La Agrupación Folclórica La Gran Aldea de Teguise llevó este domingo el sonido de los cantos y bailes tradicionales de Lanzarote hasta el corazón de la Villa, ofreciendo una actuación que permitió disfrutar del folclore insular al más puro estilo de Teguise, manteniendo viva la esencia de unas tradiciones que forman parte de la identidad cultural de nuestro pueblo.
Fundada en el año 1995 por tres veteranos folcloristas, Marcial Cabrera, José Padrón y Jesús Cabrera, la agrupación nació de la inquietud y la preocupación de sus fundadores ante la paulatina desaparición del folclore tradicional de La Villa de Teguise. Con la ilusión de recuperar, conservar y transmitir este valioso legado cultural, se pusieron manos a la obra, animando a jóvenes y mayores a sumarse a un proyecto que, con sus altos y bajos, ha logrado mantenerse vivo durante 31 años.
Más de tres décadas después, La Gran Aldea continúa llevando con orgullo el nombre de Teguise y Lanzarote allí donde se presenta, convirtiéndose en una de esas agrupaciones que contribuyen, con su trabajo y dedicación, a preservar las raíces y las señas de identidad de nuestra tierra.
La mañana de este domingo, coincidiendo con la celebración del tradicional Mercadillo de Teguise, sus componentes llamaron poderosamente la atención de residentes y visitantes que, como cada semana, se acercan hasta la señorial Villa atraídos por sus calles empedradas, su riqueza patrimonial y ese conjunto histórico-cultural que la convierte en uno de los enclaves más emblemáticos de Lanzarote y que le ha valido el reconocimiento entre los pueblos más bonitos de Canarias.
La conocida Plaza de los Leones se convirtió en el escenario de una actuación en la que no faltaron algunos de los géneros más representativos del folclore lanzaroteño, como las folías, seguidillas, isas y malagueñas. Los cantos y bailes de La Gran Aldea fueron recibidos con entusiasmo por el público, que siguió la actuación con atención, regalando a sus componentes numerosos aplausos y capturando con sus cámaras y teléfonos móviles distintos momentos de esta muestra de nuestra cultura popular.
Uno de los aspectos que también merece especial mención es la conservación del traje tradicional de Lanzarote, una indumentaria que los componentes de La Gran Aldea mantienen desde los comienzos de la agrupación, allá por 1995, como parte de su compromiso con la autenticidad y el respeto a las tradiciones heredadas de nuestros mayores.
La actuación de este domingo fue, en definitiva, mucho más que una exhibición de música y baile. Fue una oportunidad para acercar el patrimonio cultural de Lanzarote a quienes visitan Teguise, recordándonos la importancia de apoyar y valorar a las agrupaciones que, con esfuerzo y constancia, trabajan para que nuestras costumbres no caigan en el olvido.
La Gran Aldea volvió así a demostrar que el folclore sigue vivo en Teguise, gracias a quienes, generación tras generación, mantienen encendida la llama de nuestras tradiciones y continúan compartiendo con orgullo la riqueza cultural de Lanzarote.
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