Ir al contenido principal

Un estudio revela en qué dos ciudades españolas se vendieron esclavos canarios

Este estudio realizado por la Universidad de Teramo (Italia) y cotutelado por las dos universidades públicas de Canarias ha reconstruido las dinámicas de esclavización de los aborígenes y cómo se insertaron en los circuitos comerciales atlánticos

Yacimiento El Bebedero de Tiagua en una imagen de archivo.
Yacimiento El Bebedero de Tiagua en una imagen de archivo.

Escucha el artículo ahora…

0:00
0:00

Valencia y Sevilla fueron las principales plazas donde fueron vendidos como esclavos los aborígenes canarios apresados durante la Conquista de las islas por parte de la Corona de Castilla entre los siglos XV y XVI.

Es la conclusión de un estudio realizado por la investigadora de la Universidad de Teramo (Italia) Rocío Jiménez Díaz en un programa cotutelado por las dos universidades públicas de Canarias, que revela cómo las dinámicas de esclavización de los aborígenes de las islas atlánticas fueron un precedente de lo que estaba por llegar con la entonces incipiente conquista de América.

Según detalla la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria (ULPGC) en un comunicado, Jiménez ha reconstruido las dinámicas de esclavización de los aborígenes de las islas y cómo se insertaron en los circuitos comerciales atlánticos que se estaban configurando en aquella época, en un paso previo a la trata que llevó a millones de esclavos africanos a América en los siglos siguientes.

La mayoría de las personas que salieron esclavizadas de Canarias fueron trasladadas a Valencia, donde su valor era menor que en Sevilla, dado el papel redistribuidor de Valencia en el contexto mediterráneo frente a la dependencia sevillana de otros puertos primarios.

La autora señala que estas personas fueron empleadas como recurso económico para saldar deudas y generar beneficios.

Su rango de edad predominante se sitúa entre los 14 y 25 años, si bien está documentada la existencia de esclavizados menores de 13 en Valencia y mayores de 35 en Sevilla. Tanto hombres como mujeres fueron objeto de comercio en estos mercados.

Jiménez Díaz remarca que "las personas amazigh-canarias esclavizadas han supuesto siempre un estudio subsidiario dentro de monografías o estudios más amplios sobre la esclavitud en Europa".

Por ello, su trabajo busca ahondar en el conocimiento de las dinámicas propias del esclavismo con origen en Canarias, de forma que se recopile más información sobre las vidas de estas personas: quiénes eran, de dónde venían, cómo llegaban hasta esta ciudad, cómo se enmarcaban en el grupo heterogéneo de personas esclavizadas, cómo eran valoradas y qué procesos quedan reflejados en la documentación histórica.

De igual forma, la investigadora considera necesario revisar el lenguaje historiográfico que se ha usado tradicionalmente: ella prefiere prescindir de la palabra 'esclavo', porque "cosifica a la persona", y emplear en su lugar 'persona esclavizada', ya que considera que "desplaza la acción hacia el esclavizador".

A su juicio, "evitar visiones deshumanizadoras" y "no asumir el discurso colonial permite resituar a estas personas en el centro de sus propios procesos, y de la diseminación geográfica a la que fueron forzadas".

Otro aspecto en el que incide en el estudio hace referencia a la despersonalización que padecieron las personas esclavizadas, que implicó la pérdida de su identidad cultural y lingüística.

Así, por ejemplo, el bautismo sustituyó sus nombres aborígenes por nombres cristianos, lo que dificultó su seguimiento documental.

La convivencia fuera de su lugar de origen también favoreció la adopción de lenguas y costumbres europeas, y la paulatina erosión de su identidad original, añade esta investigación. 

Añadir La Voz de Lanzarote como fuente preferida de Google.

Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.

Activar ahora