22/Sep/2017

SE HAN REALIZADO OBRAS PARA LA "MEJORA Y MODERNIZACIÓN" DEL ESPACIO

La cubierta del restaurante de Montañas del Fuego "recupera su estado original"

Así lo señalan desde los Centros tras la intervención realizada en este espacio, donde entre otras cosas se ha reemplazado la instalación de gas propano "eliminando su impacto visual"

La cubierta del restaurante de Montañas del Fuego "recupera su estado original"

 

La cubierta del restaurante El Diablo, obra de César Manrique y ubicado en las Montañas del Fuego, "ha recuperado su estado original" según han informado desde los Centros de Arte, Cultura y Turismo de Lanzarote (CACT), que han llevado a cabo trabajos de "conservación, mejora y modernización".

La reforma ha consistido, según han señalado desde los CACT, en la instalación de GLP con envases móviles en la cubierta del restaurante, de manera que se ha sustituido el depósito del gas propano que se emplea en sus cocinas por otros "más modernos y funcionales ubicados en otra área". Así, destacan que el proyecto “ha significado la eliminación del impacto visual que generaba la instalación, por cuanto ha supuesto la supresión del cerramiento perimetral realizado en bloque y de otros elementos industriales presentes en el techo de la infraestructura”.

La nueva instalación de gas de las Montañas del Fuego también “supone una notable reducción en el consumo, pues incluye receptores más eficientes en las cocinas del centro”; y “lleva aparejada un mejor y más moderno equipamiento de prevención ante posibles riesgos, si bien cabe recordar que el propano es un gas atóxico”, han añadido desde los CACT.

 

"Mejora y modernización de un patrimonio de todos los lanzaroteños"


El consejero de Turismo del Cabildo de Lanzarote, Echedey Eugenio, que se desplazó este jueves a Montañas del Fuego para visitar la infraestructura una vez finalizados los trabajos, ha apuntado que este proyecto obedece al “compromiso de esta empresa con la mejora y la modernización de un patrimonio que pertenece a todos los lanzaroteños”.

El edificio del restaurante "El Diablo", obra de César Manrique y el arquitecto Eduardo Cáceres y con la participación de Jesús Soto, está configurado por varios cuerpos cilíndricos de una sola planta. El cuerpo principal, el propio restaurante, destaca por el cerramiento totalmente acristalado, que permite la visión panorámica del entorno a la vez que genera una sensación de levedad o ingravidez de la cubierta.

La sala del restaurante se organiza en forma de círculos concéntricos en torno a un patio acristalado, donde se ubica el “Jardín muerto”. El edificio queda completo con dos círculos menores que intersectan la sala principal, donde se ubican la cafetería y la cocina.

En esta sección
Comentarios