Un constructor estafó 30.000 libras (34.806 euros) a una pareja británica de sexagenarios tras ser contratado por la pareja para reformar su bungalow en Reino Unido, según ha publicado el medio británico BBC.
La pareja le ingresó a Christian Williams, de 54 años, 50.000 libras para llevar a cabo las obras en su apartamento, pero descubrieron que el constructor estaba gastándose los más de 34.000 euros en Lanzarote.
La pesadilla comenzó cuando una noche, una de las paredes de la vivienda comenzó a tambalearse al empujarla. Esa noche, la lluvia empezó a filtrarse y a formar goteras. "Me levanté en mitad de la noche recogiendo agua en cubos mientras intentaba cuidar de mi marido. No tenía suficientes cubos y lloré constantemente, fue una pesadilla", relata.
"Pagamos la primera cuota. El trabajo empezó y luego simplemente se detuvo", explica Shelley Sawkins. "Luego vimos que estaba en Lanzarote de vacaciones con nuestro dinero", continúa.
Además, cuenta que el constructor "desaparecía durante semanas y luego volvía con excusa tras excusa".
Durante el tiempo que duró la supuesta obra, descubrieron que el constructor no iba nunca él mismo, sino que enviaba a otros trabajadores que la mujer calificaba de "ancianos y aparentemente no cualificados para realizar gran parte del trabajo".
A pesar de ello, el estafador presionaba a la pareja con más pagos porque aseguraba que así las cosas irían más rápido. Sin embargo, la pareja descubrió que en el caso de las puertas plegables, los proveedores nunca recibieron el dinero, por lo que no las entregaron. Debido a ello, la pareja tuvo que volver a pagar por este material.
Esta no ha sido la única estafa que realizó este constructor, ya que otras tres familias también interpusieron una denuncia ante las autoridades contra Christian Williams. El constructor cumple actualmente una condena de dos años de prisión tras admitir el robo de dinero y tres cargos de fraude por representación falsa.
