29/Mar/2017

TAMBIÉN CONFIESA OTRAS 'GRATIFICACIONES' DE EMPRESARIOS EN FORMA DE REGALOS

El ex alcalde reconoce que recibió una “dádiva” de 60.000 euros de los dueños de Marina Rubicón

Confirma “expresamente” ese punto del escrito de acusación, que señalaba que Reyes disfrutó de un atraque gratis durante años a cambio de la concesión de licencias ilegales para el propio puerto y para tres hoteles

Dos de los dueños de Marina Rubicón, Juan Francisco Rosa y Rafael Lasso, en una imagen de archivo.
Dos de los dueños de Marina Rubicón, Juan Francisco Rosa y Rafael Lasso, en una imagen de archivo.
El ex alcalde reconoce que recibió una “dádiva” de 60.000 euros de los dueños de Marina Rubicón

El ex alcalde de Yaiza, José Francisco Reyes, no solo ha admitido haber recibido cientos de miles de euros en metálico a cambio de la concesión de licencias ilegales, sino que también ha confesado que se benefició de otros ‘regalos’ por su “delictiva actuación urbanística”. “Reconozco expresamente la aceptación de dádivas como recompensa de actos constitutivos de delito ejecutados en el ejercicio de mi cargo”, señala en el escrito de conformidad que ha remitido a la Sección Segunda de la Audiencia Provincial de Las Palmas.

Y entre esas “dádivas”, incluye la que recibió de los dueños del puerto deportivo Marina Rubicón. En su escrito, Reyes señala que "reconoce expresamente" los "hechos relatados en el punto IV del escrito de acusación" del Ministerio Fiscal, y en particular los referidos a este puerto. En ese apartado, la Fiscalía sostiene que el ex alcalde recibió una "dádiva" por valor de unos 60.000 euros, al no pagar durante años el atraque de la embarcación el Pachi.

Además, en ese punto IV que ha sido admitido por el ex alcalde, el fiscal señalaba que “dicha dádiva obedece al otorgamiento de varias licencias urbanísticas” a los “administradores de la entidad Puerto Deportivo Rubicón S.A.”, es decir, Juan Francisco Rosa, Rafael Lasso y Francisco Armas. Una de esas licencias es la del del propio puerto - que la Fiscalía pide que sea anulada en este juicio, porque se otorgó en “frontal colisión con la normativa urbanística de aplicación”-, y las otras corresponden a tres hoteles ilegales y ya fueron anuladas por sentencia firme del Tribunal Superior de Justicia de Canarias.

 

Autorizó ilegalmente el puerto y tres hoteles de sus dueños


Dos de esos hoteles, el Princesa Yaiza y el Son Bou, pertenecen a Juan Francisco Rosa. En el caso del Princesa Yaiza, Reyes otorgó la licencia en solo tres días y existiendo un informe municipal en contra. A estas dos licencias, la Fiscalía añade la que el ex alcalde otorgó a otro de los dueños de Marina Rubicón, Francisco Armas, para el hotel Meliá Volcán, cuya licencia ya fue anulada también por los Tribunales.

Según señalaba el Ministerio Fiscal y reconoce ahora Reyes, el atraque gratuito que disfrutó durante años corresponde a una "dádiva" por la concesión de todas esas licencias ilegales a los administradores del puerto. De hecho, entre otros delitos, el propio Reyes reconocer uno continuado contra la ordenación del territorio.

En el escrito que ha enviado a la Audiencia Provincial, el ex alcalde admite que otorgó todas las licencias ilegales a las que hace referencia el Ministerio Fiscal siendo "plenamente consciente de la disconformidad con el planeamiento urbanístico que era de aplicación, así como de la falta de informes jurídicos y técnicos que dieran cobertura a tan arbitraria decisión municipal".

 

Pidieron licencia cuando el puerto estaba casi terminado


Respecto al puerto, la licencia se concedió menos de una semana después de que se solicitara, y cuando las obras ya estaban prácticamente terminadas. De hecho, solo se solicitó el permiso cuando el Tribunal Superior de Justicia de Canarias suspendió las obras. Según la Fiscalía, la “dádiva” que recibió Reyes de los administradores del puerto “también recompensaba la voluntaria inactividad del alcalde en el ejercicio de sus competencias en materia de disciplina urbanística”, ya que no actuó mientras estuvieron realizando esas obras sin ningún tipo de permiso.

Durante la instrucción de esta causa estuvieron imputados Rosa, Lasso y Armas, aunque finalmente se archivaron los cargos contra ellos. Entre otras cosas, el motivo fue que esa dádiva la entregaron después de haber obtenido las licencias, y no antes, lo que es determinante para que exista delito de cohecho. Y es que cuando la “recompensa” se entrega ‘a posteriori’, el Código Penal que estaba entonces en vigor castigaba a la autoridad o funcionario público que la recibe, pero no a quien la entrega, según señalaron al archivar los cargos contra ellos.

En cuanto a los cientos de miles de euros en metálico que recibió José Francisco Reyes, tampoco se ha podido determinar quién exactamente le hizo esas entregas de dinero. En su primera confesión, tras su detención en el año 2009, Reyes sí dio varios nombres de empresarios, aunque después se retractó. Ahora, ha admitido sus delitos, pero no ha dado nombres de empresarios. Solo ha confirmado los vinculados a ésta y a otras dádivas, pero no ha dicho quién le entregó las cantidades en metálico.

 

Una empresa sin actividad para “dinamizar el puerto”


Cuando declararon como imputados en los juzgados, los dueños de Marina Rubicón llegaron a afirmar que desconocían que la embarcación de Reyes, que estaba a nombre de su hijo, atracaba en su puerto. Por su parte, el gerente e hijo de Rafael Lasso alegó que no le cobraban el atraque porque la embarcación ofrecía un servicio turístico, de transporte de pasajeros, que servía para "dinamizar el puerto". Sin embargo, tal como reflejó la investigación, lo cierto es que la empresa que explotaba El Pachi solo facturo 396 euros en 4 años por ese servicio. Además, consta que entre el verano de 2004 y el de 2006 la actividad fue “nula y totalmente inexistente”, pese a lo cual siguió sin pagar atraque.

Fue después de la detención de Reyes, ya en el año 2010, cuando la empresa empezó a reclamar gastos por este concepto. En ese momento, el barco estaba precintado por orden judicial y desde Marina Rubicón alegaron que "dañaba su imagen". Además, reclamaba 8.353 euros solo por los últimos 12 meses de atraque y gastos generados por la embarcación. Hasta entonces, el Pachi había pasado años sin pagar por el atraque y en ese tiempo solo abonó un supuesto canon por movimiento de pasajeros, que en total no cubría ni lo correspondiente al atraque de un solo mes.

 

Otras dádivas por licencias y contratos de obras


Además esta dádiva de los dueños de Marina Rubicón, Reyes reconoce en su escrito otras dos, que son las que señala el Ministerio Fiscal. Una de ellas la recibió de la empresa Construcciones Isla de Lobos SL, que entre los años 1996 y 1998 fue adjudicataria de múltiples obras en el municipio de Yaiza. En total, en ese período la empresa facturó al Ayuntamiento casi 476.000 euros, por obras en la pista de baile en Las Breñas, una cancha polideportiva, la ampliación del cementerio municipal, el tanatorio y el campo de fútbol, entre otras.

Mientras tanto, esta misma empresa realizó obras en la vivienda particular de José Francisco Reyes y de su esposa, por importe de más de 60.000 euros, que “nunca fueron abonados por los acusados ni reclamados por la mercantil”. Esto, según señalaba el Ministerio Fiscal y reconoce ahora Reyes, respondía a una “dádiva”, a cambio de la adjudicación de todas esas obras municipales en 2 años. En uno de los casos, la obra del tanatorio de Yaiza, el Ayuntamiento pago además 7.704 euros por encima del precio por el que se había adjudicado, “sin que exista justificación ni documento alguno que ampararse el abono de dicha diferencia”.

La otra dádiva reconocida por Reyes procede de la empresa de otro de los acusados en la causa, José Rafael Mesa Ferrer. En este caso, a través de la empresa Gestión y Desarrollo Janubio SA, Mesa Ferrer cedió una vivienda a una de las hijas de Reyes, que estuvo viviendo allí al menos entre agosto de 2005 y septiembre de 2009 “sin pagar alquiler alguno”. “Dicha dádiva obedece al otorgamiento de varias licencias en su condición de alcalde”, señalaba la Fiscalía, que enumeraba los permisos otorgados por Reyes a esta empresa. Entre ellos se encuentra la licencia para la ejecución de 190 bungalows en Montaña Roja, así como la licencia para la construcción del hotel Dream Gran Castillo, también declarada ilegal por los tribunales.

Al igual que en el caso de los dueños de Marina Rubicón, en éste el empresario tampoco está acusado finalmente por cohecho, ya que la dádiva se otorgó después de la concesión de los permisos. No obstante, José Rafael Mesa Ferrer sí está acusado por su papel como asesor fiscal de José Francisco Reyes, al haberle ayudado a ocultar y blanquear el patrimonio obtenido a través de los sobornos que recibió por la concesión masiva de licencias ilegales.

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