el testimonio de su exmujer, que reclamaba respuestas. Las noticias disponibles señalaron que las dos mujeres investigadas habían permanecido alrededor de ocho meses en prisión antes de quedar en libertad por falta de pruebas.

Las informaciones permiten reconstruir parte de las pesquisas y de sus consecuencias para el entorno de la víctima. No autorizan a atribuir responsabilidad penal a las personas investigadas ni aclaran el desenlace definitivo. Esa laguna solo podrá cerrarse con una resolución judicial o una confirmación institucional; hasta entonces, el resultado debe considerarse no verificado.

 

La mujer hallada junto al cementerio de San Román

El 20 de septiembre de 2003 fue encontrado en Arrecife el cadáver de una mujer de 38 años, identificada en las informaciones periodísticas por las iniciales P. G. R. Las noticias de la época describieron numerosas heridas de arma blanca y señalaron que la víctima había sido degollada. En junio de 2007, una recopilación periodística sobre homicidios pendientes de esclarecimiento incluyó el caso entre aquellos para los que no se había comunicado públicamente una solución.

La referencia describe lo que se sabía entonces, pero no permite establecer qué ocurrió después. Entre la documentación consultada no se ha localizado una resolución judicial que aclare si la causa fue archivada, reabierta o concluyó con la identificación y condena de una persona responsable. Antes de cerrar la reconstrucción, conviene cotejar la identidad de la víctima, la fecha y el lugar exacto del hallazgo con las noticias originales y las fuentes oficiales. La coincidencia temporal de distintos sucesos obliga a evitar cualquier confusión entre expedientes.

 

José Jiménez Ramos, "El Sevilla": una sospecha no demuestra un homicidio

El cuerpo de José Jiménez Ramos, conocido como «El Sevilla», un aparcacoches natural de Sevilla, fue encontrado flotando cerca de la playa de El Reducto, en Arrecife, el 26 de mayo de 2007. En julio de aquel año se publicó que había presentado una denuncia por agresión y amenazas unos días antes de morir. La misma información señalaba que el médico forense no había encontrado indicios de violencia en el cuerpo y que la hipótesis conocida entonces apuntaba a una muerte por ahogamiento.

Su familia esperaba conocer los resultados de las pruebas toxicológicas. La denuncia previa justificaba el interés por esclarecer las circunstancias del fallecimiento, pero no demostraba que las amenazas estuvieran relacionadas con la muerte. Con los datos localizados, no es posible presentar el caso como un homicidio probado. El episodio muestra uno de los riesgos de la crónica de sucesos: que una sospecha, repetida con el paso del tiempo, acabe convertida en certeza. El trabajo periodístico debe distinguir entre hechos acreditados, hipótesis consideradas y preguntas que pudieron quedar abiertas para los familiares.

 

Las desapariciones de la represión franquista: memoria e investigación

No todas las historias sin respuesta pertenecen a la crónica de sucesos contemporánea. Lanzarote también forma parte de la historia de las desapariciones vinculadas a la represión franquista, que dejó familias sin información sobre el destino de sus seres queridos. El buscador de personas represaliadas y desaparecidas del Gobierno de Canarias recoge a Domingo Abreu Arocha, jornalero natural de Arrecife, detenido en dos ocasiones en Gran Canaria y desaparecido después de la segunda detención.

La ficha señala los pozos de Arucas como posible lugar de enterramiento e indica que no ha sido identificado ni exhumado. También figura Francisco Acuña Peraza, natural de Haría. Su ficha recoge una detención gubernativa y señala que se desconoce su lugar de enterramiento. Las fichas son un punto de partida, no el final de la investigación. Su contenido debe contrastarse con expedientes de detención, registros civiles y militares, documentación archivística, testimonios familiares y estudios históricos.

Un posible lugar de enterramiento no significa que los restos hayan sido localizados allí; del mismo modo, documentar una desaparición no permite establecer por sí solo las circunstancias exactas de la muerte. Estos casos no deben presentarse como enigmas criminales en el sentido habitual. Forman parte de una historia de represión política que exige investigación histórica, identificación de las víctimas y, cuando sea posible, localización y recuperación de sus restos. La falta de información no convierte una desaparición en leyenda: obliga a seguir investigando en los archivos, los testimonios y las políticas públicas de memoria democrática.

 

Lo que faltaba por saber

La revisión deja ver distintos niveles de conocimiento. En los casos arqueológicos, la ciencia ha aportado pruebas sobre las lesiones y las circunstancias de dos muertes violentas. En los sucesos contemporáneos, la hemeroteca reconstruye las primeras actuaciones policiales y judiciales, aunque no siempre su desenlace. En las desapariciones vinculadas a la represión franquista, los registros oficiales permiten seguir trayectorias personales, pero aún quedan incógnitas sobre el destino de algunas víctimas.

Para completar el trabajo habría que localizar, cuando la ley lo permita, documentación judicial sobre los procedimientos relacionados con Expedita Santana Guerra, Alfonso Fernández Ramos y la mujer hallada junto al cementerio de San Román. También es necesario comprobar si hubo novedades después del archivo provisional del caso de Cathaysa Rodríguez, comunicado en enero de 2011. La identidad de cada víctima, la cronología y el lugar de los hechos deben cotejarse con las noticias originales y las fuentes oficiales.

En materia de memoria democrática, será necesario ampliar la documentación sobre las personas desaparecidas y contrastar las fichas institucionales con otras fuentes históricas. El propósito no es reunir todos estos episodios bajo la etiqueta de «muertes sin resolver», sino precisar qué se sabe de cada uno y qué pruebas permitirían avanzar. Ahí está la diferencia entre una recopilación de sucesos y una investigación periodística.

 

Investigar también significa reconocer lo que no sabemos

Lanzarote conserva historias de violencia y desaparición pertenecientes a épocas muy distintas. Algunas han encontrado nuevas explicaciones gracias a la ciencia; otras exigen reconstruir actuaciones judiciales o profundizar en los archivos históricos. La mujer de Jameos del Agua y el hombre de La Chifletera ya no son únicamente restos arqueológicos recuperados hace décadas. Sus huesos han aportado evidencias sobre dos muertes violentas y han ampliado el conocimiento de las primeras comunidades amaziges que habitaron Canarias.

En los casos contemporáneos, las familias que reclamaron respuestas y las noticias que dejaron constancia de las pesquisas forman parte de una memoria que merece revisarse con rigor. Para las desapariciones ligadas a la represión franquista, los registros oficiales ofrecen rastros que todavía requieren investigación y, cuando sea posible, identificación y recuperación de los restos. Investigar no consiste en multiplicar los misterios, sino en reducirlos: volver a los documentos, verificar los datos y separar lo demostrado de aquello que solo se conocía por las informaciones de la época o sigue pendiente de confirmación. Una pregunta sin respuesta no autoriza a inventarla. Pero tampoco debería ser motivo para dejar de buscarla.

 

Fuentes documentales y hemerográficas

Alberto-Barroso, Verónica; Delgado-Darias, Teresa; Moreno-Benítez, Marco; Suárez-Medina, Ibán; Mendoza-Medina, Félix; Velasco-Vázquez, Javier. «In the Bowels of the Volcano. Lethal violence in the dissemination of AMAZIGH groups to the Canary Islands». Quaternary Science Reviews, volumen 343, artículo 108895, 2024. https://www.sciencedirect.com/science/article/abs/pii/S0277379124003962

La Voz de Lanzarote. «Hallado uno de los primeros hornos de cal de Lanzarote en el yacimiento de San Marcial de Rubicón». Información actualizada el 19 de octubre de 2024. https://www.lavozdelanzarote.com/actualidad/cultura/hallado-primeros-hornos-cal-lanzarote-en-yacimiento-san-marcial-rubicon_230049_102.html

Agencia EFE. «Lanzarote, siglo III: afloran las pruebas arqueológicas de un asesinato a cuchillo y una ejecución». 5 de septiembre de 2024. https://efe.com/canarias/2024-09-05/lanzarote-siglo-iii-afloran-las-pruebas-arqueologicas-de-un-asesinato-a-cuchillo-y-una-ejecucion/

La Voz de Lanzarote. «Muertes sin culpables». 2009. https://www.lavozdelanzarote.com/actualidad/sucesos/muertes-sin-culpables_54357_102_amp.html

La Voz de Lanzarote. «La Justicia archiva el caso de Cathaysa, que apareció muerta en el maletero de un coche». 28 de enero de 2011. https://www.lavozdelanzarote.com/actualidad/sucesos/la-justicia-archiva-el-caso-de-cathaysa-que-aparecio-muerta-en-el-maletero-de-un-coche_64000_102.html

La Voz de Lanzarote. Información sobre las familias de Alfonso Fernández Ramos y Cathaysa Rodríguez y sus reclamaciones de información. https://www.lavozdelanzarote.com/actualidad/sucesos/las-familias-de-alfonso-fernandez-y-cathaysa-rodriguez-colocan-carteles-con-sus-fotografias-para-encontrar-pistas-sobre-sus-crimenes_76338_102_amp.html

Gobierno de Canarias. Buscador de personas represaliadas y desaparecidas. Fichas de Domingo Abreu Arocha y Francisco Acuña Peraza. La ampliación archivística y la comprobación de las fichas individuales deben completarse antes del cierre definitivo.

Nota editorial: las fuentes hemerográficas permiten reconstruir los hechos conocidos en el momento de su publicación, pero no acreditan por sí solas la situación judicial actual de los casos cuyo desenlace posterior no se ha podido verificar.

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