53 nadadores se lanzaron al mar sin saber que estaban haciendo historia

La primera Travesía a Nado entre Lanzarote y La Graciosa reunió hace 33 años a 53 participantes; este sábado la prueba alcanza su XXX edición con 500 nadadores y mantiene intacto el desafío de cruzar los 2.600 metros que separan ambas islas

Travesía a nado 'El Río' 2025

El 18 de septiembre de 1993, 53 nadadores se lanzaron al agua para unir a nado Lanzarote y La Graciosa. Probablemente ninguno de ellos podía imaginar que aquella primera experiencia acabaría convirtiéndose, tres décadas después, en una de las pruebas deportivas más características del calendario de Lanzarote. Aquel día nació oficialmente la Travesía a Nado El Río, una competición que ha ido creciendo hasta adquirir una dimensión muy diferente de la que tuvo en sus comienzos. 

La precisión de las fechas resulta importante. La primera edición se celebró el 18 de septiembre de 1993, con 53 participantes, mientras que el próximo 19 de septiembre de 2026 tendrá lugar la XXX edición, con 500 nadadores previstos. Entre ambas fechas median 33 años y una transformación radical de aquella iniciativa pionera. 

 

Todo empezó con una idea

Para encontrar el origen de la travesía hay que viajar hasta Gran Canaria y detenerse en la figura de Luis Domínguez Reyes, conocido como Wiso, nadador de la Peña La Vieja de Las Canteras. Según el testimonio publicado en 2007 por personas vinculadas a aquellos primeros años, fue Wiso quien planteó a sus compañeros la posibilidad de realizar una travesía a nado entre Lanzarote y La Graciosa. 

Antes de convertir aquella idea en una competición había que comprobar si realmente podía hacerse. Wiso se desplazó hasta La Graciosa, entró en el agua desde Caleta de Sebo y comenzó a nadar hacia Lanzarote, alcanzando aproximadamente la mitad del recorrido antes de regresar. Días después volvió a repetir parte del trayecto acompañado por Paco Reyes. La experiencia sirvió para demostrar que el desafío era posible y la propuesta comenzó a tomar forma como una prueba colectiva. 

La iniciativa encontró respaldo en la Peña La Vieja, el Real Club Victoria y el Cabildo de Lanzarote, entidades vinculadas al nacimiento de la competición. El resultado fue aquella primera edición del 18 de septiembre de 1993, en la que 53 nadadores aceptaron el desafío. 

 

Cuando 53 nadadoes eran suficientes 

La dimensión de aquella primera prueba era muy diferente de la actual. No existían las 500 plazas previstas para 2026 ni la estructura organizativa que hoy acompaña a los participantes. El atractivo estaba precisamente en el carácter pionero de la experiencia y en la dificultad de enfrentarse a un recorrido marítimo que todavía no formaba parte de una competición consolidada. 

Había que cruzar. Y había que hacerlo a nado. Con el paso de los años, aquella iniciativa fue creciendo hasta convertirse en una cita consolidada. Cuando llegó la XX edición, en 2012, la diferencia ya resultaba espectacular: la organización manejaba entonces alrededor de 700 inscritos, una cifra condicionada por las necesidades de seguridad de una prueba en mar abierto. La información publicada en aquel momento recordaba que la primera edición había contado con únicamente 53 participantes. 

 

El cambio de 2008

Otro momento relevante se produjo en 2008, cuando el Cabildo de Lanzarote asumió directamente la organización de la prueba después de la etapa en la que el Real Club Victoria de Gran Canaria había desempeñado un papel fundamental. La institución insular recogió así el testigo de quienes habían puesto en marcha aquella iniciativa y comenzó una nueva etapa de crecimiento y consolidación. 

La travesía dejó progresivamente atrás su condición de iniciativa vinculada a clubes y aficionados para convertirse en un acontecimiento deportivo gestionado desde la estructura insular, con reglamento, categorías, controles, medios de seguridad, embarcaciones de apoyo y una planificación específica. 

 

2.600 metros que siguen poniendo a prueba a los nadadores 

El recorrido actual es de aproximadamente 2.600 metros, entre la zona de Bajo El Risco, en Lanzarote, y Caleta de Sebo, en La Graciosa. Los participantes son trasladados en embarcaciones hasta el punto de salida y desde allí comienza el cruce hacia la isla vecina. 

Pero esos 2.600 metros no pueden medirse únicamente en kilómetros. El factor determinante sigue siendo el mar y, especialmente, las corrientes. En la XIX edición, más de 600 nadadores tomaron la salida, pero únicamente 199 consiguieron completar el recorrido, después de que una fuerte corriente dificultara extraordinariamente el avance y obligara a intervenir a la organización por motivos de seguridad. 

Un año después, en la XX edición, 598 nadadores consiguieron completar la prueba, nuevamente condicionada por las características del mar. En la XXV edición, celebrada en 2017, fueron 689 los participantes que se lanzaron al agua, aunque solamente 365 lograron completar el recorrido dentro del tiempo establecido debido nuevamente a la fuerza de las corrientes. 

 

19 de septiembre de 2026: 33 años después 

El calendario de 2026 ofrece una circunstancia especialmente significativa. La XXX edición se celebrará el 19 de septiembre, un día después de la fecha exacta en la que nació la prueba. Conviene, por tanto, distinguir ambas fechas: 18 de septiembre de 1993, primera edición; 19 de septiembre de 2026, XXX edición. 

Para esta trigésima edición están previstos 500 participantes, con representación de siete países, once provincias españolas y cinco islas Canarias. Entre los inscritos figura Ricardo Armas Orihuela, de 89 años, señalado como el participante de mayor edad de esta edición. 

La prueba mantiene sus aproximadamente 2.600 metros entre Bajo El Risco y Caleta de Sebo, pero todo lo que existe alrededor del recorrido es hoy muy diferente: inscripción regulada, categorías, control de participantes, embarcaciones de apoyo, coordinación de seguridad, traslados y un reglamento específico bajo la organización del Servicio Insular de Deportes del Cabildo de Lanzarote. 

 

La Graciosa como meta y escenario 

También ha cambiado el papel de La Graciosa. Caleta de Sebo se convierte durante la jornada en el centro de la actividad, acogiendo a participantes y acompañantes y concentrando buena parte de los servicios de la prueba. Después de ser trasladados desde La Graciosa hasta el punto de salida en Lanzarote, los nadadores regresan a la isla cruzando precisamente el espacio marítimo que separa ambas islas. 

En 2026, además, el programa incorpora la Travesía Chinij@s, destinada a los más pequeños, junto a diferentes actividades que prolongarán la jornada. De esta manera, lo que comenzó como un reto deportivo para un reducido grupo de nadadores se ha convertido también en una jornada social y deportiva con repercusión en La Graciosa. 

 

El mar sigue teniendo la última palabra

La evolución tecnológica y organizativa no ha eliminado el principal condicionante de la travesía. El Río continúa dependiendo del estado del mar. El reglamento contempla la posibilidad de modificar el horario, el punto de salida o incluso la celebración de la prueba cuando las condiciones marítimas no permitan garantizar la seguridad. 

Para 2026 está prevista una salida aproximada a las 12:30 horas, aunque la organización puede retrasarla, trasladarla al día siguiente o suspenderla si fuese necesario. Es una circunstancia que conecta directamente 2026 con 1993. Los medios han cambiado. La organización ha cambiado. El número de nadadores ha cambiado. El mar, no. 

 

De 53 a 500 

La evolución puede resumirse en dos cifras: 53 nadadores en 1993 y 500 participantes previstos en 2026. Pero detrás de ellas hay una transformación mucho mayor. En 1993 había una idea surgida en el entorno de unos aficionados, la voluntad de comprobar si el recorrido podía hacerse y el respaldo posterior de clubes e instituciones. En 2026 existe una prueba internacionalizada, con representación de siete países, once provincias españolas y cinco islas canarias, categorías para diferentes edades, medios de seguridad y una organización consolidada. 

Quizá esa sea la verdadera historia de El Río. No solo la de una competición que pasó de 53 a 500 nadadores, sino la de un desafío que consiguió convertir el espacio que separa dos islas en el lugar donde, durante unas horas, ambas terminan encontrándose. 

El 18 de septiembre de 1993 comenzó aquella aventura. El 19 de septiembre de 2026, 33 años después, continuará con su XXX edición. El punto de partida seguirá estando en Lanzarote, la meta en Caleta de Sebo y entre ambos permanecerán los mismos aproximadamente 2.600 metros de mar. 

Aquellos 53 pioneros ya forman parte de la historia de una prueba que hoy conocen cientos de nadadores. El Río dejó de ser solamente un brazo de mar para convertirse en un camino. Un camino que, desde hace 33 años, se recorre a brazadas. 

 

Fuentes documentales y periodísticas:

Cabildo de Lanzarote y Servicio Insular de Deportes; Reglamento oficial de la Travesía a Nado El Río; La Voz de Lanzarote, información sobre la XX edición y antecedentes de la prueba; testimonios publicados sobre los orígenes de la travesía y Luis Domínguez Reyes «Wiso»; Lanzarote Deportiva, información sobre la evolución y XXX edición; documentación periodística sobre las ediciones XIX, XX y XXV; Memoria Digital de Lanzarote. Las fechas, cifras de participación, recorrido, organización y evolución de la prueba han sido contrastadas con la documentación disponible.

 

Añadir La Voz de Lanzarote como fuente preferida de Google.

Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.

Activar ahora