Lanzarote ante los 100 años de la Federación: más de un siglo de fútbol, del Campo Salinas al Mundial de 2026

Una reconstrucción cronológica del fútbol lanzaroteño: clubes, campos, ligas, cantera, mujeres, árbitros, grandes noches de Copa y las generaciones que hicieron del balón parte de la memoria de la isla

Foto cedida a La Voz por Gerardo Hernández

El 13 de septiembre de 2026 la Federación Interinsular de Fútbol de Las Palmas conmemora cien años desde su constitución. Pero Lanzarote no empezó a jugar al fútbol en 1926. Su historia es anterior y, precisamente por eso, el centenario ofrece una oportunidad para contarla completa: desde las primeras huellas del balón hasta el Mundial de 2026. 

 

El centenario de una Federación no empezó en 1926 

El domingo 13 de septiembre de 2026, el Auditorio Alfredo Kraus de Las Palmas de Gran Canaria será escenario del acto central del centenario de la Federación Interinsular de Fútbol de Las Palmas. La fecha coincide exactamente con el día en que, en 1926, quedó constituida la Federación Canaria de Clubs de Foot-ball, origen institucional de la entidad que hoy organiza y regula buena parte del fútbol de la provincia. En este centenario, además, la institución ha incorporado el tratamiento de «Real», concedido por la Casa de Su Majestad el Rey. 

La efeméride tiene una lectura particular cuando se mira desde Lanzarote. La isla forma parte de esa historia federativa, pero su relación con el balón es bastante más antigua que la propia Federación. Hay constancia documental de un partido disputado en Arrecife en mayo de 1903, de un primer equipo organizado en 1910, de clubes nacidos en la década de 1920 y de una progresiva construcción de campos, ligas y estructuras que acabarían convirtiendo al fútbol en uno de los grandes fenómenos sociales de la isla. 

Por eso, contar el centenario desde Lanzarote obliga a hacer una precisión: no son cien años de fútbol en la isla. Son cien años de la institución federativa. El fútbol lanzaroteño tiene más de un siglo de historia. 

Y en ese recorrido caben el Campo Salinas, el Stadium Olímpico, La Vega, el Avendaño Porrúa, la Ciudad Deportiva, los campos municipales de toda la isla, la UD Lanzarote, el Orientación Marítima, el Unión Sur Yaiza, el Teguise, las selecciones insulares, el fútbol femenino, los árbitros y, sobre todo, generaciones enteras de jugadores y aficionados. 

 

1903: el balón llega antes que la Federación 

La primera referencia documental localizada sitúa el 21 de mayo de 1903 como la fecha de la primera impronta del fútbol en Lanzarote. El escenario fueron los Llanos del Reducto, en Arrecife, y los protagonistas, los tripulantes del buque escuela de guardias marinas sueco «Saga», que había llegado al puerto el día anterior. No era todavía fútbol lanzaroteño en sentido estricto: eran marinos extranjeros jugando en la isla. 

Pero el episodio importa porque demuestra que el nuevo deporte ya había dejado su huella en Arrecife cuando el siglo XX apenas comenzaba. Las rutas marítimas, la presencia extranjera y los contactos comerciales con territorios donde el football estaba plenamente asentado facilitaron que el juego comenzara a ser conocido también en Lanzarote. Siete años después aparecería el primer salto cualitativo.

En 1910, los hermanos Antonio y Manuel Molina Orosa regresaron de Inglaterra con material deportivo —vestimenta, dos balones y hasta un «bombillo»— y fueron considerados pioneros de la práctica futbolística en la isla. Ese mismo año se formó el primer equipo que las fuentes consideran oficialmente constituido en Lanzarote, integrado por miembros del Club de Gimnasia y Recreo de la Sociedad Democracia de Arrecife. Ahí comienza otra historia: la del fútbol que deja de ser una curiosidad llegada de fuera para convertirse en actividad organizada por los propios lanzaroteños. 

 

1924-1925: Teguise, Arrecife y el Campo Salinas 

En 1924 se constituyó el CD Guanapay, considerado el primer equipo de fútbol de Teguise. Un año después, en 1925, nació el Club Deportivo Arrecife. El 26 de julio de aquel año se inauguró el campo Atlántico, conocido también como Campo Salinas, en la zona de La Vega, en un solar situado entre las actuales calles Triana, Portugal, Argentina y México. 

El partido inaugural enfrentó al CD Arrecife y al CD Guanapay. No fue un encuentro más: fue una escena fundacional. Dos de los primeros núcleos organizados del fútbol lanzaroteño se encontraban sobre un terreno destinado a convertirse en referencia de la memoria deportiva de la isla. 

El 22 de septiembre de 1925 llegó otro momento decisivo: el CD Arrecife pasó a ser club federativo. Fue el primer equipo de Lanzarote que consiguió esa condición. Es decir, cuando la Federación Canaria de Clubs de Foot-ball se constituyó al año siguiente, Lanzarote ya había dado el primer paso hacia el fútbol federado. 

La diferencia temporal es importante. El fútbol estaba en la isla desde mucho antes; la organización federativa provincial llegó después. El centenario de 2026 debe leerse, por tanto, como una parte de una historia más larga. 

 

1930-1944: campos, clubes y la primera Liga insular 

La década de los treinta consolidó el fútbol como práctica estable. En 1930 se remodeló el campo de La Vega, con la colocación de sus porterías. En 1935 aparecieron nuevos equipos, entre ellos CD Lanzarote, Titerroy-Gatra y CF Gimnástico. 

El mapa futbolístico empezaba a multiplicarse. La dimensión internacional tampoco tardó en aparecer. En octubre de 1937, los tripulantes del buque escuela alemán «Schleswig-Holstein», fondeado varios días en Arrecife, disputaron un partido contra una selección local. 

Era una escena que se repetiría de diferentes formas durante décadas: Lanzarote como isla pequeña, pero abierta al mundo a través de su puerto. El gran salto llegó el 1 de marzo de 1942 con la inauguración del Stadium Olímpico de Lanzarote, en Arrecife. El proyecto tuvo un presupuesto de 500.000 pesetas, capacidad para unos 5.000 espectadores y un terreno de juego de 105 por 70 metros. 

El tamaño del recinto decía mucho de la importancia que el fútbol comenzaba a adquirir. En 1942 también visitó la isla el CD Price de Tenerife, uno de los equipos destacados de su época en el ámbito regional. Y en 1943 se disputó el primer campeonato insular de Liga, correspondiente a la temporada 1943-44. 

El campeón fue el Club Osborne. Un año después, el 8 de noviembre de 1944, se constituyó formalmente la Sociedad de Cultura, Recreo y Deportes Torrelavega. Su primer presidente fue Nicolás Martín Cabrera y en su junta directiva figuró César Manrique. 

El fútbol no vivía aislado de la vida social: estaba integrado en sociedades culturales y recreativas que funcionaban como verdaderos centros de encuentro de la población. 

 

Los años cincuenta: la isla empieza a exportar futbolistas 

En 1952 se fundó la UD Máguez, en Haría, y en 1953 se inauguró el campo de fútbol de Teguise. El deporte dejaba de ser una actividad esencialmente capitalina y encontraba espacios propios en otros municipios. Pero la década dejó también una señal de que el talento lanzaroteño podía viajar. 

El 4 de enero de 1959, Miguel Eugenio Ascensión debutó con el Rayo Vallecano después de haber jugado en la UD Las Palmas. Era una muestra de un proceso que se repetiría: futbolistas nacidos o formados en Lanzarote que salían de la isla para intentar abrirse camino en categorías superiores. Entre esos nombres sobresale Antonio Betancort, nacido en Haría. 

Formado en Gran Canaria, llegó a la UD Las Palmas y posteriormente al Real Madrid. Con el club madrileño ganó una Copa de Europa, seis Ligas y dos Copas, además de dos trofeos Zamora, y fue internacional y mundialista. La historia de Betancort demuestra que el fútbol lanzaroteño no se puede medir únicamente por los clubes que compiten dentro de la isla: también está en los jugadores que salieron de ella y alcanzaron la élite. 

Otro nombre de aquella generación fue José Hernández, «Lobito Negro», nacido en Arrecife en 1926. El Atlético de Madrid lo incorporó en la temporada 1949-50 y llegó a vestir la camiseta rojiblanca durante nueve temporadas. Y Rafael Morera Hernández, nacido en Arrecife en 1903, jugó en el Real Madrid entre 1928 y 1931, disputando 66 partidos oficiales y conquistando tres campeonatos regionales. 

Tres historias distintas, tres épocas, una misma evidencia: Lanzarote llevaba décadas produciendo futbolistas capaces de competir fuera de la isla. 

 

1968-1970: el fútbol entra en una nueva dimensión 

En 1968 se inauguró el polideportivo Avendaño Porrúa de Arrecife. Para la ocasión se enfrentaron la UD Las Palmas, entonces uno de los grandes equipos españoles, y una selección local. El resultado fue 0-5. 

Más importante que el marcador era lo que representaba el acontecimiento: un recinto moderno, un gran rival y un público que veía cómo el fútbol de la isla se conectaba con el de mayor nivel. El 7 de marzo de 1969 llegó una fecha especialmente significativa: se disputó el primer encuentro documentado de fútbol femenino en Lanzarote, protagonizado por equipos del Instituto de Enseñanzas Medias de Arrecife. Aquel partido, aparentemente modesto, anticipaba una historia que tardaría décadas en alcanzar la máxima categoría. 

En 1970 se creó la Unión Deportiva Lanzarote. El club acabaría convirtiéndose en el principal referente competitivo del fútbol de la isla y protagonizaría algunas de las páginas más importantes de la historia deportiva conejera. 

 

1974: 31 equipos sobre el mismo terreno 

La mejor fotografía del crecimiento del fútbol insular quizá no sea una final ni un ascenso. Es una imagen colectiva: en marzo de 1974, una demostración de todo el fútbol de Lanzarote reunió a 31 equipos en el Avendaño Porrúa para la entrega de trofeos. Treinta y un equipos en una isla que entonces tenía una población muy inferior a la actual. 

La cifra ayuda a entender que el fútbol ya no era patrimonio de unos pocos clubes de Arrecife. Era una red social y deportiva extendida por la geografía insular. En agosto de ese mismo año se inauguró la iluminación del Avendaño Porrúa. 

El fútbol ganaba horas, público y posibilidades. También ganaba una nueva dimensión: entrenar y jugar con luz artificial significaba acercarse a las condiciones de los grandes escenarios deportivos. En febrero de 1977, una selección de Lanzarote se enfrentó a la selección universitaria de Argentina y perdió 1-2. 

En octubre de 1978, el jugador de la UD Lanzarote Román de León viajó a Inglaterra para realizar una prueba con el Nottingham Forest. Y en julio de 1979, Gerardo Hernández se convirtió en el primer árbitro lanzaroteño en ascender a Tercera División. La isla estaba produciendo ya jugadores, selecciones y árbitros capaces de medirse fuera de su territorio.

 

1981: una isla que ya jugaba con el exterior 

En diciembre de 1981, la UD Lanzarote disputó un amistoso internacional ante el Koldikg I.F. de Dinamarca. Terminó 1-1. El dato puede parecer menor frente a las grandes noches posteriores, pero forma parte de una evolución: el fútbol lanzaroteño había dejado de mirar exclusivamente hacia Canarias y empezaba a utilizar también sus vínculos turísticos e internacionales. 

La historia del fútbol de Lanzarote está llena de estas pequeñas conexiones. Equipos extranjeros de vacaciones, selecciones que visitaban la isla, amistosos, torneos y concentraciones. En una tierra cuya economía y sociedad se internacionalizaban con rapidez, el fútbol funcionó también como escaparate. 

 

Los noventa: la cantera demuestra que hay futuro 

En 1991 se inauguró el campo de Altavista, en Arrecife. En 1992 una exposición fotográfica sobre la historia del fútbol en la Sociedad Democracia mostró que el deporte ya tenía detrás una memoria suficientemente extensa como para convertirse en objeto de recuperación y conservación. El 9 de abril de 1994 llegó uno de los grandes éxitos de la cantera: la selección benjamín de Lanzarote ganó el IX Torneo Internacional Ciudad de Zaragoza. 

No era un campeonato profesional ni una gran categoría, pero sí una demostración de que el trabajo de base podía producir resultados fuera de Canarias. El arbitraje también construía su propio camino. En 1995 se celebró la primera Antorcha de la Concordia, organizada por el colectivo arbitral provincial y local. 

La historia del fútbol no la escriben solamente quienes marcan goles. También la escriben quienes se colocan en el centro del campo con un silbato, quienes forman a los jóvenes y quienes mantienen las reglas cuando la presión aumenta. En 1999 llegó un cambio de escala: la UD Lanzarote ascendió por primera vez a Segunda División B. 

Lanzarote entraba así en la categoría de bronce del fútbol español. 

 

La UD Lanzarote y la década que cambió la percepción de la isla 

La UD Lanzarote no tardó en convertir Segunda B en un escenario habitual. Antes de recibir al Real Madrid, protagonizó otra noche histórica: el 10 de octubre de 2001 eliminó al CD Tenerife, entonces en Primera División, por 5-1. El encuentro fue arbitrado por Eduardo Iturralde González, con Rafael Guerrero como asistente. La goleada abrió el camino a la inolvidable visita madridista semanas después.

El club también se midió al Atlético de Madrid en la Copa del Rey, en una eliminatoria muy competida. Y en la temporada 2003-04 llegó su mejor campaña liguera: la UD Lanzarote fue campeona del grupo IV de Segunda B y disputó la fase de ascenso a Segunda División. No consiguió subir, pero había alcanzado el techo competitivo de un club lanzaroteño. 

La Copa del Rey todavía guardaría noches inolvidables. En la temporada 2004-05, la UD Lanzarote eliminó al Mallorca por 2-1 y posteriormente derrotó al Athletic Club por 2-1 en Arrecife. El equipo llegó hasta los octavos de final, donde cayó ante el Athletic en San Mamés por 0-6. 

Aun así, la campaña quedó grabada como una de las mayores hazañas coperas de la historia del fútbol conejero. La propia historia oficial de la UD Lanzarote recoge aquellos episodios junto a la visita del Real Madrid y el campeonato de Segunda B de 2003-04. La Copa había demostrado que un equipo insular podía hacer ruido en el fútbol nacional. 

 

2006: dos clubes de Lanzarote en Segunda B 

al mismo tiempo Si hubo un momento que resumió la dimensión alcanzada por el fútbol lanzaroteño, fue el verano de 2006. El Orientación Marítima se enfrentó al Granadilla en la eliminatoria decisiva por el ascenso. El 25 de junio, ante unos 3.000 aficionados en la Ciudad Deportiva, ganó 3-1. 

El gol de Rosmen llegó en el último minuto de la prórroga, cuando el partido se encaminaba hacia los penaltis. El ascenso tenía una consecuencia histórica: por primera vez, Lanzarote iba a tener dos equipos simultáneamente en Segunda B, la categoría de bronce. La UD Lanzarote llevaba años instalada allí; el Marítima acababa de abrir una puerta que parecía reservada a los grandes clubes. 

El debut del Orientación Marítima fue especialmente simbólico. El 26 de agosto de 2006 recibió a la UD Lanzarote. David Martín marcó el único gol y el Marítima ganó 1-0. 

Dos clubes de la misma isla, frente a frente, en la categoría nacional. El sueño duró una temporada. El Marítima compitió en Segunda B durante 2006-07, pero terminó descendiendo. 

Sin embargo, aquella campaña quedó como uno de los hitos más singulares del fútbol lanzaroteño. Y detrás de aquel éxito estaba también una generación de jugadores y técnicos. Juan Antonio Machín ya había sido protagonista de ascensos anteriores y el club incorporó futbolistas con experiencia, entre ellos Maciot Dévora, «El Negro», procedente de la propia UD Lanzarote. 

La rivalidad deportiva convivía con una misma raíz insular. 

 

2010-2011: la UD Lanzarote vuelve a la categoría de bronce 

La UD Lanzarote regresó a Segunda B en la temporada 2010-11 después de proclamarse campeona de Tercera División. El ascenso devolvía al club a una categoría que ya formaba parte de su identidad competitiva. A esas alturas, el fútbol lanzaroteño había acumulado una larga lista de equipos y campos. 

Pero también había construido una cultura deportiva propia: jugadores que empezaban en categorías de base, entrenadores que acompañaban sus carreras, árbitros que ascendían y descendían por la pirámide nacional, directivos que sostenían clubes con recursos limitados y aficionados que seguían viajando para acompañar a sus equipos. 

 

El arbitraje: de Gerardo Hernández al Mundial 

La historia del arbitraje merece un capítulo propio. En 1979 Gerardo Hernández fue el primer lanzaroteño en ascender a Tercera División. Décadas después, otro nombre llevó a la isla mucho más arriba: Alejandro Hernández Hernández. 

El árbitro lanzaroteño alcanzó la Primera División y se convirtió en una referencia del arbitraje español. En 2026 la historia dio un salto internacional extraordinario: la FIFA confirmó su designación como árbitro principal para el Mundial de Estados Unidos, México y Canadá. Fue incluido entre los 52 árbitros principales seleccionados para el torneo. 

La participación mundialista convirtió una trayectoria individual en un símbolo colectivo. En julio de 2026, la FIFLP homenajeó a Alejandro Hernández Hernández tras su participación en el campeonato y le concedió, junto a José Enrique Naranjo, la insignia de oro y brillantes de la institución. Ambos fueron los únicos árbitros de campo españoles presentes en el Mundial. 

Pero 2026 añadió otro nombre a la historia. Ágata López García se convirtió en la primera árbitra de Lanzarote en ascender a la Primera División femenina, la Liga F. Su recorrido había comenzado con apenas once años en el curso de iniciación y su primer partido federado llegó a los doce. 

Tras pasar por Segunda División femenina y competir también en categorías masculinas, alcanzó la máxima categoría en 2026. La coincidencia es extraordinaria: en el mismo año del centenario federativo, Lanzarote tiene presencia en la máxima categoría masculina y femenina del arbitraje nacional y, además, uno de sus colegiados llega al Mundial. 

 

La mujer: de aquel partido de 1969 a la élite 

El fútbol femenino lanzaroteño tiene una historia que empezó mucho antes de su actual visibilidad. El 7 de marzo de 1969 se documentó el primer encuentro de fútbol femenino en la isla, protagonizado por equipos del Instituto de Enseñanzas Medias de Arrecife. Durante décadas, aquella práctica tuvo que abrirse camino con mucha menos estructura, visibilidad y reconocimiento que el fútbol masculino. 

La evolución ha sido lenta, pero la llegada de Ágata López a la Liga F representa un cambio de escala. También en 2025 el CD Orientación Marítima femenino se convirtió en el primer equipo de Lanzarote en disputar la Copa de la Reina. El resultado fue duro —derrota 0-10 ante el Guiniguada Apolinario—, pero el hecho histórico era otro: por primera vez un equipo femenino lanzaroteño entraba en la gran competición copera nacional. 

El camino que empezó en una cancha escolar en 1969 había alcanzado, más de medio siglo después, los grandes escenarios del fútbol femenino español. 

 

2024: el Unión Sur Yaiza abre otra puerta 

El 23 de junio de 2024, el Unión Sur Yaiza protagonizó otra de esas jornadas que explican por qué el fútbol insular es también una historia de resistencia. Tras empatar 1-1 en la ida frente al Portugalete, el conjunto lanzaroteño repitió marcador en Vizcaya. El partido parecía escaparse. 

El Yaiza jugaba en inferioridad numérica y necesitaba sobrevivir. En el minuto 97, Javi Melián marcó el empate que llevó el encuentro a la prórroga. Después llegaron los penaltis. 

El equipo conejero ganó la tanda y consiguió un histórico ascenso a Segunda Federación. Fue un nuevo techo para un club de la isla y una nueva demostración de que el mapa del fútbol lanzaroteño ya no podía reducirse a Arrecife ni a la UD Lanzarote. Yaiza había colocado su nombre en una categoría nacional. 

 

2025: el centenario del Teguise y la memoria de Guanapay 

En 2025, el CD Teguise celebró oficialmente su centenario. La precisión histórica importa: las raíces del actual club se encuentran en el CD Guanapay, constituido en 1924, mientras que la tradición institucional del club ha vinculado su centenario a 1925. La Federación reconoció al CD Teguise como club centenario y le concedió una de las distinciones de su celebración. 

La historia del Teguise permite entender algo esencial: los clubes cambian de nombre, estructura, categorías y generaciones, pero mantienen una memoria. El fútbol no vive solamente en los resultados. Vive en los nombres de los campos, en los escudos, en las fotografías, en los relatos familiares y en quienes conservan las alineaciones de partidos que, para el gran fútbol, pudieron parecer menores, pero que para una comunidad fueron importantes. 

 

2026: Lanzarote también está en las medallas del centenario 

La propia celebración de la Federación ha reconocido de manera expresa la aportación lanzaroteña. Entre las Medallas de Oro del Centenario figura el Cabildo de Lanzarote y La Graciosa en el apartado institucional; el CD Teguise aparece entre los clubes centenarios; Ágata López García figura en el reconocimiento al fútbol femenino; Gerardo Hernández Cabrera, en el ámbito arbitral; José Antonio Valido Ramírez, en la trayectoria deportiva, profesional y legado institucional; Francisco «Quico» Oubiña Pérez y José León Hernández Vázquez, en el apartado de entrenadores y formación; Vicente Díaz Rodríguez, por el fútbol sala; y José Antonio Márquez Umpiérrez, por la labor de difusión de la historia del fútbol provincial. Es una lista significativa porque no se limita a premiar a un jugador famoso. 

Reconoce estamentos diferentes: árbitros, entrenadores, fútbol femenino, clubes, instituciones, formación y memoria. Es, en cierta forma, el mismo relato que cuenta la historia de Lanzarote: el fútbol se construyó entre muchas manos. La Federación entregará estas distinciones el 13 de septiembre en el Auditorio Alfredo Kraus, exactamente cien años después de su constitución.

El centenario, por tanto, no es solamente una celebración de la institución. Es también un reconocimiento a las personas y territorios que la hicieron posible. 

 

Y hay otra historia: la de quienes se empeñaron en conservarla 

Durante décadas, buena parte de la memoria futbolística de Lanzarote permaneció dispersa en periódicos, fotografías, archivos familiares, actas, fichas y recuerdos de protagonistas. La publicación de Historia del fútbol en Lanzarote, de José Antonio Márquez Umpiérrez, Antonio J. Montelongo Fránquiz y Francisco Hernández Delgado, supuso un esfuerzo pionero de reconstrucción cronológica del fútbol insular. 

La obra reunió fechas, equipos, jugadores, directivos, campos y acontecimientos y se convirtió en una referencia para entender la evolución del balompié lanzaroteño. La propia Memoria de Lanzarote la identifica como la primera publicación realizada en la isla sobre este deporte y destaca precisamente su carácter cronológico y documental. Que Márquez Umpiérrez figure ahora entre los distinguidos por la Federación por la difusión de la historia del fútbol provincial no es un detalle menor. 

En un deporte donde la memoria suele reducirse al marcador del domingo, conservar la historia de quienes jugaron hace cincuenta, setenta o cien años es una forma de hacer justicia. 

 

Una historia que también se escribió en los campos 

La historia del fútbol de Lanzarote puede leerse como una sucesión de campos. Los Llanos del Reducto en 1903; La Vega; el Campo Atlántico o Campo Salinas inaugurado en 1925; el Stadium Olímpico de 1942; el campo de Teguise de 1953; el Avendaño Porrúa de 1968; Altavista desde 1991; la Ciudad Deportiva y los numerosos campos municipales que fueron apareciendo después. Cada campo representa una etapa. 

En los primeros se jugaba con escasos medios y mucha improvisación. Después llegaron los muros, las porterías, los vestuarios, la iluminación, los graderíos y las instalaciones reglamentarias. Y con ellos llegó también una nueva manera de vivir el deporte. 

El fútbol creció porque hubo campos donde jugar. Y hubo campos porque hubo personas que entendieron que el deporte también construía comunidad. 

 

Del fútbol de los clubes al fútbol de la isla 

La existencia de selecciones de Lanzarote en diferentes momentos es otro hilo conductor. La isla se reunió para enfrentarse a equipos y selecciones visitantes, como ocurrió frente a Argentina universitaria en 1977. La selección benjamín ganó el torneo internacional de Zaragoza en 1994. 

Y durante décadas, los mejores jugadores de los distintos clubes fueron llamados para defender un mismo escudo insular. Esa dimensión colectiva explica por qué el fútbol lanzaroteño no puede resumirse en la historia de la UD Lanzarote, aunque su trayectoria sea fundamental. El mapa real incluye Teguise, Yaiza, San Bartolomé, Tinajo, Haría, Tías, Arrecife y todos los barrios y pueblos donde un equipo comenzó a entrenar, aunque no siempre llegara a las categorías nacionales. 

 

El fútbol como espejo de la transformación de Lanzarote 

Hay una lectura social detrás de esta cronología. En 1903 el fútbol llegó de la mano de un barco extranjero. En 1910 comenzó a organizarse entre jóvenes de Arrecife. 

En 1925 apareció el primer club federativo. En los años cuarenta ya había un estadio para 5.000 personas y una Liga insular. En los cincuenta surgieron campos y jugadores capaces de salir de la isla. 

En los setenta había 31 equipos reunidos en un mismo terreno. En los noventa la cantera ganaba torneos internacionales. En los dos mil la UD Lanzarote jugaba contra Real Madrid, Atlético, Mallorca y Athletic. 

En 2006 dos clubes lanzaroteños coincidían en Segunda B. En 2024 Yaiza ascendía a Segunda Federación. En 2026 un árbitro lanzaroteño llegaba al Mundial y una árbitra de la isla alcanzaba la Primera División femenina. 

No es solamente una historia deportiva. Es la historia de una isla que cambió. El fútbol acompañó el crecimiento demográfico, la transformación de Arrecife, la expansión turística, la construcción de instalaciones deportivas y la aparición de nuevas generaciones. 

También reflejó cambios sociales: la progresiva incorporación de la mujer, el crecimiento de la cantera, la profesionalización del arbitraje y la mayor movilidad de los deportistas. Y, sobre todo, reflejó una idea que se repite en cada época: en Lanzarote siempre hubo alguien dispuesto a organizar el siguiente partido. 

 

Cien años después, el balón sigue rodando 

El 13 de septiembre de 2026, cuando la Federación celebre su centenario, Lanzarote llegará a esa fotografía con una historia propia. No empezó en 1926. Tampoco terminó en los años dorados de la UD Lanzarote. 

Ni quedó resumida en un ascenso, una Copa o un árbitro internacional. Está en el partido del «Saga» de 1903 y en los hermanos Molina Orosa de 1910. Está en Guanapay y en el CD Arrecife. 

Está en el Campo Salinas y en el Stadium Olímpico. Está en el Club Osborne, en Torrelavega y en los equipos de barrio. Está en Betancort, Morera, «Lobito Negro» y Miguel Eugenio. 

Está en Román de León, Gerardo Hernández y Alejandro Hernández Hernández. Está en aquella selección que perdió 1-2 con Argentina universitaria y en los benjamines que ganaron en Zaragoza. Está en las noches contra el Real Madrid, el Atlético, Mallorca y Athletic. 

Está en el histórico doblete insular de Segunda B de 2006. Está en el regreso de la UD Lanzarote a la categoría de bronce. Está en el ascenso del Unión Sur Yaiza. 

Está en el CD Teguise y su memoria de Guanapay. Está en el primer partido femenino de 1969, en el Orientación Marítima femenino que jugó la Copa de la Reina y en Ágata López, primera árbitra lanzaroteña en llegar a la élite. Y está también en algo menos visible pero igual de importante: en quienes guardaron una fotografía, una ficha, un recorte de periódico o un recuerdo para que hoy podamos reconstruirlo. 

La Federación cumple cien años. Lanzarote lleva mucho más tiempo jugando al fútbol. Y quizá esa sea la mejor manera de entender el centenario: no como una línea de llegada, sino como una pausa para mirar hacia atrás y comprobar cuántas generaciones hicieron posible que el balón siguiera rodando. 

Del Campo Salinas al Mundial de 2026 no hay una sola historia. Hay muchas. Y juntas explican por qué el fútbol forma parte de la memoria de Lanzarote.

 

Cronología esencial del fútbol de Lanzarote 

1903 — 21 de mayo: partido de los tripulantes del buque sueco «Saga» en los Llanos del Reducto, primera impronta documentada del fútbol en la isla. 

1910 — Los hermanos Antonio y Manuel Molina Orosa regresan de Inglaterra con material deportivo. Se forma el primer equipo oficialmente constituido en Lanzarote, vinculado a la Sociedad Democracia. 

1924 — Se constituye el CD Guanapay, primer equipo de fútbol de Teguise. 

1925 — Se funda el CD Arrecife. 

26 julio 

1925 — Inauguración del Campo Atlántico o Campo Salinas con CD Arrecife-CD Guanapay. 22 septiembre 

1925 — CD Arrecife adquiere condición federativa: primer club de Lanzarote en lograrlo. 

1926 — 13 de septiembre: constitución de la Federación Canaria de Clubs de Foot-ball, antecedente de la actual Federación Interinsular de Fútbol de Las Palmas. 

1935 — Nacen CD Lanzarote, Titerroy-Gatra y CF Gimnástico. 

1937 — Tripulantes del buque escuela alemán «Schleswig-Holstein» juegan contra una selección local. 

1942 — 1 de marzo: inauguración del Stadium Olímpico de Lanzarote, con 5.000 espectadores de capacidad. 

1943-44 — Primera Liga insular; campeón: Club Osborne. 

1944 — Constitución formal de la Sociedad Torrelavega; en su junta figura César Manrique. 1952 — Fundación de UD Máguez. 

1953 — Inauguración del campo de fútbol de Teguise. 

1959 — Miguel Eugenio Ascensión debuta con el Rayo Vallecano. 

1968 — Inauguración del Avendaño Porrúa con un UD Las Palmas-selección local (0-5). 7 marzo 1969 — Primer encuentro documentado de fútbol femenino en Lanzarote. 1970 — Creación de la UD Lanzarote. 

1974 — Demostración del fútbol insular con 31 equipos reunidos en el Avendaño Porrúa. 1977 — Selección de Lanzarote-Selección universitaria de Argentina (1-2). 

1978 — Román de León viaja a Inglaterra para realizar una prueba con Nottingham Forest. 

1979 — Gerardo Hernández se convierte en el primer árbitro lanzaroteño en ascender a Tercera División. 

1981 — UD Lanzarote-Koldikg I.F. de Dinamarca (1-1). 

1994 — La selección benjamín de Lanzarote gana el IX Torneo Internacional Ciudad de Zaragoza. 1999 — UD Lanzarote asciende por primera vez a Segunda B. 

2001-02 ? El Real Madrid visita Lanzarote en la Copa del Rey.

2003-04 — UD Lanzarote campeona del grupo IV de Segunda B y disputa el play-off de ascenso a Segunda. 

2004-05 — Eliminatorias históricas de Copa: Mallorca (2-1) y Athletic Club (2-1) en Lanzarote; el equipo llega a octavos. 

2006 — Orientación Marítima asciende a Segunda B. Lanzarote tiene por primera vez dos clubes simultáneamente en la categoría de bronce. 

26 agosto 

2006 — Orientación Marítima debuta en Segunda B ganando 1-0 a la UD Lanzarote. 2010-11 — UD Lanzarote campeona de Tercera y regresa a Segunda B. 

2024 — Unión Sur Yaiza asciende a Segunda Federación tras superar al Portugalete en los penaltis. 2025 — CD Teguise celebra oficialmente su centenario; sus raíces se vinculan al CD Guanapay. 

2025 — CD Orientación Marítima femenino disputa por primera vez la Copa de la Reina para un equipo lanzaroteño. 

2026 — Alejandro Hernández Hernández participa como árbitro principal en el Mundial. 

2026 — Ágata López García asciende a Primera División femenina, primera árbitra de Lanzarote en alcanzar la máxima categoría. 

13 septiembre 

2026 — Acto central del centenario de la Federación Interinsular de Fútbol de Las Palmas en el Auditorio Alfredo Kraus. 

Fuentes documentales y de contraste 

• Memoria de Lanzarote, cronología deportiva y documentación digitalizada. Especialmente la obra Historia del fútbol en Lanzarote, de José Antonio Márquez Umpiérrez, Antonio J. Montelongo Fránquiz y Francisco Hernández Delgado (2003). • Real Federación / Federación Interinsular de Fútbol de Las Palmas (FIFLP): documentación del Centenario 2026, designaciones arbitrales y reconocimientos institucionales. 

• Unión Deportiva Lanzarote: historia oficial del club y principales hitos competitivos. 

• La Voz de Lanzarote: hemeroteca deportiva, especialmente las informaciones de 2006 sobre el ascenso y debut del Orientación Marítima en Segunda B. 

• Radio Televisión Canaria (RTVC): cobertura del ascenso del Unión Sur Yaiza a Segunda Federación en 2024. • Real Madrid C. F.: ficha histórica de Rafael Morera Hernández. 

• Club Atlético de Madrid: perfil histórico de José Hernández «Lobito Negro». 

• UD Las Palmas: documentación histórica sobre Antonio Betancort y la relación del club con futbolistas lanzaroteños. • Real Federación Española de Fútbol (RFEF): información de las categorías nacionales y del arbitraje femenino en 2026. • La Voz de Lanzarote y LanzaroteDeportiva: trayectoria de Ágata López García y su ascenso a Primera División femenina en 2026. Nota editorial: el texto distingue expresamente entre el centenario de la institución federativa (1926-2026) y la historia del fútbol en Lanzarote, que cuenta con antecedentes documentados desde 1903 y con fútbol organizado y federado antes de 1926. 

Nota editorial: el texto distingue expresamente entre el centenario de la institución federativa (1926-2026) y la historia del fútbol en Lanzarote, que cuenta con antecedentes documentados desde 1903 y con fútbol organizado y federado antes de 1926.

 

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