Un jolatero pintado con los colores de la bandera de Canarias destaca entre un puñado de escombros. Mientras una pala mecánica arrasa la choza, quedan a la vista las paredes blancas del interior y los adornos verdes característicos de las zonas de litoral de Lanzarote. "Sentimos que también se ha derribado una pequeña parte de nuestra memoria", narra Aday Bonilla, familiar de los propietarios durante una conversación con La Voz.
La Demarcación de Costas del Gobierno de España ha derrumbado esta casita familiar de veraneo frente al mar de 31 metros cuadrados localizada en la Caleta de Escamas en Haría. Esta es una del puñado de construcciones que se levantaron sobre el malpaís de La Corona, entre Jameos del Agua y el pueblo de Órzola. Tras décadas de trámites administrativos, el pasado lunes 24 de agosto la maquinaria pesada arrasó la historia de esta vivienda familiar, convirtiendo en escombros una propiedad levantada antes de la década de 1950.
"No pretendemos que se nos conceda un trato diferente a la ley", defiende este familiar, pero sí cuestiona que "en una isla como Lanzarote, con tantos problemas que preocupan diariamente a sus habitantes, una construcción familiar utilizada durante décadas para el veraneo se convierta en una de las actuaciones que merecen semejante contundencia", expone Bonilla. El lanzaroteño lamenta que hay problemas "más graves y urgentes" como puede ser el acceso a la vivienda, la falta de alquileres asequibles, la presión turística, la precariedad de muchas familias, etc.
Desde que se construyó, esta casita frente al mar se utilizaba como vivienda de veraneo, para aprovechar los meses de verano y de descanso para pescar y bañarse en la costa. "Se vivieron momentos sencillos, recuerdos de infancia y encuentros familiares", continúa Bonilla.
El director insular de la Administración General del Estado en Lanzarote, Pedro Viera, ha explicado a La Voz que frente a esta vivienda se inició un expediente de recuperación posesoria en junio de 2008. El inmueble había quedado dentro del deslinde público marítimo terrestre que abarca desde la Playa del Caletón hasta la Punta del Burro, aprobado en julio de 2006.
"¿Estamos protegiendo realmente Lanzarote y su patrimonio o estamos simplemente haciendo desaparecer aquello que resulta más fácil hacer desaparecer?", añade.
Casi veinte años después, la resolución para derrumbar esta vivienda se convirtió en firme, tanto por la vía administrativa como judicial, y el pasado 1 de julio el Juzgado notificó a Costas que podía proceder al derrumbe. Frente a ello, la familia expone que el mismo 24 de agosto, fecha para ejecutar el derribo, la plaza de instancia número 5 acordó suspender la ejecución de la demolición. Sin embargo, la casita se tiró al suelo.
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