Teguise clausura sus fiestas con su tradicional obra de teatro

La trama giró en torno a un hombre enamorado de una mujer viuda. Lo que en un principio parecía una historia llena de esperanza pronto comenzó a complicarse cuando el protagonista desarrolló una obsesión por el recuerdo del difunto esposo de su amada

Obra teatral de las fiestas de Teguise. Foto: Norberto de León
Obra teatral de las fiestas de Teguise. Foto: Norberto de León

El Teatro Municipal "Hermanas Manuela y Esperanza Spínola" volvió a levantar el telón para clausurar las brillantes las fiestas en honor a Nuestra Señora del Carmen en La Villa de Teguise.

Como viene siendo una entrañable tradición desde hace muchas décadas, las fiestas en honor a Nuestra Señora del Carmen en La Villa de Teguise se despidieron un año más con una de las citas culturales más esperadas por vecinos y visitantes: la representación teatral protagonizada por actrices y actores aficionados de las propia Villa, quienes, con admirable entrega y vocación, mantienen vivo un legado escénico que forma parte de la identidad cultural del municipio.

Es escenario elegido no podía ser otro que el histórico Teatro Municipal de Teguise, actualmente denominado "Hermanas Manuela y Esperanza Spínola", inaugurado en el año 1825 y considerado el teatro más antiguo de Canarias. Enclavado en pleno Conjunto Histórico de La Villa de Teguise, este emblemático recinto ha sido, durante más de dos siglos, un auténtico templo de la cultura, testigo privilegiado del talento de innumerables generaciones que han encontrado en sus tablas un espacio para expresar el arte, la creatividad y las emociones. 

La actual agrupación teatral está integrada por hombres y mujeres unidos por una misma pasión. La mayoría de sus componentes acumulan más de tres décadas sobre os escenarios y, entre todos, han llevado a escena más de doscientas representaciones, demostrando una constancia y un amor por el teatro verdaderamente ejemplares. Al frente del grupo continúa Francisco Hernández Delgado, quien recuerda con emoción haber dirigido su primer sainete en el año 1959, iniciando así una trayectoria que hoy constituye una página imprescindible de la historia cultural de La Villa de Teguise.

La noche del pasado jueves, festividad de Nuestra Señora del Carmen, a las 20.00 horas, y con el aforo permitido completamente cubierto, volvió a levantarse el telón para representar la divertida comedia "El Señor de la Casa", una obra que consiguió combinar magistralmente el humor con los sentimientos más profundos, demostrando que las inseguridades y los fantasmas del pasado pueden convertirse en los peores enemigos del amor.

La trama giró en torno a un hombre enamorado de una mujer viuda. Lo que en un principio parecía una historia llena de esperanza pronto comenzó a complicarse cuando el protagonista desarrolló una obsesión desmedida por el recuerdo del difunto esposo de su amada, el señor Dupont. Aunque el sentido común nos recuerda que nadie puede sentir celos de quien ya no está, el protagonista termina convencido de que jamás podrá igualar la imagen idealizada del anterior marido, cayendo en una espiral de dudas, sospechas y situaciones tan disparatadas como divertidas.

Con una sucesión de escenas cargadas de ingenio, la obra fue mostrando cómo esa batalla contra un recuerdo idealizado resulta imposible de ganar, dejando al mismo tiempo una reflexión tan sencilla como profunda; competir contra la memoria de alguien es, probablemente, la lucha más absurda y difícil que puede afrontar el ser humano.

Cada una de las interpretaciones estuvo marcada por la naturalidad, la frescura y el excelente ritmo escénico, logrando que las carcajadas del público se alternaran con momentos de ternura y reflexión. La profesionalidad, el esfuerzo, las incontables horas de ensayo y el cariño con el que cada personaje fue construido quedaron patentes de principio a fin, confirmando una ves más el extraordinario nivel alcanzado por este grupo de teatro aficionado, auténtico orgullo de La villa de Teguise.

El público respondió con una entrega absoluta, siguiendo atentamente cada escena y premiando al magnifico trabajo de los intérpretes con prolongados, cálidos y sonoros plausos que pusieron el broche de oro a una de las veladas más esperadas del programa festivo, encargada, como manda la tradición, de clausurar las fiestas en honor a Nuestra Señora del Carmen.  

El elenco artístico estuvo integrado por: Cedes Morales Ventura, Jesús Clemente Barrera González, Carmen Ramón Villalba, Ángela García Herrera, Fernando María Jiménez García, Jesús C. Hernández Rijo, Araceli Montelongo González y Montse Batista, quienes dieron vida a los distintos personajes con enorme solvencia interpretativa.

La dirección de la obra corrió a cargo de Fermín García Pérez, mientras que la dirección del grupo continúa siendo responsabilidad de Francisco Hernández Delgado, unos de los grandes referentes del teatro popular lanzaroteño. El atrezo, la iluminación y el sonido estuvieron magníficamente coordinado por Norberto de León Luzardo, contribuyendo decisivamente al excelente desarrollo de la representación.

Con el cierre del telón concluyó también una nueva edición de las fiestas del Carmen en La Villa de Teguise, dejando patente que el teatro continúa siendo mucho más que un espectáculo: es memoria, cultura, convivencia y patrimonio vivo. Gracias al compromiso y la ilusión de quienes, de manera totalmente desinteresada, dedican gran parte de su vida a mantener encendida la llama de las artes escénicas, esta hermosa tradición sigue emocionando generación tras generación y escribiendo nuevas páginas en la brillante historia cultural de la antigua capital de Lanzarote.