La noche del pasado lunes, a las 20´00 horas, el corazón de Arrecife volvió a llenarse de música, tradición y recuerdos. El parque José Ramírez Cerdá, frente a la bahía y a esos arrecife que dieron nombre a la capital de Lanzarote, se convirtió en el escenario de una de las citas más esperadas de las fiestas patronales de San Ginés Obispo; el XXXVI Encuentro de Habaneras y Música del Mar "Braulio de León Navarro".
Una noche de verano en toda plenitud, con una temperatura muy agradable y, sobre todo, con un público entregado dispuesto a disfrutar de unas músicas que forman parte de la memoria colectiva de Arrecife. Porque las habaneras y la música del mar no son solamente canciones; son historias, sentimientos, recuerdos y una manera de entender la estrecha relación que esta ciudad marinera ha mantenido, generación tras generación, con el océano que nos baña.
Sobre el escenario se dieron cita tres destacados colectivos culturales residentes en Arrecife, tres formaciones diferentes en sus estilos y sensibilidades, pero unidas por un mismo objetivo; mantener viva la cultura y las tradiciones de nuestra tierra.
La Asociación Coral Arrecife, presidida por María rosa Schwartz y bajo la dirección musical de Sheyla rizo Quesada; la Parranda Marinera de Buches, presidida por Juan Antonio Machado y dirigida musicalmente por Abián Rodríguez; y la Agrupación Folklórica Coros y Danzas Arrecife presidida y dirigida musicalmente por Santiago Torres de la Fe, fueron las encargadas de poner voz y música a una noche en la que el mar volvió a ser protagonista.
Y si hay un nombre que permanece estrechamente ligado a este encuentro, es el de Braulio de León Navarro, un hombre profundamente vinculado a la cultura musical de Arrecife y cuya memoria continúa viva a través de la música.
En una época, especialmente durante la década de los años sesenta, en la que la variedad musical en Lanzarote era todavía muy limitada, Braulio de León Navarro se convirtió en un auténtico impulsor de la música tradicional y marinera de la isla. Su enorme vocación musical le llevó, en 1973, a fundar la Coral Polifónica San Ginés, agrupación que dirigió hasta su fallecimiento en 1987.
Su trayectoria y su importante aportación a la vida cultural de Arrecife fueron reconocidas por el Ayuntamiento de la ciudad, que le dedicó una calle en el barrio de El Lomo. Pero, sin duda, una de las mejores maneras de mantener vivo su recuerdo es precisamente este encuentro que lleva su nombre y que, año, tras año, consigue reunir a cientos de personas alrededor de la música que tanto amó.
Treinta y seis ediciones después, el espíritu de Braulio de León Navarro continúa presente. Está en cada canción, en cada voz, en cada instrumento y, sobre todo, en ese público que acude fielmente a esta cita para disfrutar y transmitir a las nuevas generaciones una parte esencial de la historia musical y marinera de Arrecife.
Durante la velada fueron desfilando por el escenario conocidas habaneras y canciones vinculadas al mar y a la memoria de la ciudad "La Bella Lola", "Una Habanera para Arrecife", "La Caña Dulce", "Era una Flor", "La Golondrina", "Habanera Divina", "Añoranza de Arrecife", "Salió de Jamaica" y "Aíres Marineros", entre otras composiciones, fueron llenando de música el parque José Ramírez Cerdá.
Canciones con sabor a mar, a salitre y a nostalgia que encontraron el escenario perfecto en una ciudad como Arrecife, donde el mar forma parte inseparable de su historia, de sus gentes y de su identidad.
El público respondió con entusiasmo a las actuaciones de la Parranda Marinera de Buches, la Asociación Coral Arrecife y a la Agrupación Folklórica Coros y Danzas Arrecife, acompañando muchas de las interpretaciones con aplausos y, en algunos momentos, con esas voces que terminan convirtiendo una actuación en algo mucho más especial; una celebración colectiva de nuestras tradiciones.
El encuentro contó también con la presencia institucional del Ayuntamiento de Arrecife. Antes de la clausura subieron al escenario el alcalde de Arrecife, Yonathan de León, el primer teniente de alcalde y concejal de Fiestas, Echedey Eugenio, y la concejala de Cultura, Abigail González, haciendo entrega a cada un de los colectivos de una placa conmemorativa por su participación en este encuentro de Habaneras y Música del Mar Braulio de León Navarro.
La Parranda Marinera de Buches hizo entrega a los representantes del Ayuntamiento de Arrecife y a los compañeros de las otras dos agrupaciones de un cuadro y de la Medalla Institucional de Los Buches, un gesto cargado de simbolismo y reconocimiento que puso aún más de manifiesto los lazos que unen a quienes trabajan diariamente por conservar y difundir la cultura popular de Lanzarote.
Y así, entre habaneras, canciones marineras, aplausos y recuerdos, llegó a su final una nueva edición de este encuentro.
Un noche en la que la música volvió a encontrarse con el mar en pleno corazón de Arrecife. Una noche en la que las voces de tres formaciones recordaron que nuestras tradiciones siguen estando vivas y que la cultura popular continúa siendo capaz de reunir a varias generaciones alrededor de un mismo escenario.
Y, sobre todo, una noche en la que Braulio de León Navarro volvió a estar presente, aunque fuera a través de la memoria, de las canciones y del cariño de quienes mantienen vivo su legado.
Porque mientras en Arrecife sigan sonando las habaneras y las músicas del mar, mientras exista un público dispuestos a escucharlas y mientras haya hombres y mujeres empeñados en transmitirlas a las nuevas generaciones, la memoria de quienes dedicaron su vida a nuestra cultura seguirá navegando.
Treinta y seis encuentros después, Arrecife volvió a cantar al mar. Y el mar, una vez más respondió con memoria.
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