La Coral Polifónica San Ginés lleva su música sacra a las históricas catedrales de Ávila y Toledo

Cuatro jornadas de música, cultura y espiritualidad en tierras castellanas, con la voz de Arrecife como embajadora de una tradición coral que perdura desde 1973

La Coral Polifónica San Ginés
La Coral Polifónica San Ginés

La Coral Polifónica San Ginés, fundada en Arrecife en 1973 por el profesor don Braulio de León Navarro, realizó durante los días 9 al 12 del presente mes un viaje cultural por tierras castellanas con el propósito de llevar su música a dos ciudades de extraordinaria relevancia histórica, artística y espiritual: Ávila y Toledo.

Una experiencia en la que la música sacra, el patrimonio monumental y la emoción de cantar en escenarios cargados de historia se dieron la mano, dejando en sus componentes recuerdos imborrables.

 

Ávila, primera estación de un viaje con alma musical

La primera etapa del recorrido tuvo como destino Ávila, ciudad universalmente vinculada a la figura de Santa Teresa de Jesús y tierra natal de uno de los grandes maestros de la polifonía renacentista española: Tomás Luis de Victoria, compositor cuya obra forma parte habitual del repertorio de la Coral San Ginés.

El sábado día 10, la formación arrecifeña participó en la celebración de la Eucaristía en la Basílica de los Santos Mártires Vicente, Sabina y Cristeta, uno de los templos más emblemáticos de la ciudad. La intervención musical, de marcado carácter sacro, encontró su momento culminante al término de la celebración, cuando las voces de a Coral San Ginés elevaron, desde el altar mayor, el Ave María de Tomás Luis de Victoria, una interpretación especialmente significativa por encontrarse en la tierra que vio nacer al insigne compositor. 

Al comienzo de la Santa misa, el párroco anunció la participación de la Coral expresando su agradecimiento por la presencia de la agrupación canaria. Su cordial acogida tuvo continuidad al finalizar la celebración, cuando, como una generosidad digna de mención, se ofreció a acompañar a los coralistas en un recorrido por el templo, explicándoles su historia y los principales elementos de su riqueza artística y religiosa.

Uno de los momentos más destacados de esta visita fue el acceso a la cripta, donde se venera a la Virgen de la Soterraña, una de las devociones marianas más arraigadas de Ávila. La visita permitió a los integrantes de la Coral acercarse a la historia y a las tradiciones religiosas de una ciudad en la que la espiritualidad forman parte inseparable de su identidad.

La huella teresiana estuvo igualmente presente durante la estancia. Ávila, estrechamente unida a Santa Teresa de Jesús, ofreció a los visitantes la oportunidad de acercarse a uno de los lugares vinculados a su figura. Allí, de manera espontánea, surgieron unos compases de "Nada te turbe", la conocida composición inspirada en las palabras de la santa. Fue un instante sencillo, nacido de la emoción del momento, en el que la música se convirtió en una forma de homenaje y de encuentro con una de las figuras más universales de la espiritualidad española.

 

Toledo, la grandeza de la Catedral Primada

El domingo día 11, la expedición se trasladó a Toledo, ciudad monumental que conserva en sus calles, plazas y edificios la huella de siglos de historia. Allí aguardaba uno de los momentos más esperados del viaje; la participación de la Coral Polifónica San Ginés en la Eucaristía de las 18.30 horas en la Santa Iglesia Catedral Primada de Santa María, conocida también como Dives Toletana, expresión latina que evoca la riqueza y magnificencia de este extraordinario templo.

La presencia de la Coral en la Catedral adquirió un significado especial. Aunque habitualmente las celebraciones de diario tienen lugar en una capilla del templo, en esta ocasión la Eucaristía se celebró en el altar mayor, acompañada por los cantos de la formación arrecifeña desde el coro catedralicio.

Cantar en un recinto de semejante relevancia histórica y artística supuso una experiencia de particular emoción para todos los componentes. La solemnidad del espacio, la profundidad espiritual de la celebración y la extraordinaria resonancia de la música coral contribuyeron a crear una atmósfera en la que las voces se integraron armoniosamente en la liturgia, ofreciendo a los asistentes una muestra del trabajo y la sensibilidad musical que distinguen a esta agrupación de Lanzarote. 

La intervención tuvo, además un significado conmemorativo. Durante este año se han venido celebrando diversos actos con motivo del octavo centenario de la colocación de la primera piedra de la Catedral de Toledo, acontecimiento que tuvo lugar en 1226, durante el reinado de Fernando III el Santo. Con su participación musical, la Coral Polifónica San Ginés quiso sumarse modestamente a esta efeméride, aportando su voz  una celebración que enlaza ocho siglos de historia, arte y tradición religiosa.

Al igual que había sucedido en Ávila, el sacerdote que presidió la Eucaristía expresó su agradecimiento por la intervención de la Coral, tanto al comienzo como al término de la celebración. Fueron palabras que los coralistas recibieron con satisfacción, conscientes de que su labor había contribuido a solemnizar la ceremonia y a compartir con los fieles la belleza de la música sacra.

Y, como viene siendo habitual en los viajes culturales de la agrupación, llegó también el momento de inmortalizar la experiencia con una fotografía de grupo desde el altar mayor. Antes de despedirse de aquel recinto excepcional, la Coral volvió a rendir homenaje a Tomás Luis de Victoria con la interpretación de su "Ave María". Las voces resonaron una vez más bajo las bóvedas de la Catedral Primada, mientras el público presente respondía con un caluroso aplauso, poniendo un emotivo broche musical a la jornada.

 

La música como lenguaje de encuentro

El repertorio elegido para esta ocasión estuvo dedicado fundamentalmente a la música sacra, en consonancia con la naturaleza de las celebraciones litúrgicas y con la singularidad de los espacios en los que tuvo lugar la participación de la Coral.

La parte musical al órgano corrió a cargo del compañero y profesor Javier Díaz, cuya intervención acompañó las interpretaciones y contribuyó al desarrollo musical de las celebraciones. La dirección estuvo bajo la responsabilidad del profesor, Elías Roldán, al frente de una agrupación que, con su trabajo y dedicación, continúa manteniendo viva la tradición coral nacida en Arrecife hace ya más de medio siglo.

Porque un viaje de estas características no se mide únicamente por los kilómetros recorridos ni por la grandeza de los monumentos visitados. Se mide también por las emociones compartidas, por la acogida recibida, por el aprendizaje que proporciona el contacto con otras realidades culturales y por la satisfacción de comprobar que la música sigue siendo un lenguaje universal capaz de unir sensibilidades, despertar sentimientos y tender puentes entre pueblos.

Desde Ávila, bajo la memoria espiritual de Santa Teresa de Jesús y legado musical de Tomás Luis de Victoria, hasta Toledo, con la solemnidad de su Catedral Primada y la conmemoración de sus ocho siglos de historia, la Coral Polifónica San Ginés h vivido unas jornada en las que la cultura, fe y música han caminado de la mano.

 

Un recuerdo que permanecerá en la memoria

Con el regreso a casa, la Coral deja atrás las tierras castellanas, pero se trae consigo algo que no cabe en las maletas; la emoción de haber cantado en dos escenarios excepcionales, la gratitud hacia quienes la recibieron con tanta cordialidad y el orgullo de haber representado a Arrecife y a Lanzarote a través de la música.

Desde su fundación en 1973 por don Braulio de León Navarro, la Coral Polifónica San Ginés ha mantenido viva una vocación musical que forma parte del patrimonio cultural de nuestra ciudad. Cada actuación, cada encuentro y cada viaje contribuye a enriquecer esa trayectoria, al tiempo que proyectan fuera de nuestras islas el trabajo de una agrupación que encuentra en el canto coral su razón de ser.

Ávila y Toledo permanecerán, sin duda, en el recuerdo de todos los participantes. Y entre las imágenes que guardarán de estos días, difícilmente faltará la de aquellas voces que, desde dos templos cargados de historia, hicieron resonar el "Ave María", de Tomás Luis de Victoria, uniendo la tradición musical castellana con el espíritu de una Coral nacida junto al Atlántico.

Porque hay viajes que terminan cuando se emprende el camino de regreso, pero hay experiencias que continúan resonando mucho después. Esta ha sido para la Coral Polifónica San Ginés, una de ellas.

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