Hay noches que permanecen en la memoria por lo que sucede sobre un escenario y otras que lo hacen por las emociones que despiertan entre quienes las viven. La del pasado jueves fue una de esas veladas difíciles de olvidar. El Teatro Municipal de San Bartolomé abrió sus puertas para acoger el acto que marca, de manera oficial, el comienzo de las Fiestas Patronales en honor a San Bartolomé Apóstol 2026. Una noche donde la tradición, la historia y el sentimiento de pertenencia caminaron de la mano bajo un mismo propósito; celebrar aquello que identifica a todo un pueblo.
Con el teatro completamente entregado al acto, el alcalde del municipio, Isidro Pérez Martín, fue el encargado de inaugurar la velada con un discurso lleno de cercanía y sentimiento. Sus primeras palabras fueron una invitación a vivir unas fiestas que representan mucho más que un calendario de actividades.
Recordó que agosto siempre ocupa un lugar privilegiado en el corazón de los vecinos de San Bartolomé. Es el mes en el que las calles recuperan su alegría, donde vuelven los encuentros entre amigos, las risas de los niños, la música, el deporte, el folclore y la cultura. Pero, sobre todo, es el tiempo en el que el pueblo vuelve a reconocerse así mismo.
El alcalde quiso destacar que las fiestas son memoria, identidad y orgullo de pertenencia, subrayando que detrás de cada actos existe el trabajo silencioso de muchas personas que, año tras año, hacen posible que las tradiciones permanezcan vivas. Asociaciones, colectivos, clubes deportivos, voluntarios, trabajadores municipales, cuerpos de seguridad y emergencia, técnicos, artistas y cientos de vecinos anónimos que dedican parte de su tiempo para que San Bartolomé continúe celebrando sus raíces.
Antes de concluir, realizó un llamamiento a disfrutar de las fiestas con alegría, responsabilidad y respeto, para dar paso a uno de los momentos más esperados de la noche.
Un pregón con nombre propio
El Ayuntamiento había querido depositar el honor de pregonar las fiestas en una institución que representa como pocas la esencia del municipio; el Club de Lucha San Bartolomé, precisamente en el año en que celebra el sesenta aniversario de su fundación.
No podía existir elección más acertada.
Porque hablar del Club de Lucha San Bartolomé es hablar de varias generaciones de vecinos que crecieron entre terreros, entrenamientos y luchadas. Es hablar de sacrificio, compañerismo, humildad y respeto; valores inseparables de la lucha canaria, el deporte vernáculo que ha sabido conservar intacta la nobleza de sus orígenes.
El propio alcalde recordó que la lucha canaria constituye una auténtica escuela de vida. El deporte donde se aprende a competir con honor, a ganar sin soberbia y aceptar la derrota con dignidad. Valores que, como confesó emocionado, recibió de su padre y que siguen formando parte de su manera de entender la vida.
Sesenta años escribiendo historia
Tras el saludo de presentación del alcalde, el escenario se transformó en un conversación entre amigos.
Subieron al escenario el presidente del Club de Lucha San Bartolomé, José Javier Hernández; el actual mandador, Roberto Berriel; el exluchador Mario Perdomo y el exluchador y exmandador Manuel Martín, todos ellos guiados magistralmente por Ignacio Javier Romero Perera, profundo conocedor de la lucha canaria.
Más que un pregón fue un viaje por la memoria
Las anécdotas fueron sucediéndose una tras otra, arrancando sonrisas, aplausos y, en muchos momentos, una emoción imposible de ocultar entre quienes llenaban el Teatro municipal.
Porque la historia del Club de Lucha San Bartolomé es también la historia de muchas familias.
Es la historia de padres que llevaron por primera vez a sus hijos al terrero.
De madres que esperaban el final de cada luchada.
De abuelos que jamás dejaron de acudir a una luchada.
De jóvenes que encontraron en la lucha un camino para crecer como deportistas, pero sobre todo, como personas.
Los pregoneros recordaron que mucho antes de que existiera el club, la lucha canaria ya formaba parte inseparable de las fiestas del municipio. Sobre la arena no solo se medían fuerzas; también se forjaban amistades, nacían ejemplos de nobleza y se transmitían valores que hoy siguen plenamente vigentes.
Fue en 1966 cuando aquel sentimiento colectivo encontró una estructura gracias al impulso de José Domingo de León Betancort, el inolvidable "Juan Urgilla", fundador y primer presidente del Club de Lucha San Bartolomé.
Con enorme esfuerzo comenzó una historia que sesenta años después continúa escribiéndose con la misma pasión.
Durante todo este tiempo el club ha sido mucho más que una entidad deportiva. Ha sido una auténtica escuela de vida, un lugar donde varias generaciones han aprendido que la verdadera victoria nunca depende únicamente del marcador, sino del respeto hacía el adversario y de la dignidad con la que se afronta cada desafío.
Hubo también palabras de gratitud para todos aquellos que hicieron posible este camino: presidentes, mandadores, luchadores, patrocinadores, colaboradores, directivos, madres, padres y aficionados: Personas que, muchas veces desde el anonimato, sostuvieron un proyecto que hoy forma parte del patrimonio sentimental del municipio.
Porque en club no se construye únicamente levantando trofeos.
Se construye formando personas.
El reconocimiento de todo un pueblo.
Concluido el pregón, el alcalde Isidro Pérez Martín y la concejala de Fiestas, Estefanía Luzardo Pérez, entregaron al presidente del club, José Javier Hernández, el diploma que acredita al Club de Lucha San Bartolomé como pregonero oficial de las Fiestas Patronales 2026, además de un ramo de flores como muestra del cariño y reconocimiento de todo el municipio.
La fotografía constitucional reunió posteriormente a los pregoneros junto a los miembros de la Corporación Municipal, inmortalizando una imagen que pasará a formar parte de la historia festiva de San Bartolomé.
La música puso el broche de oro
Como no podía ser de otra manera, la música cerró una noche cargada de emociones.
La voz de Sara Bermúdez emocionó al auditorio interpretando unas bellísimas folías dedicadas a la lucha canaria, compuestas por su padre Miguel Ángel Bermúdez, acompañada a la guitarra por Samuel Suárez.
Después llegaron las magníficas voces de Iballa González, Victoria Rodríguez y Desiré Hernández, acompañadas por Rayco Hernández al timple y Manuel Adrián Pérez a la guitarra, ofreciendo un repertorio de música muy variado que fue recibido con una prolongada ovación de aplausos.
La música puso el punto final a una noche en la que las emociones afloraron constantemente entre antiguos luchadores, familiares, amigos y vecinos que quisieron rendir homenaje a una de las instituciones más queridas del municipio.
El Club de Lucha San Bartolomé celebraba sesenta años de historia, pero también sesenta años transmitiendo unos valores que hoy siguen tan vivos como el primer día.
Porque hay aniversarios que se celebran.
Y otros que se sienten.
La noche del pregón de la Fiestas Patronales de San Bartolomé Apóstol 2026 fue, sin duda, una de esas ocasiones en las que un pueblo entero volvió a mirarse en el espejo de su propia historia para comprobar que sus raíces continúan tan firmes como siempre. Y entre raíces, profundas e inseparables de la identidad de San Bartolomé, permanece para siempre el noble legado del Club de Lucha San Bartolomé.
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